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El proceso de paz… ¿Una “reactable”?

30.06.2010 (8:54 am)

Iñaki Arzoz, artista de Artamugarriak

¿Pero qué es una “reac table”? Según la Wikipedia: “un instrumento musical electrónico colaborativo dotado de una interfaz tangible basada en una mesa, e inspirado en los sintetizadores modulares de los años sesenta. Fue desarrollado por el Grupo de Tecnología Musical de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona (…) Múltiples usuarios simultáneos comparten el control total del instrumento moviendo y rotando objetos físicos sobre la superficie de una mesa circular luminosa. Manipulando dichos objetos, los cuales representan los componentes clásicos de un sintetizador modular, los usuarios pueden crear tipologías sonoras complejas y dinámicas, mediante generadores, filtros y moduladores, en una clase de sintetizador modular tangible. (…) Varios músicos simultáneos comparten control completo sobre el instrumento moviendo y rotando los objetos en el redondo tablero luminoso. Al mover y relacionar los objetos por la superficie del tablero se modifica la estructura y los parámetros del sintetizador de sonido. Estos objetos conforman los típicos módulos de un sintetizador modular. Simultáneamente, el proyector muestra la actividad y las características principales del sonido producido, otorgándole de esta forma la necesaria retroalimentación al ejecutante. De esta forma varios músicos pueden compartir el control desplazando y rotando fichas transparentes sobre la mesa luminosa. Cada uno de los usuarios puede crear una función sonora diferente”.

Esta es la descripción aproximada de la reactable, extraño y fascinante instrumento electrónico con forma de mesa, cuya exótica música inunda la red… Ahora relean su descripción -salvando las distancias- como si se tratara de un nuevo proceso de paz… Se ha iniciado un nuevo (pre)proceso de paz y necesitamos nuevos modelos de trabajo para desarrollarlo con perspectivas realistas de éxito. Por un lado reaparece el proceso estrictamente político y por otro -pero no menos importante- se reactiva, tímidamente, el proceso social. De momento pueden ser dos procesos paralelos pero en algún momento han de converger. Para preparar la tesitura de ese encuentro necesitamos entender, concebir e incluso visualizar ese escenario de múltiple interacción futura, un enriquecedor sampling de paz. Es en este sentido que proponemos la figura de la ‘reactable’ como metáfora y modelo, un instrumento colaborativo y participativo para crear la nueva música del proceso de paz.

Hasta ahora, en los fracasados procesos anteriores, hemos intentado seguir el modelo clásico de la orquesta, con su partitura, su director y el conjunto de instrumentistas tocando a su dictado. Pero el caso es que, por diversas razones, la bella composición de la paz triunfante -esa Sinfonía irlandesa- no ha funcionado; De la actuación de la orquesta hispano-vasca del proceso, con varios candidatos a director, queriendo imponer cada cual su partitura, dando instrucciones contradictorias a los interpretes e ignorando al público… ni siquiera ha resultado una radical obra dodecafónica sino, como sabemos, una estrepitosa y explosiva disonancia y la clausura de la orquesta. Este modelo orquestal, jerárquico y dirigista de proceso de paz ha fracasado una y otra vez en nuestro caso. ¿Quizá sea hora de ensayar y practicar el modelo de paz bajo otro paradigma conceptual, como reactable colaborativa y participativa? Los agentes políticos pueden proporcionarnos el marco de la mesa/reactable, pero entre todos tenemos que ir creando la música no escrita del proceso de paz.

Para que este proceso de paz tenga posibilidades reales, ha de transmutarse en una composición abierta, plural, horizontal y reticular, capaz de modular creativamente las tensiones del conflicto en una música común e inacabada, un work in progress nunca interrumpido.

Recientemente (11-12 de junio) se celebraron en Iruñea las II Solasaldiak. Conversaciones sobre noviolencia activa y desobediencia civil, tituladas “Ciudad desobediente”. Se llevaron a cabo talleres como “Un paso más en Nuestra marcha por la sal” y sobre los nuevos centros sociales y culturales alternativos 2.0… En la ciudad está surgiendo una nueva trama de colectivos noviolentos y desobedientes que ya funcionan como una reactable en el ámbito cultural y de las luchas sociales. Y su humilde música popular y amateur invita a los grandes intérpretes del proceso de paz a sumarse a la creación colectiva del proceso con el conjunto de la sociedad vasca…

Por mucho que la orquesta siga a pie juntillas la partitura irlandesa, si no es capaz de elaborar una variación participativa e interactiva con toda la sociedad, en algún momento puede derivar, una vez más, en una peligrosa cacofonía, en la cual sea imposible el acuerdo básico de seguir participando en el proceso.

Hasta ahora las visiones imaginativas, creativas y activistas del conflicto han brillado por su ausencia en el núcleo del proceso de paz vasco. Quizá sea la hora en la que la sociedad y la cultura participen de manera más activa, más que como meros comparsas o corifeos. Acaso proporcionando nuevos imaginarios, de mayor plasticidad, sensibilidad y profundidad, que nos permitan avanzar por sendas inexploradas en el camino de la paz.

By any means necessary…

27.06.2010 (7:42 pm)

Galder González Larrañaga
Galder González, internauta

El 2 de abril de 1948 Jean-Paul Sartre estrenaba en el teatro parisino Antoine su obra “Les Mains sales”. En esta obra habla sobre el asesinato de un lider político y toda la trama consiste en saber si el asesinato es por motivos políticos o personales. En esta obra aparece una frase que se hizo conocida en su versión inglesa (Dirty Hands): “By any means necessary”. Por cualquier medio que sea necesario. Jean-Paul Sartre se refería en esta frase a la lucha de clases, que habría que derrocar, según decía su personaje, fuera cual fuera el medio usado para ello.

En 1965 el luchador por los derechos civiles y políticos Malcolm X, cuyo nombre tras convertirse al islamismo era El-Hajj Malik El-Shabazz, pronunció esta misma frase en un discurso que luego se hizo famoso. El discurso terminaba así: “Declaramos el derecho en esta tierra a ser un hombre, a ser una persona, a ser respetado como un ser humano, a obtener los derechos que le corresponden a un ser humano en esta sociedad, en esta tierra, en este día, que intentamos traer a la existencia por cualquier medio que sea necesario”.

En 1992 Spike-Lee dirigió una película sobre la vida de Malcolm X llamada así (Malcolm X, no “así”). En esta película hace un cameo Nelson Mandela, que había sido recientemente liberado tras 27 años de presidio. Mandela interpreta a un profesor de Soweto que obliga a los niños a decir “Yo soy Malcolm X”. Se supone que Nelson Mandela debía decir la frase del propio Malcolm X, pero se negó. No porque no estuviera de acuerdo, sino porque los políticos del apartheid podían usarla contra él. Así la película se acaba cuando tiene que decir esa frase y Spike-Lee mete un video en el que es el propio Malcolm X el que dice la dice: por cualquier medio que sea necesario. Nos puede parecer extraño que una persona que practicara la lucha armada aparezca haciendo un cameo en una película. No lo es tanto: Leon Trotsky también lo hizo 75 años antes, en la película “My official wife”. Desconozco si Ernesto “Che” Guevara aparece en alguna película no destinada a la propaganda cubana.

Años antes el propio Nelson Mandela defendía que había que conseguir la liberación, que había que derrocar el apartheid, por cualquier medio que fuera necesario. Lo dejó claro en su defensa de la lucha armada y en la organización del Umkhonto we Sizwe, una organización designada como terrorista por los gobiernos amigos del apartheid y que asesinó a decenas de civiles en su lucha por lo que creían justo.

Malcolm X y Nelson Mandela no eran los únicos líderes en la lucha de los derechos civiles y políticos que creían en la lucha armada. También lo creía el ejemplo del pacifismo Martin Luther King. Dejando de lado el argumento tipo Godwin de que King decía que habría luchado gustosamente contra Hitler si hubiera podido, nos dejó otras frases interesantes para esta argumentación. En su obra “Where we go” dice: “El debate sobre la cuestión de la auto defensa es innecesario, ya que muy poca gente sugiere que los Negros (sic) no deban defenderse a si mismos como individuos cuando son atacados. La cuestión no es si alguien debería usar su pistola cuando su casa es atacada, sino si es tácticamente deseable usar una pistola cuando se está participando en una manifestación organizada”. Martin Luther King apoyaba las luchas armadas de emancipación en África y, para ello, solía usar una frase de John Fitzgerald Kennedy: “aquellos que hacen imposible la revolución pacífica, harán la revolución violenta inevitable”. En Noviembre de 1962 en una conferencia del American Negro Leadership Conference on Africa (ANLCA), organización que colideraba, habló de que los países africanos que habían conseguido adherirse a la liga de naciones libres (Marruecos, Argelia y Tunez en aquel momento) lo habían hecho gracias a una insurrección armada. Por cierto, que también defendió en esa misma conferencia las luchas de liberación armadas en Angola y Mozambique, y llamó a las armas a todas las colonias africanas de los portugueses.

Todos estos líderes históricos de la no-violencia suelen mamar de Mohandas Karamchand Gandhi, el lider espiritual de la resistencia no violenta. Pues bien, Gandhi luchó en 3 guerras. Y no porque fuera llamado a filas, sino porque era su manera de defender que si quería tener los mismos derechos que un británico también tenía que tener las mismas obligaciones. Participó en la Guerra de los Boer y consiguió que le admitieran a él y a otros ciudadanos de origen indio que vivían en Sudáfrica en el cuerpo de ambulancias. También luchó contra los Zulú en la rebelión liderada por Bambatha kaMancinza de 1906 y a favor de los ingleses en la Primera Guerra Mundial (entonces “La Gran Guerra”). Aunque Gandhi sea tomado como una persona que desterró completamente la necesidad del uso de la violencia, esto no es así. En su libro “No violencia en la Paz y en la Guerra” escribió:

“Creo que donde haya que elegir entre cobardía y violencia sólo hay una opción, yo aconsejaría la violencia… Tomé parte en la Guerra de los Boer, en la llamada Rebelión Zulú y en la [Primera Guerra Mundial]. Así que aconsejo entrenarse en el uso de armas para todo aquel que quiera seguir los métodos violentos. Preferiría haber recurrido a las armas para defender la dignidad de la India que permanecer, de una manera cobarde, siendo un testigo desesperado de su propio deshonor”.

Varias décadas después, en Euskal Herria, un nuevo tiempo político parece estar abriéndose. Un tiempo político en el que la confrontación política, democrática y pacífica es la vía preferida por una de las partes del conflicto. La otra, mientras tanto, prefiere seguir ejerciendo el monopolio de la violencia, encarcelando dirigentes políticos y cebándose con los presos políticos. Es hora de analizar, en esta situación actual, la frase de Sartre: por cualquier medio que sea necesario. Leer toda la entrada

La verdadera lucha es contra la indiferencia

24.06.2010 (9:38 am)

José Luis Salgado, periodista
José Luis Salgado, periodista

Poco a poco se van acercando las elecciones municipales y forales de 2011 y los partidos políticos están ya van tomando posiciones para afrontar una dura pre-campaña electoral. Estas son las primeras elecciones desde que se firmó el pacto PSE-PP que llevó a Patxi López a la Lehendakaritza, dando así un vuelco al panorama político e institucional vasco. Los resultados de estas elecciones nos van a permitir visualizar además como ha aceptado la ciudadanía los recortes, tanto económicos como de derechos sociales y laborales, que hemos tenido que sufrir los ciudadanos para contentar a instituciones como el FMI o la Unión Europea.

En este contexto, los últimos movimientos de la Izquierda Abertzale apostando por una salida democrática al conflicto político son percibidos por la ciudadanía con bastante indiferencia. Y esta indiferencia no es debida a que la sociedad vasca no desee un futuro en paz, sino que se debe a que los partidos que tienen la llave que abre el candado de la legalidad repiten una y otra vez que la única forma de que la Izquierda Abertzale se pueda presentar a las elecciones es que se desvinculen de la violencia de ETA.

¿Qué significa esto en realidad? Hace un par de años que se pedía a la IA que condenase la violencia y que apostase por las vías democráticas. Hoy en día ya esto ya no vale. Mientras ETA no desaparezca, no se va a permitir que la IA se presente a las elecciones. Y el fin de ETA ya no va a ser dialogado, ya que PP y PSOE ven a la organización terrorista ya vencida de facto. O bien ETA se rinde sin condiciones o se termina con ella por la vía policial.

Sea cual sea el fin de ETA, a nadie le conviene que se prolongue en el tiempo, más que a los partidos que se benefician electoralmente de la ilegalización de esta opción de izquierda. Si la lucha armada se prolonga, si ETA no se aparta y sigue sin mover ficha, miles de municipios vascos tendrán gobiernos de partidos neoliberales, la izquierda vasca seguirá atomizada e inoperativa, se perderá una oportunidad más para que se afiancen políticas sociales que respondan al pensamiento único mi puesto por los mercados y por instituciones a las que ningún ciudadano ha elegido, pero que gobiernan nuestras vidas a través de quienes les regalan nuestros votos.

Es la organización terrorista la que tiene que valorar su posición: la lucha armada no va a reportar ningún avance político en el conflicto. La oposición de la sociedad vasca a la violencia es clara. La propia existencia de ETA supone la traba más importante para que sus propias posiciones políticas sean excluidas de cualquier institución, justo cuando más alta hace que la izquierda pueda hacer frente unido frente a los excesos de los que han propiciado la crisis y ahora se benefician de ella.

La desaparición de ETA sería un revulsivo para acabar con la indiferencia y el hastío de esta sociedad. Estoy convencido de que los movimientos políticos que se produzcan en un escenario post-terrorismo pueden ser un buen punto de partida para que la sociedad vasca salga de un letargo que ya dura demasiado tiempo y se centre en solucionar los problemas más urgentes que padecemos. Eso no significa que nadie tenga que renunciar a sus objetivos últimos. Simplemente supondría cambiar de estrategia y abandonar una vía que ya ha demostrado sobradamente que no lleva más que a prolongar el odio y el dolor que nuestra sociedad quiere dejar atrás de una vez por todas.

¿Paz cercana?

22.06.2010 (1:40 pm)

Txema Mauleón, Concejal de Iruña y miembro de Batzarre
Txema Mauleón, Concejal de Iruña y miembro de Batzarre

El reciente acuerdo entre EA y la Izquierda Abertzale, junto a otras declaraciones públicas y la aceptación de los principios Mitchel, muestran una cierta voluntad por parte de la IA de avanzar hacia posiciones de “exclusividad de las vías pacíficas y democráticas”.

Sin embargo, es preciso señalar que en estos mismos términos se expresaba Euskal Herritarrok en la tregua del 98, la cual posteriormente se reconoció como tregua táctica, o tregua trampa, según los diferentes analistas y agentes. Hoy como entonces, el principal problema al que hacer frente es el mismo. ¿Está dispuesta ETA a dejar las armas sin un precio político?

En las últimas décadas, el desprestigio social de la violencia ha crecido de manera incontestable tanto en la sociedad vasca como en la española, y una minoría totalmente insuficiente estaría por un final de ETA a cambio de una negociación política.

También ha salido tocada la opción de las dos mesas, ETA-Gobierno por un lado y partidos políticos por otro, pues si se pretende, como lo hizo ETA en la última tregua, que estas tengan vasos comunicantes, se queda en una separación formalista inasumible para la sociedad democrática, que no puede tolerar que se negocie la paz a cambio de concesiones políticas a una organización terrorista.

Por ello, desde mi perspectiva caben pocas opciones. O ETA está dispuesta a dejar las armas a cambio de una salida no revanchista, donde se pueda hablar de que pasa con los presos, las víctimas, etc., y se tiende a un acuerdo “humano” de cierre de heridas, o difícilmente se acabará con la violencia. Ni el Gobierno ni el PP (y tienen que estar de acuerdo pues de lo contrario le podría costar las elecciones generales al PSOE), se van a meter en una aventura de negociación política ni siquiera entre partidos, si persiste la espada de Damocles de “si no hay acuerdo, volvemos a las armas”. Tengo la sensación, pues lo repiten constantemente en sus términos, que Zapatero y Rubalcaba han aprendido esta lección de la última tregua.

Y desde luego, me cuesta ver que relato haría ETA y la IA de 40 años de violencia, con cerca de mil muertos provocados por ETA, y decenas de muertos entre sus filas, las víctimas del GAL, etc., si no pueden vender que su “lucha”, otros diríamos su violencia terrorista, no ha servido para nada político, lo que no quiere decir que no haya influido y mucho en la política vasco-navarra y española de las últimas décadas.

Está por ver que haría, como consecuencia de la negativa de PSOE y PP a una salida negociada, la IA tras su último acuerdo con EA (nosotros ya lo ensayamos y salimos escaldados de Euskal Herritarrok), si ETA vuelve a atentar. La novedad sería si estuviera dispuesta a condenar la violencia y se desmarcara en su mayoría de ETA (cosa que hasta el momento se niega a realizar), lo que podría hacerles volver a las instituciones y aislar de manera muy fuerte a una ETA, que quedaría muy debilitada en sus apoyos sociales y posibilidades de continuidad.

No se si cabe una salida intermedia. Una idea que resulta de interés es la posibilidad de una moratoria durante uno años en algunas de las reivindicaciones políticas legítimas del nacionalismo vasco (derecho de salida, fundamentalmente), en tanto se resuelve el drama humano provocado por 40 años de violencia, de tal manera que se pueda hablar de todo, incluido el derecho de salida, una vez superada dicha violencia, y cerradas sus principales heridas mediante la reparación a las víctimas de todo tipo, reinserción de presos, etc. Sería la única manera de poder hablar de una reivindicación justa, como es la posibilidad de que se respeten las opciones independentistas si un día son mayoritarias en la sociedad vasca, sin que sea consecuencia del chantaje de ETA.

Como el agua y el aceite

15.06.2010 (8:56 am)

Asier Gallastegi
Asier Gallastegi Korapilatzen.com

Vivo junto a una estación de tren de cercanías. Al otro lado de la casa tenemos vistas a una plaza con su iglesia. Antes de ser un espacio peatonalizado y hace ya unos lustros también un lugar dónde llegaban autobuses y camiones cargados de personas y mercancías.

Yo no era muy consciente pero parece que muchas de las personas que llegaban a la capital desde otros pueblos de la provincia y de otros lugares del estado tendían a quedarse en el barrio que les acogía en primer lugar.

Además la historia reciente ha dibujado a esta parte de Bilbao con otras marcas importantes, reaolojos tras las inundaciones, algunas calles con viviendas baratas por destartaladas… El resultado es una comunidad conglomerado.

Imaginaros ahora que ayer se hubiera celebrado en esta parte del mundo algo parecido a su fiesta patronal. En una parte de la plaza un castillo hinchable y algunas mesas con talleres para los más pequeños, en la parte de atrás de la iglesia algunas personas preparando una paella para las personas mayores… La música con todo el hitparade del momento sin ningún tipo de filtro; música para la chavalería. Bajo mi balcón una comida popular convocada en uno de los bares. Txalaparta, alboka, tambor… las personas que se reúnen entorno a la mesa homenajean a un amigo común preso.

Me tocó estar dentro de la organización de esta fiesta durante años. Los cruces, si los había, eran duros y de desencuentro. Como el agua y el aceite. Durante años participé en otras comisiones de fiestas dónde la “tensión política” era una clave fundamental que nos obligaba a posicionarnos.

Es complejo. Entiendo las estrategias políticas que reclaman el espacio, las calles, las plazas y que buscan que las expresiones más populares sirvan de altavoz. (Nunca he aguantado los anagramas de serpientes y hachas y otras expresiones similares).

Sin irme por derroteros que podrían servir para otra decena de posts, quiero llamar la atención sobre algo que me parece clave para el tiempo que nos toca vivir: la construcción de lugares, espacios y actividades que sirva para encontrarnos. La fiesta creo que tiene potencial, y si es en formato reducido y ligado a un territorio de escala humana, más aún.

El dolor esta y tiene un montón de matices, niveles, colores… Nos solemos empeñar en compararlos, medirlos, negarlos… Me gustaría pensar que las pequeñas comunidades y sus celebraciones pudieran ser un lugar donde encontrarnos y tejer primera persona del plural. Comer y beber juntos/as…

Críos de un lado de la plaza vuelven corriendo de la otra con sus caras pintadas. Unos centenares de metros más allá, en otro barrio conglomerado, cientos de personas estaban convocadas a disfrutar de arroces cocinados de mil y un maneras, la lluvia lo impidió esta vez. Confiaremos en que amaine.

NO NEWS: GOOD NEWS

14.06.2010 (9:01 am)

Presidenta de la Sala de lo Social del TSJPV

2010 empezó con fuerza y con una buena cadencia, para nuestro eterno tema, quiero decir. En febrero, la Izquierda Abertzale vinculada a Batasuna hizo su primera declaración en la que, discrepancias aparte por mi parte, manifestó su apuesta por el cambio, por un proceso democrático, de negociación, acuerdo político y participación popular. En marzo se presentó la Declaración de Bruselas, que nos ha ilusionado a muchas personas porque permite pensar que existen bases sólidas sobre las que colocar un punto final a la violencia y a la injusticia desde el compromiso democrático de quienes siguen pretendiendo hacer política. En abril, nuevamente esta Izquierda Abertzale ha apostado con algo más de claridad por esas vías democráticas.

Mayo ha sido un mes más discreto y junio lleva el mismo camino cuando ha consumido ya una tercera parte. Y, por eso, seguramente, escucho a la gente, que empieza a ponerse nerviosa y a preguntarse qué ocurre que no pasa nada, qué pasa que no hay noticias, en qué piensan los unos y los otros, de cuánto tiempo disponemos…

Tenemos prisa, porque tenemos ganas de hablar de otra cosa, de discutir de la reforma laboral, de la respuesta a las crisis, de qué futuro queremos y de cómo nos organizaremos en el futuro.

La prisa no es buena consejera, pero sí lo es la exigencia de responsabilidad a quien tiene que actuar: esto y no otra cosa viene a decir la famosa Declaración de Bruselas.

No crea esa Izquierda Abertzale que ha dado ya todos los pasos imprescindibles, pues aún falta la plena realización de su anunciado compromiso y ya se sabe que “no hay dos sin tres” y que “a la tercera va la vencida”. No crea la Izquierda Abertzale que ETA va a echarle una mano, la ETA que nos ha sumido en este agujero de dolor y de negrura. Tendrá que ser la “política” la que hable, sin complejos y con decisión, con seguridad, con asunción de responsabilidades (que son muchas) y sin arrogancia.

No crea tampoco ETA que bastará callar y refugiarse en el silencio como el avestruz. Tendrá que hablar: apartarse del camino y dejar expreso paso a la política o bien seguir en su locura. Pero tendrá que decidir, ahora que ha sido nuevamente interpelada, esta vez también por quienes tenía más cerca y que le suplican les deje actuar para intentar conseguir sus metas de la única manera que hoy es posible: con la fuerza de la palabra y de los votos. ETA debe saber ya muy bien a estas alturas qué tiene que hacer y cómo va a tener que hacerlo: otras fórmulas anteriores no han servido y menos aún van a servir ahora. También esto lo dice la Declaración de Bruselas: un alto el fuego permanente y completamente verificable.

Hay un tercer sujeto o pata para esta operación y también a él se refiere la Declaración. Se espera que el Gobierno responda “debidamente” a la declaración que se exige a ETA, pues sólo así se podrá avanzar, resolver diferencias y alcanzar una paz duradera. También sabemos qué supondría esta respuesta debida del Gobierno, pues ya se pidió en su día, durante la tregua del año 2006: bastará, de momento, con situarse en los cauces de un Estado de Derecho sin legislación excepcional ni aplicación excepcional de la misma y con respeto a todos los derechos humanos.

Fácil, ¿verdad? Pues eso. Cada cual sabe lo que tiene que hacer, cómo y cuándo tiene que hacerlo; todo está escrito, todo está medido y cada paso tiene fecha, pero yo no la sé. Bastará que se cumpla lo previsto para cada hoja del calendario. Por el momento: no hay noticias, por lo que son buenas noticias. Pero no olvidemos insistir y exigir: sin prisa pero sin pausa, cada cual en su puesto recordando lo esencial, o sea, que queremos ver el final, la paz duradera, en palabras de la Declaración de Bruselas.

Los derechos de las víctimas y la convivencia democrática

09.06.2010 (8:56 pm)

Iñigo Lamarca, Arartekoa/Ararteko
Iñigo Lamarca, Ararteko

Orain urte erdi, abenduaren 15ean hain zuzen, Javier Elzok Eusko Ikaskuntza-Euskadiko Kutxaren 2009ko saria jaso zuen, Donostiako Miramar jauregian izan zen ekitaldi eder batean. Maila handiko epaimahai batek −askotarikoak eta independenteak− aukeratu zuen egunetik egunera ospe handiagoa duen intelektual hori. Goi mailako hitzaldia irakurri zuen, eta hitzaldi hura hedabideen artean nabarmendu ez bazen ere, aretoa bete zuen jendeak eskuak mintzerainoko txalo zaparrada eskaini zion.

Gaurkotasun izpirik galdu ez duen hitzaldi hartan, hizpide izan zituen bakea, bizikidetasuna, zentzuzko elkarrizketa, bidegabekeriei ordaina ematea, egia historikoa eta memoria, biktimak eta biktima-sortzaileak, adiskidetzea eta abar, eta, nire ustez, giltza nagusiak aipatu zituen Euskadin, pixkanaka, gizakien biziak eta oinarri-oinarrizko eskubideak suntsitu dituzten izugarrikeriei ausardiaz eta prestutasunez begiratuko dien gizartea eraikiz joan gaitezen. Neure egin ditut haren azalpenak, eta lehen pertsonan adieraziko ditut, itzal handiko beasaindarraren atzean ezkutatu gabe.

El Parlamento Vasco dio un paso de gigante cuando aprobó en junio de 2003 una Proposición No de Ley, por una abrumadora mayoría, para impulsar una serie de iniciativas dirigidas a las víctimas de los grupos terroristas que han operado en Euskadi. Una de esas iniciativas se plasmó en la ley 4/2008 de reconocimiento y reparación de las víctimas aprobada por PNV, PSE, PP, Aralar, EA y EB, que constituye una formidable herramienta, por su magnífico contenido y por el valor del consenso, para avanzar hacia un escenario en el que las víctimas de todos los grupos terroristas (no hay duda, como lo decíamos en nuestro informe, de que los destinatarios de la ley son todas ellas) vean plenamente reconocidos sus derechos a la verdad, memoria, dignidad, reparación y participación, al tiempo que se profundiza en la deslegitimación de la violencia terrorista y en la asunción de los valores democráticos basados en el respeto a los derechos humanos. Nos urge que ETA desaparezca y con ello la amenaza de muerte que pesa sobre decenas de miles de personas, pero al mismo tiempo debemos hacer un esfuerzo notable por avanzar en el reconocimiento y reparación de las víctimas de los demás grupos terroristas (BVE, GAE, GAL etc.), que han estado –y siguen estándolo- bastante olvidadas.

La convivencia democrática deberá estar basada en Euskadi, para que sea sólida y justa, en el tándem formado por la vigencia plena de los valores democráticos, de una parte, y de otra el reconocimiento de los derechos anteriormente referidos de las víctimas de los terribles episodios de violencia que han asolado nuestra en las últimas décadas. En este sentido, debemos significar que el franquismo no ha saldado aún sus deudas, y las víctimas de la brutal dictadura esperan el turno para que la verdad y la justicia salgan por la puerta grande de la democracia.

Otro colectivo que aguarda su momento es el constituido por las víctimas de las torturas y malos tratos. y de los excesos policiales. La Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco aprobó, justo una semana después del discurso de Elzo, una Proposición No de Ley sobre víctimas de vulneraciones de derechos humanos derivadas de la violencia de motivación política y lo hizo por unanimidad, instando al Gobierno Vasco a que presente un informe en el plazo de seis meses. Hay que recordar que la dirección de derechos humanos del anterior Ejecutivo ya realizó un estudio que recogía las vulneraciones de derechos y las víctimas producidas por la práctica de la tortura, las penas de muerte dictadas por Franco, la acción de grupos parapoliciales y ultras, las desapariciones y las personas muertas y heridas por intervenciones policiales (mención expresa merecen a este respecto los terribles sucesos del 3 de marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz).

Abordar todas las cuestiones señaladas y conseguir lo antes posible la desaparición de ETA. así como la implantación plena de los derechos de las víctimas de los cuatro grupos referidos, no será tarea fácil, de ninguna de las maneras, y habrá que trabajar con inteligencia, con tesón y procurando consensos políticos y sociales lo más amplios posibles, pero en cualquier caso hay razones fundadas para la esperanza y el optimismo. Con la directriz del imperio de los derechos humanos y con mucha humanidad, como decía Elzo, lo conseguiremos.

La que viene

08.06.2010 (10:01 pm)

Pedro Ibarra, catedrático de Ciencia Política
Pedro Ibarra, catedrático de Ciencia Política

Tendríamos que dar por supuesto que para septiembre el escenario será sustancialmente distinto. O bien ETA ha declarado una tregua indefinida y la Izquierda Abertzale declara que tal tregua implica la confirmación definitiva su exclusivo liderazgo no violento. O bien, ante la no declaración (con o sin atentados) la IA declara de forma clara e incondicional su desconexión respecto ETA.

El supuesto es bastante probable en cuanto que obedece a una autoevaluación de la relación costes/beneficios de resultados contundentes. La IA sabe hoy que ya no existe ningún beneficio en el mantenimiento del apoyo o tolerancia respecto a ETA. Su desconexión sólo genera beneficios y, además, en todas las dimensiones: fortalecimiento organizativo, legalización, posibilidades de iniciarse un proceso dialogado hacia la autodeterminación, etc. En el caso de ETA una evaluación racional debería llevarles inevitablemente a la tregua. El problema es que ETA a la hora de evaluar tiende a regirse por limitados e irracionales criterios militares, lo que le conduce sistemáticamente al error. En todo caso lo que resulta muy probable es que la IA en septiembre haya tomado la decisión irreversible de la desconexión con ETA (se halle, o no, esta activa).

Esta nueva situación plantea nuevos retos. A partir de ese momento el protagonismo en el proceso pasa a manos del Estado. El debe legalizar o facilitar la legalización de la IA, para así legitimar una nueva situación en la que, en un contexto estable de no violencia, todas la fuerzas políticas entran en la confrontación electoral y eventualmente en un diálogo dirigido al cambio del marco jurídico-político. Sin embargo, en este caso la evaluación del coste/beneficio no conduce a resultados tan claros como en el caso anterior. El actual Gobierno perdería aún más en credibilidad y en perspectivas -¡y en resultados !- electorales, caso de apoyar un proceso de legalización sólo a partir de declaraciones de paz de ETA, o de la IA, o de los dos. La afirmación no merece excesiva discusión. A aquellos que dicen que el Gobierno podría ganar presentándose como aquel que pacificó el País Vasco deberíamos decirles que el mensaje que recibirán, con desagrado, gran parte de sus potenciales votantes será que el Gobierno ha cedido a la presión de los malvados nacionalistas vascos a cambio de una “increíble y falsa” promesa de paz (hablamos del Gobierno… de España ). A tal argumento se añadirá que lo que debe hacer el Gobierno no es legalizar, ni dialogar, ni hablar. Lo que debe hacer es detener y encarcelar para siempre a todos los terroristas y sus amigos. Y el argumento será bien entendido por sus potenciales votantes (insisto: hablamos del Gobierno de…. España) a quienes les importe muy poco la Paz en Euskadi; a quienes lo único que les interesa (y además, comparativamente, no demasiado) es la liquidación del terrorismo. Y punto.

Un panorama así lleva al Gobierno a una evaluación negativa, en cuanto que aparecen como sensiblemente superiores y, sobre todo, mucho mas ciertos, los costes respecto lo beneficios. La situación podría invertirse si se superase el nivel de declaración. Si, por ejemplo, ETA -con o sin acuerdo previo con el Gobierno- iniciase un proceso material y verificable de desmantelamiento.

Esta nueva y previsible situación asimismo conducirá a otras exigencias y sobre todo a otras dimensiones argumentativas a aquellos ciudadanos comprometidos en la lucha por la Paz en Euskadi. A aquellos ciudadanos o grupos sociales que reclamamos un paz permanente, una -a largo plazo- nueva situación política que consolide un escenario de no violencia. Más concreto a aquellos ciudadanos que recibimos el titulo oficial de “bienintencionados que hacen el juego a los violentos”; titulo otorgado por ilustrados políticos y astutos analistas mediáticos.

En ese nuevo y futuro escenario nuestra reivindicación principal debería ser la de la legalización y los argumentos a emplear deberían ser, sobre todo, de carácter principista. En la situación actual -en este escenario que podríamos definir como de pre-septiembre- en la exigimos el cese definitivo del violencia, nuestra demanda va dirigida -y así debe ser- prioritariamente hacia ETA y la IA, y utilizamos argumentos asentados en principios como el derecho a la vida sin exclusiones, la exclusión de la violencia en la confrontación democrática, etc. Pero debemos reconocer que el protagonismo en tales demandas está asumido precisamente por el actor al que va dirigida nuestra reivindicación: la IA. Y en esta organización o movimiento, la argumentación dominante (no la única) tiene carácter estratégico. La evidencia, incluído el muy largo plazo, de la superioridad de los beneficios sobre los costes en el caso del fin de la violencia. Ello implica que hoy nuestro discurso de principios suene como un telón de fondo, como un apoyo ético a una, por otro lado irreversible, opción política estratégica.

Pero mañana, en el escenario post-septiembre, la situación va a exigir que pase a primer plano la argumentación basada en principios. Va a ser el momento de afirmar que, al margen de los problemas tácticos que el Gobierno tenga con su coyuntura, lo que está en juego es una cuestión de justicia democrática. Que resultará democráticamente insostenible dejar fuera de la confrontación política y electoral a movimientos u organizaciones que han manifestado de forma indubitada su no conexión -su rechazo- con formas violentas de acción política. A lo mejor estamos adelantando acontecimientos y ciertamente mas vale seguir presionando para lograr el primer escenario de noviolencia, pero también auguramos que superar ese segundo reto, el de la Otra exigencia democrática, va a exigir un esfuerzo colectivo superior. Veremos.

Paz y convivencia

08.06.2010 (8:57 am)

Esteban Umerez Argaia
Esteban Umerez Argaia, abogado

Les voy a pedir que lean con atención la cabecera de esta página procesodepaz.org: “el esfuerzo de la sociedad vasca por la paz y la convivencia”.

Define con precisión el sujeto (la sociedad vasca), el medio (el esfuerzo) y el objeto (la paz y la convivencia). Y si hay un objetivo social y colectivo al que deberíamos dedicar nuestros esfuerzos, éste es sin duda el de mayor importancia, clave para cualquier otro proyecto colectivo, sea del color que sea.

Hace unos años asistí a una conferencia de John Hume en el Paraninfo de la Universidad de Deusto. Era a la sazón líder del SDLP irlandés y, si no recuerdo mal, aún no se habían producido los acuerdos de Viernes Santo, estaban en pleno proceso. Haciendo un relato histórico, se refirió al anhelo irlandés de expulsar a los ingleses. Reproduzco la cita de manera aproximada, claro, reconstruyendo lo que mi frágil memoria pudo registrar entonces: “we once realized that they were as Irish as we were, that we were bound to live together in the island” (y nos dimos cuenta de que eran tan irlandeses como nosotros, que estábamos obligados a vivir juntos en la isla).

John Hume resumía así el principal motor del proceso que les llevaría a la paz: la constatación de la necesidad de convivencia. Y, en nuestro caso, creo que son las mismas palabras las que condensan el esfuerzo en el que nos debemos empeñar: paz y convivencia. Aprehender la noción más íntima de que estamos obligados a vivir juntos.

Creo sinceramente que nuestros representantes políticos nos están llevando por el camino equivocado. El leit motif de la “deslegitimación de la violencia” presenta una formulación que se muestra como incontestable, pero que esconde, en mi opinión, una filosofía perversa de revancha, victoria y sometimiento del vencido. Y estoy profundamente convencido de que se trata del camino erróneo, que no nos acerca a la paz y a la convivencia, sino que, muy al contrario, nos aleja.

La sociedad vasca ha deslegitimado la violencia hace ya muchos años. No se le pueden pedir más pruebas. El “ya, pero” de quienes insisten en el planteamiento esconde un plus de deslegitimación: no sólo se trata de la violencia, se trata de deslegitimar también los planteamientos políticos que pudiera haber detrás de la violencia.

Y esa rueda, una vez que se pone en marcha, puede llevarnos al infinito de la perpetua deslegitimación. Porque también hay una violencia institucional y estructurada en el Estado, con una agenda muy clara, igualmente susceptible de deslegitimación. El mero planteamiento de esta realidad conlleva la acusación inmediata de equidistancia, que a su vez contiene por definición la formulación de la existencia de dos extremos irreconciliables. Y así, seguimos sin arreglar nada hasta el infinito.

Por el contrario, creo que la cabecera de esta página web destaca los dos términos que deben marcar el camino a una verdadera solución. Paz y convivencia. Estamos obligados a vivir juntos.

Y, para eso, debemos mirarnos a los ojos y conocernos los unos a los otros, ver quiénes somos y entender qué vidas tenemos, cómo las percibimos y cómo ponemos todo eso junto.

Quizá me equivoque, porque en realidad lo único que estoy haciendo es proyectar a nivel colectivo mi propia necesidad personal. Pero es que yo necesito entender cómo siente una persona dependiendo constantemente de su escolta, mirando por las mañanas debajo del coche, viendo su nombre en una pintada, temiendo que quizá no le pillen a él o ella, sino a alguien de su familia, cogiendo un autobús para visitar a un familiar preso, recibiendo la noticia de su enfermedad crítica, desnudándose para que un funcionario le registre, sabiendo que su hija lleva cuatro días incomunicada en un calabozo, recibiendo la notificación de que no va a salir de la cárcel el sábado que viene, sino que le han alargado diez años más la condena…

En fin, la casuística de la violencia es interminable. Pero creo que debemos aproximarnos a ella para comprender el sufrimiento, no para desear la venganza. Y por lo que hace a la agenda política que cada uno pueda tener, creo que debemos renunciar a la visión consistente en la existencia de un contrario y su derrota. Debemos “convencer”, no tenemos ninguna necesidad de “vencer”.

Por todo ello, creo que debemos huir del “fin de la violencia”, y marcar el objetivo en “la paz y la convivencia”. Este foro, y muchos otros que la sociedad vasca creará en su esfuerzo, son los lugares a los que debemos acudir para andar ese camino.

Desobedikide

06.06.2010 (10:12 pm)

Ana Elvira, Lokarri
Ana Elvira, Lokarri

Desde hace varios meses,  una serie de colectivos (Alternativa Antimilitarista-KEM-MOC, Artamugarriak, Bidea Helburu, Eguzki Bideoak, Iruñerria Piztera Goaz, Lokarri y La Hormiga Atómica Liburuak) agrupados bajo el nombre de Desobedikide, estamos preparando unas jornadas con el título “Ciudad Desobediente. II Conversaciones sobre noviolencia activa y desobediencia civil”.

Con este trabajo, queremos continuar la experiencia de las conversaciones que en la primavera de 2008 se celebraron en Donostia en torno a la vigencia y posibilidades de la acción y del pensamiento de la desobediencia civil noviolenta en Euskal Herria, fundamentalmente a partir del manifiesto Nuestra marcha por la sal.

El principal objetivo de Ciudad Desobediente que ponemos en marcha ahora es reflexionar en común y visibilizar las diferentes experiencias y propuestas de la práctica de la desobediencia civil y de la noviolencia puestas en marcha en nuestro entorno. Más allá de un debate teórico, queremos crear un espacio de encuentro y debate en el que podamos reflexionar sobre experiencias concretas, sus logros, sus dificultades, sus potencialidades… En concreto, el eje temático de estas segundas conversaciones girará alrededor del derecho a compartir libremente la ciudad y la construcción de la(s) ciudadanía(s).

Estas jornadas se celebrarán los días 11 y 12 de junio en Iruña y contienen un programa muy completo de charlas y talleres. Estamos trabajando con ilusión por construir entre todas y todos una Ciudad Desobediente participativa, noviolenta y creativa. Necesitamos espacios de expresión para la ciudadanía comprometida: espacios de reflexión que nos  lleven a la acción; espacios donde quepamos todas y todos. Súmate y… ¡desobedece!