bannerbanner



Clarear

29.11.2010 (8:58 am)

Herritar bat

Herritar bat

La circunstancia política que se está viviendo en el país, exige honestidad, pues nos va mucho en ello. En particular para quienes pudieran sufrir las consecuencias de una nueva acción armada por atentado, extorsión, detención arbitraria, tortura, pérdida de libertad….

Quienes por intereses sectarios, se esfuerzan en que la deposición de armas no sea en la actual legislatura sino cuando ellos gobiernen, frivolizan con la vida. Tanto estos como los que gobiernan, tienen mucha influencia mediática; así el “sobe” o “sople a la oreja” de la Dama de los ojos vendados, pudiera ser causa por la que el proceso de distensión bilateral, no arrancara o fuese a intermitencias calculadas.

Un valor jurídico importante que defiende el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, aparte de la separación de poderes, es que: no hay democracia sin pluralismo ni sin libertad de expresión.

Es lo que reclama una parte muy importante del pueblo vasco; les responden que la ley de partidos lo impide y la legitiman en que según ese TEDH: “un Estado debe impedir la realización de un proyecto político incompatible con las normas del Convenio antes de que sea puesto en práctica mediante actos concretos que conlleven un riesgo de comprometer la paz civil y el régimen democrático del país”.

Posteriormente el mismo TEDH legitimó la ley de partidos y hoy se toma este aval como señuelo estratégico para sentenciar con brocha el que todo es banda armada. Aquí está el principal escollo y único asidero socorrido, para quienes pudieran frustrar este intento unilateral; de otra parte, ver que los “teloneros” que entre todos hemos mantenido durante medio siglo, desaparecen del primer plano del escenario mediático, provoca pánico a mas de uno.

Desaparecidos de la agenda, a este país como tercer PIB, no le quedan ya excusas para corregir el desfase de convergencia con el bienestar social europeo, principalmente en ayuda familiar, vivienda social y jardín de infancia (0 a 3) y recuperar la dignidad de ese 25% de niños que viven bajo el umbral de la pobreza. Un país en quiebra económica y desafecto social, porque se resiste a romper con su pasado como lo hizo Portugal en lo político el año 73, y como lo ha hecho en lo económico el 2.010 aparcando proyectos faraónicos y sangrantes como el AVE.

¿De cuantos miembros consta el TEDH?; de ellos ¿cuantos acudieron a votar a favor de legitimar la ley de partidos?; a quien ostentaba la presidencia de la UE, entonces por sus palabras sí, pero hoy por sus hechos ¿cómo se le reconoce internacionalmente?; ¿en que aval moral se sustentan para exigir condenas a otros, quienes en su día legitimaron y participaron en hechos de guerra cruel aún hoy inacabada?…quienes no tienen el valor de alzar una sola voz de condena por la matanza y crueldad (sucesos) en El Aaiun y en Guinea.

Por la desidia moral demostrada a favor de recuperar la Memoria Histórica y terminar con el desamparo que sufren las víctimas de la gerra civil, de la represión en la postguerra, del franquismo y de la guerra sucia de la década de los 80, -hoy reconocida por quienes gobernaron y comprometen a quienes gobiernan-, ¿quien con un mínimo sentido de la moral recíproca, puede tirar la primera piedra a quienes reclaman que condenemos todos….todo, y reconozcan a todas las víctimas?…. a todas.

La paz femenina

25.11.2010 (9:41 am)

Maialen Lizarra
Maialen Lizarralde Altuna

En las pasadas Jornadas de Noviolencia Activa de Bidea Helburu pude escuchar un interesante y necesario diálogo sobre si la noviolencia tiene género, si existe el sexismo dentro de los movimientos sociales. La respuesta, si me permitís, evidente, era que sí. Es necesario, como decía Mauge Cañada, que nos pongamos las gafas de género.

El título de ‘pacifistas’ no nos libera de la reproducción del modelo patriarcal que tenemos programado hasta las entrañas. En los movimientos sociales esa reproducción se materializaría con ejemplos como: la presencia pública mayoritariamente masculina, la diferente credibilidad que se le otorga a la palabra de un hombre o la de una mujer (¿cuántas nos preguntamos cómo nos acogerían si tuviéramos barba?), la toma de decisión última que está a cargo de hombres, el uso del espacio físico o del tono de voz, el horario de las reuniones con relación a la conciliación laboral/familiar… Esto, por supuesto, se convierte en carga tanto para las mujeres como para los hombres que no están convencidas/os con la masculinidad o feminidad impuesta.

Personalmente, me preocupa este tema. Y me preocupa específicamente en el trabajo que nos concierne en relación a un proceso de paz irreversible y la construcción de una convivencia inclusiva.

Se ha escrito bastante sobre la participación de las mujeres en los procesos de paz. Incluso hay una resolución de la ONU que la recomienda. En el contexto vasco, ha habido alguna iniciativa o acercamiento teórico, pero hoy por hoy, la toma de decisiones políticas sigue estando exclusivamente a cargo de hombres. Y cuando digo hombres no me refiero al sexo, sino al rol que se le encomienda al hecho de tener uno u otro órgano reproductor. Me refiero a la mentalidad o las ‘formas de hacer’ masculinas y femeninas occidentales, que nos llevaría mucho espacio explicar. Al parecer, a las mujeres nos interesa menos la política. Es interesante la reflexión que hace Barbara Sichtermann en este sentido:

“Lo que causa repulsión a las mujeres dentro de la política es la distancia existente entre el impulso y el hecho, entre el hecho y el resultado, entre el resultado y el plan, que son típicos de la política; es el alejamiento del político de sus propias intenciones, lo formal y abstracto de los anhelos y proyectos; es el difícil conjunto de obligaciones impuestas, de la lentitud de las instituciones y de la competencia subjetiva en todos los casos, lo que en su conjunto actúa para la mente ingenua como la maldición del negocio político. A los hombres les atrae aprender, entender y romper las reglas de este juego, mientras que las mujeres se sienten intimidadas y aburridas y, además, sospechan, y con razón, que por su inclinación a hablar en forma directa no serán comprendidas en este sistema de referencias altamente formalizado que es la política”.

Por muchas leyes de paridad que se hagan, por mucho que nos forcemos a encajar a mujeres en el Parlamento o en las primeras filas de los partidos o movimientos, las ‘formas de hacer’, las estructuras, siguen siendo masculinas, y por tanto, sólo hay dos opciones para estar en las tomas de decisiones: masculinizarse, o movilizarse como tantas mujeres lo han hecho alrededor del mundo.

Por todo ello creo que es vital que exijamos que se abra la política a ‘formas de hacer’ plurales, donde tengan cabida las mentalidades racionales centradas en analizar jugadas de ajedrez y los hombres blancos con corbata, pero también las mentes creativas, empáticas, prácticas, tiernas, hiperactivas, emotivas, espontáneas… ¿No os parece que un proceso de paz tendría más garantías de ser irreversible y duradero si en las mesas de negociación hubiera todo esto? Que, incluso, ¿estaríamos en un proceso de paz duradero desde hace mucho tiempo?

¿Vencedores y vencidos? No, convencidos

24.11.2010 (9:14 am)

Bakeaorain
Bakeaorain

¿De qué sirve hablar de vencedores y vencidos? No sirve de mucho si lo que se pretende es ganar la PAZ. Sirve para ahondar en la división, sirve para destruir puentes, en definitiva, sirve para el regocijo de los “vencedores” que, cegados por su odio, son incapaces de visionar la paz, encerrados como están en su espiral de venganza. Hablar de vencedores y vencidos sirve por lo tanto para perpetuar los bandos y la confrontación, es hablar en términos de guerra y no de paz.

Sin embargo, hablar de convencidos es hablar de unión, de reencuentro, de compartir, de construir, es hablar de paz, no de guerra. Es tender puentes y poner en valor lo que nos une. Es el triunfo de la paz, de la palabra, porque ésta convence, no así las pistolas. El convencimiento de que la lucha armada debe dejar paso a otras formas de lucha en las que la palabra sea la herramienta de trabajo es la base para construir la paz. Con esta premisa compartida podemos alcanzar la paz y abordar todos los retos que se nos planteen.

El papel de Brian Currin, en el debate de “Plató 2.0”

18.11.2010 (8:47 am)

Emisión del programa “Plató 2.0″ en el que se analiza el papel Brian Currin  de la mano de Paul Ríos (Coordinador general de Lokarri), Antonio Marquina (Catedrático de Seguridad y Cooperación de la UCM),  Iñaki González (analista político), Luis Aizpeolea (periodista), Martxelo Otamendi (periodista) y Germán Yanke (periodista).

¿Cómo te sientes ante el nuevo escenario de posibilidades que se ha abierto para un proceso de paz?

17.11.2010 (8:41 am)

Esta es la pregunta a la que responden Pedro Ibarra (catedrático de la UPV-EHU), Rosa Rodero (viuda de Joseba Goikoetxea), Xabier Letona (periodista), Kepa Gordejuela (militante social), Unai Elorriaga (escritor) y Brian Currin (facilitador de procesos de paz) en el siguiente video:

Un rincón de sol en la cabeza

16.11.2010 (8:47 am)
Joxerra Bustillo Kastexana
Joxerra Bustillo Kastrexana, jbustillo.blogspot.com

Me piden una nueva entrada para este blog y mi primera reacción es la pereza. ¿Puedo decir algo nuevo sobre el “proceso de paz”? ¿Acaso sobre el proceso? ¿Tal vez sobre la paz? Contestó a la amable petición de María dándome un respiro de dos o tres semanas, y sigo con mis cosas.

Pocos días después la primera página de “El país” me llama la atención en la estantería de una gasolinera. Contra mi costumbre, compró el diario y leo la larga entrevista que Juan José Millás le ha realizado en el AVE a Felipe González Márquez, ex presidente del Gobierno de España (1982-1996). Un escalofrío recorre mi espalda al leer y releer las frases que tienen que ver con la guerra sucia, los GAL y los elogios a sus colaboradores más cercanos en la tarea: Barrionuevo, Vera, Galindo. ¿Cómo es posible que este hombre se atreva a decir lo que dice y ni siquiera se le mude la sonrisa?

A estas alturas doy por hecho que la entrevista es conocida por quien esto lea. Me ahorro el trabajo de repetir las truculencias que de ella se desprenden. El reeconocimiento de que el Estado español mantenía sobre la mesa la opción de ordenar ejecuciones extrajudiciales para acabar con la vida de personas, por muy “terroristas” que estas fueran. El presidente elegido por el voto popular actuando como lo haría el personaje de Al Pacino en “El padrino”, ni más, ni menos.

Constatada la doble moral de quienes ejercen el poder, tan sólo nos queda la melancolía. Es cierto que formo parte del amplio grupo de ciudadanos que sospechaba sobre la posible identidad de FG como el señor X de los GAL. Ahora queda desvelado el misterio por las propias palabras del protagonista. Un diseñador de joyas en ratos libres que a sus 68 años ejerce de diplomático europeo de perfil bajo para satisfacer sus ansias de actualidad. ¿Actuará la Fiscalía contra él? Me temo que va a ser que no.

¿Tiene todo esto algo que ver con el incipiente proceso de paz en Euskal Herria? Está claro que sí, aunque fuera indirectamente. FG sospecha, como lo hace su compañero de partido Jesús Eguiguren, que el final de la lucha armada de ETA se acerca. Y ante la próxima apertura de un nuevo escenario político realiza un acto de confesión pública de algunos de sus pecados, confesión que en ningún caso va acompañada del necesario arrepentimiento. González dice aun a día de hoy que no sabe si hizo bien descartando el atentado masivo contra la dirección de ETA. Escasa muestra de moral para quien fue el jefe de los “demócratas” durante catorce largos años.

Pese a todo, es probable que en un breve plazo de tiempo la opción armada de la organización clandestina quede desactivada de forma definitiva. ¿Qué garantías tenemos de que el Estado español desactive al mismo tiempo todas sus opciones violentas en forma de detenciones injustificadas, torturas o cadenas perpetuas? Las palabras de Felipe González no ayudan a la esperanza, sino a todo lo contrario.

A pesar de esa constatación, me gustaría terminar esta pequeña aportación realizando un voto por la ilusión en lo que pronto puede venir a este país. Habrá complicaciones, contradicciones, vueltas y revueltas, pero se dará paso a un nuevo tiempo en el que todos, incluido FG, podamos sentirnos un poco más aliviados. No se trata de crear falsas expectativas, ni de dibujar mundos de fantasía en los que estemos en armonía mística las 24 horas del día. Simplemente recordar que, como dice la canción de Pablo Guerrero, “guardamos un rincón de sol en la cabeza”. Para algunos será muy poco, para mí será suficiente para seguir soñando “en el día en que florezcan fusiles y claveles” sobre este viejo país.

Brian Currin, en los medios

15.11.2010 (8:17 pm)

Durante la reciente visita que ha realizado el facilitador de procesos de Paz Brian Currin para presentar en Bilbao el mandato y la función del Grupo Internacional de Contacto, el abogado sudafricano ha atendido la llamada de diferentes medios de comunicación para conceder entrevistas. A continuación, facilitamos varios enlaces a algunas de esas entrevistas:

Rueda de prensa de Brian Currin

11.11.2010 (2:28 pm)

El viernes 12 de noviembre, a partir de las 10.30 h., se retransmitirá en directo la rueda de prensa en la que Brian Currin presentará el mandato y las funciones del Grupo Internacional de Contacto.

El fin de la violencia

11.11.2010 (8:50 am)

Pere Ortega, investigador de Centre d'Estudis per la Pau
Pere Ortega, investigador de Centre d’Estudis per la Pau

Sabido es que hay tres grandes tipos de violencia, estructural, cultural y física, y que sin erradicar las tres no conseguiremos la paz. Estas tres violencias son de igual importancia y no se debe minusvalorar una en favor de la otra, pues golpean con igual dureza a todos aquellos que las padecen. Sin olvidar, que en muchas ocasiones, las violencias estructural y cultural acaban conduciendo a la violencia armada. Pero cierto es, que en determinadas circunstancias y lugares una es mucho más dura que las otras y, por lo tanto, se ponga mayor esfuerzo en eliminar aquella que mayor sufrimiento produce. Por ejemplo, en Haití o en Zimbabue es más urgente reducir la violencia estructural; en India y Pakistán eliminar la cultural; y en Irak, Afganistán o Euskadi acabar con la violencia física. En Euskadi, pues, se trata de empezar por eliminar aquella de las tres violencias que más sufrimiento produce. Y ésta es sin duda la violencia física ejercida contra personas.

Este comentario viene a cuento del anunció de los dos comunicados de ETA del mes de septiembre pasado en que anunciaba, primero un alto al fuego, y después su disposición a reunirse con mediadores internacionales para buscar una salida al conflicto. Estos comunicados, no pueden desligarse del proceso iniciado unos meses antes por la izquierda aberzale, fruto de un debate interno que la llevó a desvincularse de la lucha armada de ETA.

Tanto los comunicados de la izquierda aberzale como los de ETA se pueden interpretar de maneras diversas y contrapuestas. Des de los que niegan toda credibilidad a estos comunicados debido a las experiencias fracasadas del pasado, como de los que indican que no cubren las expectativas de paz necesarias por no tratarse de una declaración definitiva e irreversible de la violencia armada. Pero también los hay que indican que en esas declaraciones existe un elemento decisivo: la oportunidad de abrir un nuevo proceso de pacificación al conflicto que quizás haga posible el final de la violencia armada. Y añaden, que despreciarlo, inhibirse o no aprovecharlo es, cuando menos, irresponsable.

Des de mi compromiso con el pacifismo como proyecto político. Ante cualquier conflicto violento no tengo la menor duda en afirmar que lo prioritario es “’ir a hacer las paces”. Así en Euskadi, de momento, se deben poner todos los esfuerzos en acabar con la violencia armada contra las personas. Y solo después de conseguir esta, se debe proseguir el trabajo para acabar con el resto de violencias, la cultural que discrimina según el origen, religión o sexo; y la violencia estructural que impide el acceso a satisfacer las necesidades de los desfavorecidos por el sistema en que vivimos.

Desde Bruselas, una nueva época para la juventud vasca

09.11.2010 (9:05 am)
Haritz Perez (Secretario de organización de Gazte Abertzaleak) Maider Carrere (Secretaria General de Gazte Abertzaleak)
Haritz Perez (Secretario de organización de Gazte Abertzaleak) y Maider Carrere (Secretaria General de Gazte Abertzaleak)

Ya han pasado unas semanas desde que diferentes miembros que componemos GaztEHerria decidimos ir a Bruselas alertados por la comparecencia pública de un grupo de jóvenes independentistas que denunciaban estar sometidos a presión policial, sumado a los últimos testimonios de torturas en periodo de incomunicación. Nuestro objetivo era llevar nuestra voz y nuestra preocupación a Europa ante las posibles vulneraciones que pudieran estar viviendo estos jóvenes, explicar a los diferentes diputados y diputadas que nos quisieran escuchar la nueva situación que vivimos en Euskal Herria: nuevos compromisos y nuevas ilusiones que están dando como fruto una nueva unidad de acción que seguramente muchos de nosotros y nosotras no hubiéramos creído posible hace unos meses.

Desde el primer instante en el que nos reunimos, “el Acuerdo de Gernika” ha sido marco de nuestra acción y acicate de nuestra actitud. Recordemos que este acuerdo de carácter táctico parte como desarrollo de uno de los puntos recogidos en “Euskal Estatua Lortu arte” conocido como “el Acuerdo del Euskalduna”, acuerdo estratégico por el que nos encontramos hoy en día trabajando en pos de esa unidad de acción que antes he mencionado. Dos acuerdos que no tiene parangón. Por un lado se logra el desarrollo de un espacio de convergencia donde siempre y cuando aceptemos los mínimos que se disponen, todas las personas tenemos cabida. Y por otro, hemos conseguido unir 5 partidos políticos y la firma de numerosos agentes sociales en torno al que consideramos primer desarrollo del “Acuerdo del Euskalduna”, “el Acuerdo de Gernika”, donde se coincide en la necesidad de reconocimiento de los derechos humanos, civiles y políticos, fuera de cualquier vulneración de estos derechos por cualquier poder, así como en la demanda a ETA una alto el fuego permanente y unilateral, verificable por la comunidad internacional. Y entre esos firmantes, también estaban las y los jóvenes independentistas de diferentes organizaciones juveniles.

La actual situación de Euskal Herria da lugar a ilusión y a ánimo para realizar más trabajo. Hace años que no vivíamos una realidad marcada por la confianza de base y el esfuerzo de miles de personas trabajando por un interés común: la normalización y la pacificación de Euskal Herria.

Y aquí estamos. Hemos vuelto de Bruselas tras habernos reunido durante 5 días con diferentes representantes europeos. Les hemos explicado qué quiere decir “el Acuerdo de Gernika” para nosotros y nosotras. Les hemos transmitido nuestra esperanza e ilusión por el desarrollo de este trabajo. Les hemos explicado nuestro temor y la denuncia sobre la situación de persecución de unos y unas jóvenes independentistas que alertaron sobre su futuro incierto ante una posible acción policial y jurídica (mantenemos en el recuerdo las 34 personas detenidas a penas hace un año, entre otras muchas circunstancias más).

Hemos vuelto. Hemos vuelto con la convicción de un trabajo bien hecho. Hemos sabido traspasar las puertas de Euskal Herria y lo hemos podido gritar a los cuatro vientos. Hemos podido sumar más información a la voz de nuestros mayores, miembros de la Alianza Libre Europea en nuestro caso, sobre el futuro tan esperanzador que existe en Euskal Herria, pero que es responsabilidad de todos los agentes que intervenimos desarrollarlo y darle forma.

Hoy en Euskal Herria, desde Gazte Abertzaleak, como miembros de GaztEHerria, pedimos rotundamente la corresponsabilidad de todos los agentes que firmamos el Acuerdo de Gernika a que nos mantengamos al pie del trabajo que nos espera los próximos meses; tenemos que trasladar uno a uno los puntos que suscribimos para que aquellos y aquellas que quieren que nos ofusquemos en el camino de la solución, encuentren trabas y no consigan sus objetivos.

La pieza está en la unión, en la solidaridad y en el respeto. Esas dos piezas harán que de nuevo el zazpiak bat vuelva a ser nuestro estandarte para el trabajo en el logro de un país unido y con futuro; un futuro de jóvenes independientes y libres de hacer país, para desarrollar sus sueños y aspiraciones. Sueños y aspiraciones fuera de cualquier presión y violencia, venga de donde venga.