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Comunicado de Brian Currin

30.09.2010 (9:23 pm)

Se ha consultado con cada uno de los firmantes de la Declaración de Bruselas sobre los recientes comunicados de ETA y su respuesta directa a la propia Declaración de Bruselas. La petición a ETA se mantiene tal y como fue presentada en la Declaración de Bruselas en marzo de este año: que declare un alto el fuego unilateral, verificable y permanente.

También quiero señalar que como resultado de las dificultades logísticas de trabajar con un grupo numeroso de personas de diferentes partes del mundo y la necesidad de involucrarse en estas cuestiones de forma rápida y eficiente, se ha decidido, en consulta con varios partidos interesados, establecer un Grupo de Contacto Internacional de 5 personas. Los detalles de este grupo, sus miembros, su mandato y su papel, serán anunciados durante el mes de octubre.

Brian Currin

30 de septiembre de 2010

El comunicado está también disponible en inglés

Toca moverse

29.09.2010 (11:15 am)

Mikel Arana, Coordinador general de Ezker Batua-Berdeak
Mikel Arana, Coordinador general de Ezker Batua-Berdeak

Nunca es fácil posicionarse de manera rotunda sobre los movimientos que se están dando en el ámbito de la izquierda abertzale, ni el efecto que eso pueda tener en un eventual proceso de paz en Euskadi, pero lo que es innegable es que la declaración de Gernika firmada el pasado sábado es un salto cualitativo.

Y lo es, porque abre una puerta que hasta ahora había estado cerrada como es la del liderazgo de la izquierda abertzale ilegalizada ante la propia ETA. Durante décadas, ETA ha sentido, porque así le han dejado sentirlo, que era la vanguardia del movimiento independentista vasco y por lo tanto, la que decidía en cada momento qué hacer y cómo.

Sin embargo, desde la declaración de Gernika, ninguna sensibilidad política en Euskadi, admite a día de hoy la existencia de ETA y mucho menos su liderazgo.

Ante este nuevo escenario, las respuestas que se están dando desde algunos ámbitos, están siendo manifiestamente insuficientes e incluso, en algunos casos, irresponsables.

Entiendo las cautelas, las desconfianzas e incluso la incredulidad de algunos, la declaración de Gernika y el propio documento de Zutik Euskal Herria vienen después de décadas de sufrimiento y el fracaso de anteriores procesos, pero lo que es innegable es que hoy estamos mejor que hace seis meses y que a nadie se nos hubiera pasado por la cabeza, hace un año, por ejemplo, que los acontecimientos iban a discurrir de esta manera.

En este sentido, creo que a todos los agentes políticos y sociales nos toca poner de nuestra parte para conseguir que el proceso que se ha abierto sea definitivo, o si se quiere, por utilizar la específica terminología que acompaña a este proceso, irreversible.

En primer lugar a ETA. ETA no puede seguir escudándose en comunicados más o menos ambiguos o en entrevistas clandestinas para tomar una decisión que todos le estamos reclamando. Debe anunciar su cese definitivo, ya.

En segundo lugar al gobierno central. El gobierno no puede permanecer impasible a los acontecimientos y mantener la misma postura con respecto a la izquierda abertzale ilegalizada. Le hemos oído infinidad de veces a Rubalcaba decir, que la izquierda abertzale tenía dos caminos, o pedirle a ETA que desaparezca o la propia desaparición de ETA si quería participar en las instituciones. Pues bien, ya se le ha pedido a ETA que desaparezca, por lo tanto, el gobierno, atendiendo a sus propias palabras, debería proceder a la derogación de la Ley de Partidos de manera inmediata.

Por último, no toca dar pasos también, a las fuerzas políticas vascas. En este sentido, o somos capaces de articular procesos de diálogo entre todos o puede ser que nosotros solitos nos carguemos esta oportunidad de paz, y aunque la ciudadanía no acababa de vivir este proceso con particular entusiasmo, lo cierto es que tenemos una deuda con ella, como es la de trabajar para facilitar el cambio de escenario político y no para entorpecerlo.

La firma de Gernika

27.09.2010 (10:52 am)

Txema Ramírez de la Piscina, profesor de la EHU / UPV
Txema Ramírez de la Piscina, profesor de la EHU / UPV

El Acuerdo para un escenario de paz y soluciones democráticas firmado el pasado sábado por decenas de fuerzas políticas y agentes sociales en Gernika tiene una importancia considerable. El tiempo dirá si es o no “histórico”. La potencialidad del mismo está fuera de toda duda. El acierto que sus firmantes muestren en su desarrollo determinará finalmente sus límites. Mienten quienes afirman “no hay nada nuevo bajo el sol”.

Las razones

El texto abandona el lenguaje críptico y habla con claridad tanto a ETA como al Gobierno central solicitando a la primera su final y a los segundos la derogación de la ley de partidos. No solamente eso. En el texto se hacen reflexiones muy interesantes tanto sobre las víctimas como sobre la situación de los presos vascos. Se habla claramente de amnistía. El cumplimiento por parte de ETA de lo que ahí se le pide aceleraría enormemente el proceso de reconciliación ya iniciado entre las diversas sensibilidades que hoy componen la izquierda abertzale. Esa reconciliación facilitaría el surgimiento de lo que algunos venimos demandando desde hace tiempo: una nueva izquierda abertzale roja, verde, amplia y exclusivamente civil.

Esa nueva fuerza política revolucionaría el actual escenario político. PSOE, PP y PNV son conscientes de ello y, evidentemente, no van a favorecer operaciones de ese tipo: no es su misión. El resurgimiento de esa fuerza política pondría en riesgo los privilegios y cuotas de poder que tienen dichos partidos. La ficción de Gobierno que Patxi López ha montado desde la virtualidad se vería amenazada, al igual que muchos de los turbios negocios amparados por la doctrina de la seguridad nacional.

Particularmente paradójica resulta la situación del PNV. Son el partido más votado en la Comunidad Autónoma Vasca, pero siguen con el alma en pena. Hoy el PNV es un cúmulo de carencias: sin líder carismático, sin iniciativas claras y sin un proyecto político definido. Arzalluz, Ibarretxe y Egibar son parte de la historia o, simplemente, están neutralizados. El PNV ni está en Gernika ni se le espera. Trabajo les cuesta, incluso, encontrarse a sí mismos en las campas de Foronda. Su debilidad es palpable, aunque puedan ganar las siguientes elecciones. Iñigo Urkullu no es un referente consolidado ni tan siquiera para muchos de sus militantes. ¿Qué queda del plan soberanista dignamente defendido por Ibarretxe en 2005 ante el Congreso de los Diputados, texto que –recordémoslo fue aprobado por la mayoría del Parlamento vasco? ¿Qué queda de todo aquello?

Los ingredientes

Continuemos haciéndonos preguntas: ¿con qué mimbres debería forjarse la nueva izquierda abertzale?, ¿cómo podría articularse una nueva mayoría social? En la humilde opinión de quien esto escribe, hoy en día hay cuatro ingredientes a tenerse muy en cuenta, como son: la confianza entre los actores, la flexibilidad en la aplicación de los principios, la utilización de la comunicación emocional y el uso de las redes sociales.

Confianza. Hay que superar el escepticismo y generar ilusión. Fácil de decir, complicado llevarlo a la práctica. La ilusión no se genera de la nada. Se sustenta en bases sólidas. En este caso, el proceso de refundación de la izquierda abertzale adquiriría velocidad de crucero si ETA despejara cuanto antes y sin condiciones la incógnita de su futuro. El surgimiento de la nueva izquierda abertzale no puede depender del visto bueno de una organización armada. Es imposible. Cada cual debe exponer sus argumentos en libertad, intentar convencer a quienes tienen diferentes puntos de vista, sin ayudas o imposiciones externas, sin derecho a veto. Para ello, resulta indispensable la confianza mutua, el respeto, la generosidad y la complicidad entre quienes protagonizan el proceso, sin obsesionarse por los destellos de las cámaras.

Flexibilidad. Firmeza en los principios, flexibilidad en su aplicación. La articulación de una nueva mayoría social a favor, por ejemplo, del derecho a decidir, exigirá saber adecuar los ritmos a las situaciones políticas concretas de cada territorio. Flexibilidad e imaginación también a la hora de responder a las decisiones antidemocráticas que provengan por parte del estado, sabiendo superar con creatividad dichas amenazas, evitando repetir tics heredados del pasado.

Comunicación emocional. La izquierda abertzale en general y ETA en particular son maestros en el arte de la criptografía. Hay que saber leer entre líneas. Frecuentemente utilizan para sus declaraciones públicas códigos propios de la comunicación interna. Es legítimo, pero ineficaz; y muy limitado: no se supera el umbral “de los de casa”. Hoy en día los dirigentes sociales utilizan la comunicación emocional. No solamente transmiten ideas políticas. También transmiten emociones, sentimientos. La palabra abre las puertas del corazón. Y da acceso a la razón.

Redes sociales. Hoy en día el 91,5% de los jóvenes del estado entre 18-32 años está conectado a alguna red social. Muchos de ellos no acuden jamás a un kiosco para comprar el periódico. Lo leen en la red. Las redes sociales constituyen un fenómeno imposible de ignorar. El poder de la identidad debe unirse al fenómeno de la alter mundialización utilizando el magnetismo de las nuevas tecnologías para ganar en influencia social.

En realidad estas cuatro recomendaciones podrían resumirse en una sola frase: la transición de la nueva izquierda abertzale debe asentarse en el desarrollo de una nueva cultura política.

Mi felicitación más sincera a todos los firmantes del documento de Gernika.

Comunicado de Brian Currin

23.09.2010 (1:33 pm)

Después del último comunicado de ETA, ha habido una gran cantidad de información sobre el papel que en el futuro pueden desempeñar los firmantes de la Declaración de Bruselas.

Así que quiero dar a conocer que:

1 – He leído detenidamente el comunicado de ETA hecho público el pasado 19 de septiembre de 2010 y me he asegurado de que cada uno de los firmantes de la Declaración de Bruselas recibe una copia.

2 – Después de un proceso intenso de consulta y recepción de aportaciones entre los líderes internacionales por la paz se hará pública una declaración de respuesta a ETA.

Este es un momento importante. Tenemos que abordarlo con una actitud paciente, reflexiva e inteligente.

Brian Currin

23 de septiembre de 2010

El último comunicado de ETA, en los blogs

20.09.2010 (5:09 pm)

Poco después de que se hiciera público ayer, 19 de septiembre, el comunicado de ETA, los usuarios de la blogósfera generaban sus primeras reacciones ante el anuncio de la organización de comprometerse con la Declaración de Bruselas. En este post, destacamos y resumimos algunas de esas opiniones que circulan por la red y os animamos a leer la valoración que ha hecho Lokarri.

En el blog colaborativo Arabatik, el bloguero Biturie señala las que para él son diferencias significativas entre  los dos últimos comunicados de ETA. Para el bloguer, el nuevo comunicado, en sus formas, nada tiene que ver con el anterior, y lo define como “un remiendo de Zutik EH”. En la apelación que ETA hace a la Declaración de Bruselas, Biturie interpreta que la banda no se arroga el papel de guardián y garante de proceso alguno. Además, destaca el hecho de que el destinatario no es el Gobierno español, sino los agentes internacionles. Por último, opina que la sociedad ha entrado en una fase irreversible en el camio hacia la paz y habla de la efectividad de los pasos que se están dando:  “No es, sin lugar a dudas, el último comunicado de ETA, pero otras veces -sobre todo en Lizarra y Loiola- creímos que con uno ya estaba todo hecho, y nos quedamos en agua de borrajas. Puede que esta vez el urratsez urrats, el ‘comunicado a comunicado’, sea más efectivo, e incluso que su recorrido esté diseñado para ello”.

De la fórmula “comunicado a comunicado” se hace eco también el parlamentario de Ezker Batua por Gipuzkoa Mikel Arana en su blog Parlamentuan: “Supongo que el tema irá poquito a poco, y que comunicado tras comunicado irán desgranando una decisión, que por otro lado, no se si tienen tomada ya”. En su post, Arana añade un llamamiento a la autorresponsabilidad de los políticos, instándolos a no estar atrincherados a la espera de comunicados y a dar pasos para que la paz y la normalización política sean una realidad.

En la reflexión que ha hecho pública en su blog, Jordi Armadans, director de la ONG Fundació per la Pau, observa elementos positivos en los dos últimos comunicados que indican que “ETA es troba en un procés de final d’etapa (ETA se halla en un proceso de final de etapa)”. Armadans insta al Gobierno y a los partidos políticos a actuar inteligentemente para que el final de ETA sea irreversible.

De particular y diferente se puede definir la lectura que hace del comunicado Lukas Mateo en el noticiero digital en euskera ZuZeu.com. Guiado por el estilo de redacción de los dos comunicados, el zuzeulari intuye que la autoría de ambos corresponde a dos personas diferentes: “Ordukoa militante “militar” batek egindakoa zela, honakoa militante “politiko” batek egin duen bitartean, hark behartuta bezala eta honek barneratutako itxaropenez (aquel comunicado lo habría redactado un militante ‘militar’, mientras que éste parece obra de un militante ‘político’. El primero, como si se sintiera obligado, y éste último iusionado interiormente)”. Lukas Mateo subraya la capacidad de síntesis de la persona que ha escrito el segundo texto y destaca que presenta una redacción más inteligente que el anterior “quizás presionado por la idea de dirigirse a un público internacional al que mostrar un discurso más trasnparente”. Para Lukas Mateo es evidente que a través de este segundo comunicado “ETA se reafirma en su decisión de cese de acciones armadas y muestra su disposición a comprometerse con la Declaración de Bruselas”.

Poco más de noticioso encuentra Koldo Mediavilla en la última nota de ETA, tal y como ha dejado ver en su blog Dana emon behar: “Este segundo comunicado es la certificación de dos voluntades y dos ritmos diferentes. La voluntad y el ritmo de ETA, por un lado, y la voluntad y el ritmo de la Izquierda Abertzale, por otro. Es el certificado de que, de existir, asistiremos a un proceso largo, confuso y tortuoso. ¿Optimistas? Ni sí, ni no, o todo lo contrario”.

¿Quieres saber cómo han informado los medios de comunicación sobre la noticia del comunicado? A continuación, te facilitamos una serie de links para acceder a esa información.

ABCBERRIA / DEIA / DIARIO DE NAVARRA / EITB / EL MUNDO / EL PAÍS / GARA / GRUPO NOTICIAS / LA VANGUARDIA / PÚBLICO / VOCENTO

Entre todos podemos

20.09.2010 (9:02 am)

José Luis Úriz Iglesias (Portavoz PSN en el Ayuntamiento de Villava-Atarrabia)

El comunicado del 5 de septiembre de ETA ha activado la capacidad de análisis, debate, opinión, y no habrá ningún portavoz mínimamente cualificado, sea cual sea su ideología, que no haya dado su versión de lo acontecido, e incluso de lo que pueda acontecer.

Reconozco que he leído, con más atención en algún caso, todo lo que se ha escrito sobre el tema y me siento un poco decepcionado. Falta lo que los expertos denominan “visión de estado”, que viene a significar algo así como que los intereses comunes estén por encima de los meramente partidistas. En definitiva que la consecución de la paz tiene más valor que la hipotética rentabilidad social o electoral.

Pocos, muy pocos se han atrevido a dar una visión transversal al momento histórico que vivimos. Ni los de una orilla ni de la otra. Cada cual ha ido a lo suyo sin intentar escuchar y comprender al contrario. Y así es muy difícil entenderse y como consecuencia imposible solucionar el conflicto.

Pero hay gentes, estamos gentes, en ambas orillas con capacidad de dialogar, de entendernos e incluso de llegar a acuerdos mínimos, de síntesis. Gentes que durante años hemos mantenido una relación personal imprescindible a la hora de resolver conflictos, en los que en un momento concreto es necesaria tenerse la mutua confianza. En definitiva: confiar en el “otro”.

Esas gentes ahora estamos distanciadas y quizás sea éste el momento de juntarnos, de intentar alrededor de una mesa de café buscar esos puntos de encuentro que no han explorado nuestros “mayores”, y trasladárselos como elementos de reflexión. Crear una plataforma transversal en la que convivamos quienes desde el PSOE o desde Batasuna tenemos esa capacidad. Una plataforma que sirva como grupo de presión en ambas orillas, demostrando que quizás es mucho más fácil de lo que se está planteando el llegar a acuerdos. Acuerdos perfectamente asumibles por los más reticentes, por los más duros de cada bando ahora confrontados. Hacerlo públicamente con comparecencias periódicas que vayan demostrando la viabilidad de esa posibilidad.

Vale la pena hacer el esfuerzo, intentarlo, con prudencia, sin asumir riesgos irreparables. Nos interesa que nuestra acción no provoque efectos contrarios a los deseados, ni tampoco que nos excluya de nuestros respectivos lugares. Puede ser una experiencia que aporte algo positivo, y además demuestre que podemos hablar no sólo entre diferentes sino también entre muy diferentes, y no solo hablar, también elaborar puntos de encuentro y consenso. Posiblemente nos harán poco caso al inicio, pero quizás en un futuro próximo nuestra presión haga avanzar posiciones ahora irreductibles en ambos bandos.

Me consta que en mi partido hay compañeros y compañeras dispuestos, incluso algunos lo han hecho público, y creo que en el mundo de la Izquierda Abertzale también. Intentémoslo, entre todos podemos, al menos entre los que estamos decididos a dialogar. No perdemos nada por hacerlo.

Aquí me tenéis; dispuesto.

Las condiciones para un proceso de paz: irreversibilidad y legalización

17.09.2010 (10:17 am)

Extracto de la rueda de prensa ofrecida por Lokarri en la que Paul Ríos expone las condiciones para que un proceso de paz sea viable: irreversibilidad y legalización. Leer el texto íntegro

Espectadores o actores de la paz

15.09.2010 (11:29 pm)
Hugo Martínez Abarca
Hugo Martínez Abarca

El comunicado de ETA anunciando que desde hace unos meses tomó la decisión de no cometer acciones ofensivas pudo resultar a la vez obvio y revelador, esperanzador e insuficiente. Obvio porque nadie puede ser sincero cuando afirmaba que si ETA no cometía atentados planificados durante más de un año era porque no podía por el acoso policial: la falta de sinceridad se convierte en ridículo cuando los mismos que afirman que ETA no tiene ninguna capacidad operativa aquí dan altavoz a bulos como el de que ETA estuvo ayudando a las FARC para matar a Santos el día de su toma de posesión en Colombia movilizando a 250 efectivos: ¿no puede pegar un tiro en España, pero es verosímil que esté montando un atentado en la toma de posesión de un presidente en Colombia?  A su vez es revelador, porque la propia retórica del comunicado y su ambigüedad muestra que ETA se resiste a dar pasos y que los que da son fruto del liderazgo asumido por la izquierda abertzale, cuya apuesta por una lucha política sin respaldo violento es prácticamente unánime e inesquivable para ETA. Esperanzador para quienes deseamos la paz porque un paso imprescindible y urgente para ella es que ETA renuncie a ejercer la violencia siquiera como posibilidad futura y el comunicado es un paso en esa dirección. E insuficiente porque deja asideros demasiado evidentes a quienes se resistan a mover un dedo: la verificación de un alto el fuego definitivo (o al menos con vocación definitiva) es una necesidad y su retraso sólo facilita a quienes deseen que nada se mueva.

Ante la posibilidad de un proceso de paz hay tres posiciones: quienes no lo desean en absoluto, quienes lo deseamos profundamente y quienes lo desearían o no, pero su escepticismo es muy superior a tal deseo. Este último grupo es probablemente el más nutrido, lo que supone la principal novedad respecto a intentos anteriores. Al menos la sociedad española, durante el proceso de paz de 2006 se dividió entre quienes deseaban su éxito (la mayoría, según las encuestas de entonces) y quienes temían que el proceso de paz llegara a buen fin. En Euskadi aparentemente era abrumadoramente mayoritaria la voluntad de conseguir la paz y la normalización política. Hoy uno intuye que el escepticismo, sincero o interesado, es mayoritario por culpa del fracaso de otras ocasiones y por la ausencia o lentitud de compromisos de los actores protagonistas. Así, por una parte poquísimos agentes políticos están dispuestos a asumir riesgos y dar pasos sólidos hacia la paz pero por otra los bramidos de Mayor Oreja apenas tienen eco.

Fuera de Euskadi (estas líneas están escritas por un madrileño) sólo hubo movilizaciones populares de la derecha nacionalista española que salió a la calle reiteradamente para intentar bloquear el proceso de paz utilizando para ello un arsenal de mentiras (Zapatero tiene que devolver a ETA el favor del 11-M, el PSOE regala a ETA Navarra -mientras lo que regalaba era a UPN el gobierno foral-,…) para generar una polarización y una crispación a la que los partidarios del proceso de paz no supimos hacer frente. A favor del proceso de paz prácticamente sólo surgió un nuevo actor relevante, el constituido por mujeres vascas de distintas procedencias unidas en Ahotsak. Fuera de Euskadi la primera movilización que hubo protagonizada por quienes estábamos a favor del proceso de paz fue la convocada por los sindicatos mayoritarios tras la bomba de la T-4. Hasta que no vimos que el fracaso era inminente, no nos pusimos a trabajar por la consecución de la paz quizás porque una buena parte de la sociedad española se creyó que el gobierno estaba siendo tan valiente y decidido en el proceso de paz como denunciaba la derecha en las calles. Pero esa manifestación demostró que la ciudadanía era mucho más ambiciosa que sus gobernantes, que dieron por concluido el proceso de paz pese a haber advertido de que éste sería largo, duro y difícil.

La ausencia de movilización a favor de la paz al sur del Ebro fue una de las debilidades de aquel proceso. Es uno de los errores que hoy podríamos rectificar para conseguir activar un nuevo proceso de paz quienes no nos movemos en ministerios ni consejerías ni tenemos otra forma de empujar a pasos más decididos. Pero además es una de las formas de que como está sucediendo en la izquierda abertzale, quienes apostamos por intentar tantas veces como sea necesario la consecución de la paz nos adelantemos a quienes renuncien a correr riesgos o estén decididos a impedir la normalización de la vida política vasca.

Se anuncia que se buscarán apoyos internacionales para un proceso de paz pero nunca se apela a la movilización de la parte de la sociedad española que estaría a favor de un proceso de paz. No se puede aspirar a que los gobernantes españoles den pasos si no sienten la menor presión popular, especialmente si la violencia de ETA es un instrumento electoralista colosal para todos los gobiernos: encuesta tras encuesta, el ministro del Interior es el más valorado del gobierno sea quien sea. Asimismo, contribuiría a la normalización de Euskadi la existencia de tejido social español que mostrase que no hay un conflicto entre dos pueblos, sino entre dos posiciones políticas cuyo ámbito de resolución es fundamentalmente vasco.

Quizás sea el momento de establecer redes plurales por la paz y los derechos humanos que traten de organizar actos, manifiestos, apoyos… a la pacificación y normalización política vascas: posiblemente sólo haya que pedir el respeto definitivo a todos los derechos humanos, comenzando por el derecho a la vida, pero también los derechos políticos y civiles tan erosionados por la vigente teoría del entorno. Tales redes constituirían en definitiva una suerte de observatorios democráticos que señalasen y contribuyesen a romper las inercias tan cómodas de las que muy poca gente quiere moverse. Algo, por cierto, parecido a lo que viene haciendo Lokarri en general y esta página en particular.

A los gobernantes hay que exigirles que cumplan su obligación y dejen de ser espectadores y pasen a ser actores de la paz. Pero para ello la propia ciudadanía debe ejercer de actor. Quedarse mirando nunca ha servido de nada.

Les está llegando la hora de la verdad

10.09.2010 (12:04 pm)

Iñaki Anasagasti
Iñaki Anasagasti, senador del PNV en el Congreso

Tras los últimos escarceos de ETA para ganar tiempo y no dar el campanazo final, la iniciativa ya no la tienen unos estrambóticos encapuchados sino la posible valentía de gentes varias de HB, ANV, ELA y LAB que decidan de verdad hacer política institucional con los elementos que hay a mano y en los marcos en los que nos desenvolvemos todos, a pesar de que no sean los que nos gustan.

Es fácil demostrar que la acción de ETA estos años ha ido consolidando una Navarra autonómica singular muy alejada de la Comunidad Autónoma Vasca. No era ese el caso en el año 1977 cuando era Araba a quien no le gustaba la cercanía política con Bizkaia y Gipuzkoa, Navarra, una de las reivindicaciones más esgrimidas por la llamada Izquierda Abertzale se encuentra mucho más debilitada gracias precisamente a la acción criminal de ETA. La misma presencia de un gobierno frentista español en Ajuria Enea tiene como causa la existencia de un terrorismo que le ha servido de coartada al viejo partido socialista para ir difuminando sus perfiles vasquistas y obreristas y poder pactar con su mortal enemigo en Madrid.

Estamos pues ante tres hechos inconmovibles a la hora de analizar el gran fracaso de la actuación de ETA en treinta años: cientos de familias golpeadas por un asesinato o un acto violento, una Navarra a años luz del escenario vasco, un gobierno frentista español en Ajuria Enea, sin contar el inmenso tiempo perdido, las cientos de baldías manifestaciones, la herida de las cárceles y la pérdida de una mínima cohesión en el abertzalismo.

Estos, para mí, son hechos irrefutables que bien haría ETA y su ETA sociológica en analizar. No fueron ellos los que crearon el nacionalismo vasco en 1895 en lucha contra el agresivo nacionalismo español y el francés. Un mínimo de autocrítica creo que se impone para no volver a caer en los mismos errores. Decía Chesterton del comunismo y del calvinismo: “Agotan sus dogmas y los llevan a la extenuación, hasta convertirlos en pesadilla”. Buena definición de lo que han sido estos treinta años sin querer quitar un ápice de responsabilidad a unas estructuras impuestas y salvaguardadas por una Constitución española que encarga al ejército la defensa de sus fronteras y la unidad de una “patria común e indivisible”. Ya lo sé. No hace falta que me lo recuerden los que se dan con la capucha en el muro. Prefiero utilizar una mínima inteligencia política para tratar de avanzar ante hechos que están ahí. Y la violencia y el terror, salvando consideraciones éticas, se ha demostrado como un inmenso error, una miserable pérdida de tiempo, un envilecimiento en las relaciones atrincheradas, gentes uniformadas en su vestimenta, haber pasado de despreciar la presencia en las instituciones a sufrir las consecuencias de una injusta y rechazable ley de partidos y estar políticamente como locos para poder participar en las siguientes elecciones legislativas municipales y a Juntas Generales y un infantilismo político típico de adolescentes que a mí me espanta y que tiene pocos visos de curarse en pocas semanas.

Estos pasados días hemos visto en la Casa Blanca al Presidente Obama sirviendo de anfitrión al premier israelí, el muy halcón Netanyahu y al presidente de la Autoridad palestina Abu Amas. Saben que tienen que ceder o seguir con esa guerra hasta el fin de los siglos y si bien Israel no quiere cumplir las resoluciones de las Naciones Unidas, como Marruecos con el Sahara, algo han de hacer si quieren vivir mínimamente con una cierta tranquilidad mientras la acorralada Hamás grita la destrucción total del enemigo judío.

Pero lo que me llama la atención de este hecho es el seguimiento y la simpatía que despierta en Euzkadi los que inconscientemente llevan anudado al cuello el pañuelo palestino, aquel foulard que el insensato de Arafat esgrimía como bandera de su causa a la que no quiso enrumbar por miedo al vacío y por preferir morir de mala manera en su Mukata, antes de negociar absolutamente nada serio para su pueblo. Y sin embargo es Arafat la figura más atractiva para el mundo de HB, lo mismo que el actual líder de Hamás.

Leía sobre estos asuntos un valioso análisis hecho por Marcos Aguinis en el diario La Nación de La Argentina.

“Un ejemplo perfecto de “atrasismo” lo ofrece ahora la Franja de Gaza, decía. Empecemos por reconocer la legitimidad de sus habitantes por conseguir la autodeterminación porque nunca, nunca desde los tiempos de los filisteos, habían gozado de entera libertad. Después del mandato británico cayeron bajo dominio egipcio por dos décadas. En ese período no se les facilitó la autonomía ni el progreso, sino que se los utilizó para hostilizar a las poblaciones civiles de Israel. Aumentó la pobreza y no se permitió que los refugiados de la guerra se integrasen al mercado. Luego cayeron bajo el control israelí. Tras varias décadas de una convivencia aceptable, que incluía trabajo para cientos de miles en la misma Israel y los beneficios de sus hospitales, universidades, provisión de insumos y comercio bilateral, surgieron los antagonismos. Unos diez mil israelíes construyeron en ese territorio varios asentamientos que lograron un despliegue alucinante, porque hasta exportaron flores a Holanda y quesos a Suiza. ¡Desde la Franja de Gaza!. Los reclamos para terminar con la ocupación israelí, sin embargo, hicieron que un duro como Ariel Sharon decidiese retirar todas sus fuerzas e incluso sacar de los pelos y las orejas a los colonos judíos. Gaza se convirtió en un territorio Judenrein (limpio de judíos).

Terminó la ocupación, a la que se le echaba la culpa de todos los males. Sharon tuvo la esperanza que de ahí nacería un significativo avance hacia la paz. Pero Gaza no se convirtió en la piedra basal de un Estado palestino fraterno y progresista, sino en la plataforma de lanzamientos de inclementes misiles. Hace poco visité Sderot, cerca de la frontera, y vi una cantidad impresionante de esos misiles, disparados contra centros comerciales, hospitales y escuelas. Vi también los búnkeres donde huyen a refugiarse cada vez que suena la alarma. Del lado de Gaza, en cambio, no hay refugios porque usan de escudo humano a la población. Si mueren muchos, mayor será su éxito mediático.

Advertí que en Gaza se practica el “atrasismo” en plenitud. No se construyen centros turísticos, ni aprovechan las bellezas del mar, ni los descubrimientos arqueológicos, ni las fértiles huertas y granjas que habían construido los israelíes, ni se marcha hacia una producción que lleve a la prosperidad del pueblo. Al contrario, se gastan millones de dólares en misiles y en demostraciones estériles. En aumentar el atraso. Antes de que Hamas tomase el control, no había “crisis humanitaria”. La crisis fue creada por el gobierno fundamentalista, precisamente, después de rebelarse contra la Autoridad Palestina y asesinar a un centenar y medio de sus funcionarios. No aceptan la solución de dos Estados (uno judío y otro árabe) porque sólo quieren la destrucción del envidiado y exitoso Israel. Su objetivo es destruir, no construir. Echan la culpa al otro e invocan el bloqueo, olvidando por qué nació. Antes de que empezaran a disparar su lluvia de misiles no había bloqueo alguno. Incluso en las actuales circunstancias ingresan a diario en la Franja de Gaza camiones con toneladas de insumos israelíes, que incluyen alimentos, vacunas y artículos medicinales. Muchísimo más de lo que podría aportar la más nutrida flota extranjera. He visto también a numerosos habitantes de Gaza en los hospitales israelíes.

La aún parcialmente ocupada Cisjordania, por el contrario, dejó de enviar criminales suicidas y se dedica a progresar en serio. Por haber disminuido la corrupción y dejar de llamar a la guerra, su crecimiento llegará este año ¡al 10%!. Ahí comienzan a ponerse las bases de un brillante Estado palestino.

Pese a estos datos, el “atrasismo” de Gaza convoca más simpatías. Y estas simpatías sabotean el progreso, eternizan al atraso. Quienes de verdad aman a los palestinos deberían exaltar el modelo de Cisjordania y condenar el de Gaza. No es fácil, sin embargo, desprenderse de la confusión que el “atrasismo” genera. Es una diabólica trampa de la que ni siquiera pueden liberarse muchas mentes lúcidas”.

Me parecieron valientes estas reflexiones aún a pesar de que sería tildado Aguinis de pro israelí y poco menos que de agente del Mossad, algo que, en el cerrado, endogámico y poco oxigenado mundo de la mal llamada izquierda abertzale se usa para anular cualquier análisis que no les dé a ellos la razón absolutamente en todo.

Por eso digo que les ha llegado la hora de la verdad. El seguir actuando con la mentalidad de Hamas o tratar de verdad de hacer política en serio y eso supone aceptar las reglas de la democracia. Y este debate para mí, en este momento, tiene más importancia que saber si ETA ha decidido o no dejar las armas. Porque es la clave.

Valoración de Brian Currin del comunicado de ETA

05.09.2010 (9:47 pm)

Por su interés, reproducimos el comunicado en el que Brian Currin valora la decisión de ETA de no cometer acciones armadas:

La declaración del grupo separatista vasco ETA, haciendo pública la decisión que tomó hace varios meses de “no llevar a cabo acciones armadas” es un acontecimiento positivo en el proceso hacia un fin permanente e irreversible de la violencia y la lucha armada en el País Vasco.

Aunque ETA no declare propiamente un cese permanente de su lucha armada, sí dice que ha llegado el momento de construir un marco democrático para el País Vasco respetando los deseos de la mayoría del pueblo vasco. Esto debe leerse en el contexto de la resolución adoptada a principios de este año por las bases de la Izquierda Abertzale en la que apoyaban la posición de sus dirigentes políticos a favor de la no-violencia y los medios exclusivamente pacíficos, junto con el compromiso de suscribir los Principios Mitchell, que exigen la irreversibilidad de la no-violencia.

En su respuesta, los dirigentes políticos de la IA interpretan el comunicado de ETA en el contexto de “Zutik Euskal Herria” y en el contexto de la Declaración de Bruselas como un paso más hacia la irreversibilidad de esta nueva etapa política de medios exclusivamente no-violentos y democráticos en el País Vasco.

La magnitud y la importancia histórica de la declaración de ETA del 5 de Septiembre de 2010 no está en la declaración de un alto el fuego, sino más bien en el hecho de que su decisión de no realizar acciones armadas es incondicional y unilateral, y por otra parte, en el hecho de que la decisión de ETA es una respuesta y una consecuencia del liderazgo político de la IA y de la voluntad expresada por el pueblo vasco. Esto en sí mismo es una victoria para la política y la democracia.

Brian Currin

5 de Septiembre de 2010