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E-pístola a los Reyes Magos

29.12.2010 (8:49 pm)

Roberto Cacho
Roberto Cacho

Queridos Reyes Magos,

En los últimos meses han pasado por estas latitudes cosas muy importantes que pueden abrir la puerta a nuevos tiempos de paz: ETA ha declarado una tregua y Otegi dice que ya no ve con buenos ojos el camino de la violencia. La declaración de ETA no me inspira mucha confianza: suena a lo de siempre y en estas fechas me hace recordar de qué manera tan clara “comunicaron” la finalización de la anterior tregua. En cambio, las declaraciones de Otegi, sin ser absolutamente contundentes, suenan a nuevo, y suenan bien: “no existe más camino hacia la independencia que el que se desarrolle por vías pacíficas y democráticas”, ha dicho. Y a mi, la verdad, lo de la independencia me da un poco igual, pero lo de la paz y la democracia me gusta.

De manera que, si las cosas avanzan por el buen camino, hay que tratar de arrancar la última hoja del calendario de una larga y dolorosa etapa para estrenar uno nuevo, diferente y mejor. Y esas cosas solo se consiguen de una manera: hablando. Pero no hablando de cualquier forma, y aquí es donde vienen mis peticiones, amigos Melchor, Gaspar y Baltasar. Ahora veo posible cerrar esa etapa y no os voy a pedir los típicos imposibles (la paz mundial y esas memeces), sino 4 cosas muy concretas que van a hacer falta a las personas que participen en esa conversación:

1.- Sinceridad. Ante todo, necesitarán ser y mostrarse sinceros en cuanto al objetivo que quieren lograr que, por cierto, deberá ser idéntico para todos: lograr una convivencia pacífica y democrática en Euskadi. Luego cada uno irá también con sus “pequeños” (o no tan pequeños) objetivos, que deberán poner desde el principio sobre la mesa, y que las partes deberán escuchar y buscar soluciones satisfactorias.

2.- Transparencia. Esta conversación no es un juego de naipes en el que escondes tus cartas y compartes información solo con tu compañero, o incluso juegas tratando de engañar al adversario. Es más bien un intercambio de cromos en el que se ponen sobre la mesa todos los cromos -bien visibles-, y tras el intercambio todo el mundo ha ganado y sale contento con su objetivo cumplido.

3.- Compromiso. Los acuerdos que no se llevan a la práctica no sirven de nada y generan tal desconfianza en el otro que dificulta ir al siguiente encuentro. De manera que, para no tener que ir a otra nueva conversación, y además en peores condiciones, es necesario cumplir los acuerdos que resulten de esa conversación.

4.- Confianza. Esto es difícil, después de tantos años de enfrentamientos y sufrimiento. ¿Cómo se va a confiar en alguien que ha estado asesinando durante tantos años? ¿cómo hacerlo en alguien que ha llegado a jugar muy sucio? La confianza va unida a la transparencia: en la medida en que uno sea más o menos transparente ayudará a generar en el otro más o menos confianza. De manera que no es el otro quien debe confiar en uno mismo, sino uno mismo quien debe ganarse la confianza del otro. Pero también es necesaria mucha confianza para que toda la sociedad sepamos que si llega el acuerdo, éste habrá sido el mejor posible y lo aplaudamos.

Seguramente me dejo cosas en el teclado (antes se decía tintero y quedaba más romántico, pero el teclado es más práctico y limpio). Y seguro, también, que habrá quien complete esta carta con sus comentarios. Así que estad atentos también a lo que se pueda añadir a esta carta.

Tenía que haber mandado también esta epístola al Olentzero, que es un tipo de la tierra y seguro que conoce más de cerca todo este asunto del que os estoy hablando. Pero se me ha echado el tiempo encima y no pude escribir la carta para el 24 de diciembre. De todas formas, por vuestra tierra tenéis también un lío de narices, así que confío en que seréis comprensivos y generosos.

Atentamente,

Roberto.

P.D.: el lector mínimamente crecidito sabe de sobra cómo funciona este asunto de los reyes magos. El único truco es la generosidad. Y no me refiero solo a la material, sino sobre todo aquel tipo de generosidad por el que podemos llegar a considerar que otra persona es más importante que nosotros mismos y hacemos lo que sea necesario para ayudarle a lograr su felicidad. Si hay generosidad, los Reyes Magos nos traerán lo que les pidamos.

H@ritu 35

29.12.2010 (10:15 am)

Ya está disponible el último número de H@ritu, la revista de Lokarri. En él, puedes leer un avance del Informe de Otoño de 2010 del Observatorio Social del Proceso de Paz y una entrevista al periodista canadiense Terry Gould, premio Portell a la Libertad de Expresión. Los conflictos en Guatemala y Sahara Occidental son también protagonistas, así como el nuevo Movimiento por los Derechos Civiles y Políticos en Euskal Herria y el Foro Mundial de educación para la paz. Un editorial en torno al reto de la legalización de Ezker Abertzalea y un cuento navideño escrito por Garazi Landa son otros de los contenidos de H@ritu.

Feliz año nuevo!/Urte berri on!

23.12.2010 (12:45 pm)

Jaque mate al Estado de Derecho

21.12.2010 (9:25 am)

El Disidente
El Disidente

Como todo el mundo sabe, el Jaque Mate es una jugada en ajedrez que termina con la partida dando la victoria a quien la realiza. La jugada en sí consiste en que con el movimiento de una de las fichas, se mueva el Rey donde se mueva, acabará siendo comido por el contrincante quedando sin escapatoria. Pues algo parecido le ha pasado al Estado español con el anuncio de la izquierda abertzale de la creación del nuevo partido. En este anuncio ha dejado claro que se adaptará a los postulados de la Ley de partidos, rechazando de pleno la violencia para conseguir objetivos políticos y apostando únicamente por los medios políticos y democráticos para conseguirlos. Ante este sencillo movimiento de ficha, el Gobierno español ha reaccionado titubeando, con nerviosismo e improvisación a la hora de oponerse a una próxima legalización de Batasuna. Es decir, volviendo al lenguaje del ajedrez, ante este movimiento de Batasuna, al Rey solo le quedan tres movimientos que realizar, movimientos por los cuales, va a ser comido de cualquier manera.

El primer movimiento que realiza, el más previsible. Asegurar que el anuncio de Batasuna no es suficiente para la legalización y pedirle más ‘hechos’ que verifiquen su rechazo de la violencia. Sin embargo, la ley española establece actualmente unos artículos que cumplir para la creación de un partido político. Si Batasuna los cumple uno por uno, serán los jueces quienes tengan que aplicar la legalidad vigente y legalizar a la IA tradicional, en caso contrario, no la aplicarían a sabiendas, por la presión mediática y política, con lo cual, estarían prevaricando. De todas formas, los políticos españoles, asegurando que ellos mismos no permitirán la legalización de Batasuna, están evidenciando la ausencia de separación de poderes, dando a entender que son ellos, los políticos, y no los jueces, quienes aplican las leyes, una característica propia de los estados más totalitarios.

El segundo movimiento fatídico se daría si tras la negativa a la legalización, el Gobierno de España intenta insistir en que no se persiguen las ideas, sino a los terroristas. De ser así, si el hecho de que Batasuna, por tener unas siglas relacionadas legalmente con una organización armada, ha de ser ilegalizada permanentemente a pesar de los esfuerzos de su base militante por apostar por la palabra y no por la violencia, ¿qué es lo que está persiguiendo y encarcelando el Gobierno de España, la violencia ejercida por una organización terrorista, o unas siglas políticas en concreto? De esta manera, sería más visible que el Estado español persigue ideas y no a violentos.

El tercer movimiento posible es el primero por el cual sería comido de inmediato en la tabla blanquinegra. En relación con el anterior, si el Gobierno de España demuestra que a Batasuna hay que mantenerla ilegal digan lo que digan sus dirigentes en favor de los métodos exclusivamente pacíficos, ¿qué es lo que nos han querido decir los políticos durante estos últimos diez años, asegurando que la condición mínima que había que cumplir para la legalización era la de condenar la violencia? Nuevamente, demuestran que toda la estrategia seguida desde hace diez años ha resultado ser ua farsa. Está claro que hoy por hoy, Batasuna condena la violencia, en un proceso ratificado por su base social, sin precedentes, y la negativa de España ha sido la misma de siempre, desde luego, con ninguno de los tres movimientos posibles, el Estado español quedaría bien parado, más bien quedará como un estado mentiroso y con deslices autoritarios.

Eso sí, si nos fijamos en la masa social española, la que jalea y justifica el frente españolista Patxi-Basagoiti, la que mira para otro lado cuando se trata de tortura policial, la que mientras Batasuna grita Paz, ella grita Guerra, desde luego que nada va a cambiar en ella este jaque mate al estado, ni siquiera percibirá ningún matíz en su escandalosa derrota, pero lo que sí puede ocurrir, es que desde instancias internacionales alguien vuelva a preguntar qué es lo que pasa en España, sacando los colores a este Estado autodenominado de derecho, al igual que ocurre con cada examen sobre derechos humanos en comisarías españolas, al igual que ocurrió con Iniciativa Internacionalista, donde Europa advirtió a España de que no se puede estirar la Ley antiterrorista como un chicle. El momento en el que ETA acepte el desarme (ojalá sea por estas fechas) los tres movimientos del Estado de derecho serán su propia lapidación.

Una experiencia, mil vivencias

15.12.2010 (3:20 pm)

Santiago de Compostela, tras la experiencia del Foro Mundial de Educación por la paz, es ahora para Lokarri un cálido lugar: salir de las facultades donde se celebraban las actividades del Foro con la cabeza llena de las vivencias y reflexiones, el caminar por las calles del casco viejo encontrándonos con saludos y complicidades de las personas que participábamos o las conversaciones nocturnas y cansadas sobre empatía o derechos humanos han hecho que Santiago nos haya dejado muy buen sabor de boca.

La mañana del domingo comenzaba con la actividad propuesta por Lokarri, a la que llamamos “Construyendo una cultura de paz en el País Vasco. Experiencias prácticas”. Como explicamos en otro post, la gran cantidad de actividades programadas de manera simultánea, hizo que, de inicio, poca gente acudiera a nuestra convocatoria. En la sala de al lado, Fundació per la Pau presentaba su taller “Innovando y educando: concurso de animaciones por la paz”. Al encontrarnos en la misma situación, de forma fluida y resolutiva, las dos organizaciones decidimos sumar nuestras fuerzas y compartir el tiempo del taller y los participantes. Así, la Fundació explicó su trabajo con el concurso de animaciones sobre la temática de la paz y mostró algunos de los vídeos premiados. Después Lokarri compartió sus aportaciones a la construcción de la paz en el contexto vasco, explicando los principios y funcionamiento de Lokarri para luego situarnos en el momento actual y sus oportunidades. Para acabar, propusimos vivenciar brevemente la metodología del ‘Hiru Txandatan’ con la idea de compartir una herramienta para la escucha activa y el diálogo constructivo. Los participantes se mostraron muy interesados en todo lo expuesto durante la actividad y nuestro balance fue muy positivo.

Por la tarde, Adierazi EH con Kepa Landa como ponente explicó el trabajo de esta plataforma por la defensa de los derechos humanos y libertades democráticas en Euskal Herria. Por otro lado y simultáneamente, estuvimos en la actividad propuesta por Bakeola sobre la exposición “Trazos y puntadas para el recuerdo, una ventana de paz en Euskadi” donde explicaron el trabajo pedagógico hecho con el alumnado del País Vasco y las víctimas del 11M. El emotivo testimonio de Isabel, madre de Jorge, que murió en el atentado del 11M, hizo de la actividad un espacio de reconocimiento constructivo del dolor.

Finalmente, el lunes por la mañana participamos en la actividad del Foro de asociaciones de educación en derechos humanos y por la paz titulada “Educar para la paz en el País Vasco”. Tras la introducción hecha por Josu Ugarte de Bakeaz, Maria Oianguren (Gernika Gogoratuz) moderó la mesa redonda con Txema Urkijo de la Oficina de las Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundua de la Fundación de Víctimas del Terrorismo y Edorta Martinez por parte de Gesto por la Paz. La ausencia de Paul Ríos, que no pudo asistir porque su vuelo fue cancelado, hizo que a la mesa redonda le faltase la pluralidad propia de la sociedad vasca en cuanto a puntos de partida y planteamientos.

Después de todos esos días de compartir visiones, herramientas y preguntas, parte de la delegación de Lokarri volvió a casa con una valoración positiva del encuentro. Sin embargo, Lokarri sigue siendo representado en Santiago en el Congreso Internacional sobre Memoria, Reconciliación y Cultura de Paz, donde seguro encontraremos interesantes ideas para nuestro contexto que seguiremos compartiendo.

Tu desconfianza me inquieta y tu silencio me ofende

15.12.2010 (8:58 am)

Félix Taberna, portavoz de la plataforma ciudadana “No digas que no se puede”
Félix Taberna, portavoz de la plataforma ciudadana “No digas que no se puede”

Quizás en estos momentos, recurrir a Miguel Unamuno sea oportuno, dado que nos movemos entre la razón y la fe. Entre más de lo mismo o tiempo de adviento. El llamado proceso de paz o más bien el destierro de la violencia política en nuestro país es algo que está adquiriendo volumen en el tono político. Algunos han catalogado este momento como el principio del fin.

He estado, en representación de IU, en diferentes ediciones de Pactos por la Paz que firmaron los respectivos partidos democráticos; he estado, breve y equivocadamente, en el Pacto de Lizarra; he participado en diferentes foros y actividades auspiciadas por organizaciones pacifistas y, lo que más he sufrido, he participado en manifestaciones y funerales tras atentados… En fin, una parte importante de mi vida política la he dedicado con la mejor voluntad y con los mejores deseos a que ETA desaparezca. Sin embargo, ahí sigue. Pero no es inherente, no es algo natural, es social, tóxico pero social. Surgió hace más de 40 años en un contexto determinado y acabará en otro momento.

Hoy, como he dicho, surge de nuevo el rumor de la paz. Y como siempre, surge el afán por adelantarse, por ser los primeros en un camino que se desconoce. Ya son muchos los que están haciendo cuentas electorales para la próxima primavera. Ya son muchos los que se resitúan sin saber cómo quedará. Por eso, a mi modo de ver, lo importante es la administración de los tiempos. No podemos ir, como el conejito de Alicia en el País de las Maravillas, deprisa, deprisa a ningún sitio.

Y en esos tiempos para administrar hacen falta dos condiciones: Confianza y Elocuencia. Por un lado, ir superando el conformismo, la inercia, el dolor de tantos años. Es preciso regenerar nuestra sociedad. Tarea nada breve ni fácil. Desde la sociedad civil se hace preciso recuperar energía positiva para la paz. La paz no es ausencia de violencia; la paz es un estado de ánimo social utópico que siempre hay que situar como meta. Para ello, la ciudadanía debe poner a trabajar, debe participacipar con su ánimo individual en el ánimo colectivo. Sólo desde la creencia en el progreso social avanzaremos.

Por otro lado, la elocuencia. En tiempos de wikileaks, se echa de menos no filtraciones sino palabras sólidas. Las palabras tienen consecuencias, decía Sartre, y es hora de escucharlas por parte de ETA. Y no pueden ser merus flatus vocis, con enrevesados y crípticos contenidos interpretativos. Al pan, pan y al vino, vino. Es tiempo de claridad, nitidez, transparencia.

Con estas dos condiciones, confianza y elocuencia frente a la desconfianza y el silencio, seguro que podremos avanzar en el fin deseado de la violencia política. Uno por su formación y experiencia es laico pero en esta ocasión, una vez más, está dispuesto a creer.

Outro mundo é posíbel

12.12.2010 (9:18 pm)

Tal y como explicamos en un post anterior, Lokarri aterrizó en Galicia el viernes a la noche para enredarse en las actividades del Foro Mundial de Educación.

Entre las actividades autogestionadas, desarrolladas en diferentes facultades de la Universidad de Santiago, el sábado y domingo se han realizado un total de 94 actividades en torno a varios temas: conflictos socio-ecológicos, educación y pedagogía para la paz, derechos de las mujeres e igualdad, diálogo interreligioso, objetivos de desarrollo del milenio, convivencia, expresiones artísticas y paz, antimilitarismo, educación y tecnologías, herramientas metodológicas… Dichas actividades trataban de combinar lo vivencial con lo conceptual.

Este maratón de actividades simultáneas ha permitido dar espacio a una gran diversidad de experiencias en la construcción de una cultura de paz desde diferentes ámbitos y lugares. Por ejemplo, el sábado por la mañana acudimos a tres actividades: “Vivenciando culturas para hacer las paces a través de un taller dialógico participativo” organizado por la Cátedra Unesco de Filosofía para la Paz, la mesa redonda “Paz como cultura: fuentes y recursos para una pedagogía para la paz” por el Seminario Galego de Educación para a paz y “El papel de las mujeres en la construcción de la paz” propuesto por Ceipaz. Vivimos tres experiencias diferentes, y como con todo, en unos casos nuestras expectativas se vieron cumplidas y en otros tuvimos que adaptarnos a los cambios de última hora debidos a la falta de asistencia de participantes y/o ponentes.

La fórmula que el FME ha utilizado para cerrar el día se ha concretado en la llamada plenaria, que en un principio pretendía resumir los contenidos trabajados durante la jornada. Finalmente ha consistido en una interesante mesa redonda, aunque hemos echado en falta una mayor profundización en los conceptos básicos en torno a la cultura de paz.

Tras una primera aproximación al FME, seguiremos contando nuestras experiencias.

Tu foto de la situación del proceso hacia la paz

10.12.2010 (9:20 am)

Observatorio Social del Proceso de Paz
Observatorio Social del Proceso de Paz

¿Eres una persona observadora? ¿Que opinión te merece el papel que los facilitadores internacionales pueden desempeñar en un proceso de paz? En el caso de que ETA ponga fin a la violencia, ¿sería conveniente iniciar un foro de diálogo? ¿Qué deberían hacer el Gobierno y los partidos para contribuir a un proceso de paz?

Ya está en marcha el nuevo cuestionario del Observatorio Social del Proceso de paz, concretamente el séptimo. Por séptima vez, Lokarri quiere conocer la opinión de las/los ciudadanas/os para, así, podamos tener una foto sobre la situación tomada por vosotras/os y difundirla lo máximo posible.

Para Lokarri, la participación ciudadana es una condición indispensable para construir un proceso de paz irreversible. Para no repetir los errores del anterior proceso de paz, hemos puesto en marcha iniciativas como el Observatorio Social del Proceso de Paz, donde os animamos a participar.

Si tienes unos pocos mintuos, responde al cuestionario:

La existencia de ETA

08.12.2010 (9:27 pm)

Pedro Eizaguirre Massé
Pedro Eizaguirre Massé

La existencia de ETA sigue condicionando la realidad política en Euskadi y en toda Euskal Herría. Pero ETA ha perdido gran parte de su capacidad de “tutoría” sobre el Pueblo Vasco.

Cada vez se hace más evidente para más ciudadan@s vasc@s que la existencia de ETA hoy, aquí y ahora a principios del siglo XXI, es un lastre que dificulta la lucha política del Pueblo Vasco a favor del ejercicio de la libre autodeterminación de su futuro.

Cada vez es más evidente para más ciudadan@s que cuando ETA desaparezca, al Estado le resultará cada vez más difícil justificar la prohibición de consultas y/o referéndums en los que el Pueblo Vasco pueda pronunciarse al respecto de su futuro, y más posibilidades tendrá la lucha política para poner en evidencia esa drástica “tutoría” por parte del gobierno del Estado.

Tareas de paz pendientes

07.12.2010 (8:57 am)

Foro de Iruña: Iñaki Cabasés, Ginés Cervantes, Fermín Ciáurriz, Conchita Corera, Ioseba Eceolaza, Miguel Izu, Manuel Ledesma, Javier Leoz, Guillermo Múgica, Iosu Ostériz y José Luis Úriz.
Foro de Iruña: Iñaki Cabasés, Ginés Cervantes, Fermín Ciáurriz, Conchita Corera, Ioseba Eceolaza, Miguel Izu, Manuel Ledesma, Javier Leoz, Guillermo Múgica, Iosu Ostériz y José Luis Úriz.

Desde el nacimiento de este foro hemos tratado tres veces el tema del fin de la violencia y de los procesos y caminos para conseguirla. Siempre nos ha movido la creencia de que la paz es el valor supremo de una sociedad, el resumen del conjunto de bienes que forman una convivencia social plenamente democrática. Partiendo de la creencia de que la paz no cabe a cualquier precio, siempre nuestra defensa de que merece el máximo esfuerzo.

Y hoy nos encontramos, otra vez, ante un momento de inflexión en el proceso de desaparición de ETA. Momento que, aunque no difiere de anteriores treguas en cuanto a las condiciones “marco” en el que se produce, sí observamos nuevas situaciones de los agentes políticos y sociales. Situaciones estas que se traducen principalmente en los últimos comunicados de la banda armada y en la nueva posición de la “izquierda abertzale”.

Por un lado el impulso policial, judicial, legislativo, internacional y mediático y, por otro, la cada vez mayor deslegitimación social y aislamiento de ETA, desde la trágica ruptura de la tregua anterior (que tal vez no solo sesgó unas vidas sino el concepto mismo que teníamos de tregua), han llevado a quienes creían en la violencia como único camino para conseguir fines políticos a darse cuenta de que la vía democrática es más efectiva a la hora de resolver los problemas sociales. Parece que poco a poco los “políticos” se van imponiendo a los “militares”. Estamos ante un nuevo comienzo del proceso de paz pero sería un error creer que la paz se conseguirá simplemente con la llegada del fin del terrorismo, la desaparición de ETA no es más que un paso en un proceso de deberá continuar después.

La reconciliación no es un mero estado sin contenido, es el espíritu que nos deberá llevar a la normalización más allá de un mero respeto a la Ley, supone la creación de un entorno donde todos puedan defender sus ideas desde el respeto a los derechos de los demás con la exigencia común de la defensa sin resquicios de los derechos humanos. Supondrá reconstruir estructuras sociales y relacionales hoy rotas, haciendo desaparecer culturas de cerrazón y de imposición, supondrá la forja de nuevos pactos de convivencia.

Tras la entrega de las armas habrá que deslegitimar las conductas de los violentos para evitar que se reproduzcan. Crear cimientos sólidos que eviten el retroceso que pudiera generar situaciones de violencia residual. Evitar que nadie saque ventaja partidista del “post-terrorismo”. Mucha es la tarea.

Tema fundamental en este proceso es el papel de todas las víctimas directas de la violencia. Es un reto para el proceso de paz eliminar la desconexión moral que ha supuesto para ellas la deshumanización implícita creada al sustituir su rostro por el de jueces, policías o políticos. Tendremos que dotarles del papel ético que tienen y reconocer lo que representan, oírlas en sus necesidades y conseguir su reparación, pagando así la deuda moral que nosotros como sociedad tenemos con ellas, pero no dotarles de un papel político o instrumental en el proceso que pudiera mediatizarlo o ralentizarlo.

Todos hemos sufrido en mayor o menor medida, si no la violencia directa del asesinato, sí la violencia estructural generada en nuestra sociedad, en nuestras familias o en nuestros trabajos. Esta violencia también es parte del proceso y se mantendrá después del fin de ETA. Y será esta violencia, instaurada en nuestra experiencia vital, la que nos lleve a un proceso duro, largo y difícil y en el que tendremos que emplear, como herramientas fundamentales, el diálogo, la imaginación y el manejo de la confianza mutua. Durante setenta años hemos pasado una guerra civil, la violencia de una dictadura militar y cientos de asesinatos sin sentido, imponiendo valores políticos sobre el derecho a la vida, olvidándonos que como seres humanos siempre será más lo que nos une que lo que nos separa. Necesitamos una cultura de paz que eduque una generación de ciudadanos, calificados como se quiera, españoles, vascos o navarros, para que crecidos en una sociedad sin violencia sean capaces de crear una sociedad más justa y democrática.

Y en un proceso de paz todos tenemos algo que hacer. Primero mantener la ilusión en lograrla, que después de tanto dolor y asesinato no es poco. Demostrar, en nuestro espacio personal, con nuestra actitud responsable y cívica que la paz es posible. Exigir a todos los agentes los pasos necesarios. Pero sobre todo luchar contra el miedo real o ficticio que nos rodea y presiona; el futuro puede ser incierto pero también es esperanzador.