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Contextos intempestivos

08.02.2011 (10:08 am)

Iñaki Arzoz, artista de Artamugarriak

Esta tregua de 2011, como cada tregua, aparece en un contexto diferente. Aunque históricamente el conflicto vasco ha sido bastante refractario a influencias externas, poco a poco, la deriva de su propio agotamiento le ha obligado a abrirse al flujo global. En estos momentos, el conflicto vasco, caracterizado por su ensimismamiento, es más poroso que nunca a los conflictos de otro orden político, económico, social y cultural que, aunque todavía no sean directamente determinantes, sí serán factores a tener en cuenta en una solución que veremos como el surgimiento de un nuevo contexto de contextos.

Propongo brevemente algunos de los que me parecen más significativos.

Contexto 1: La violencia en el primer mundo.
Después de la irrupción de Al-Qaeda, del 11-S al 11-M, la violencia política de baja intensidad o a pequeña escala ha perdido todo sentido político. La violencia ‘terrorista’ se ha convertido, como la denomina Sayak Valencia en “Capitalismo gore”, en un gag político-teatral. Su valor político (no su dolor ni sus consecuencias personales, tan reales e intransferibles como siempre) ha quedado reducido a la insignificancia mediática. En este aspecto, cualquier táctica imaginativa y noviolenta resulta más eficaz.

Contexto 2: La cultura de paz como industria cultural.
La candidatura de Donostia como capital europea de la cultura 2016, más allá de si triunfa o no, puede suponer una revolución cultural: trasmutar la violencia de baldón mediático y económico en atractor turístico-cultural. Una apuesta arriesgada que bien llevada puede contribuir a engrasar el proceso de paz y a crear un nuevo imaginario vasco, pero que corre el peligro de morir de éxito y caer en la banalidad, la retórica, el espectáculo y la comercialidad de la marca…

Contexto 3: La crisis redefine el conflicto vasco.
Aunque aparentemente la crisis nos afecte menos a los vascos, sufriremos el impacto de sus consecuencias a medio y largo plazo, como el paro de los jóvenes y la situación de los migrantes y, especialmente, el desmantelamiento del estado del bienestar, como la reciente reforma de las pensiones. Se avecina una época de intensas luchas sociales que va a redefinir este viejo conflicto nacional(ista) en términos económicos.

Contexto 4: La guerra por las redes.
El conflicto vasco nació en la era analógica y ha llegado hasta la era digital. Este es el nuevo escenario de la información y del conocimiento, de la cultura libre y de la reconquista del procomún. Una batalla política encabezada por una retaguardia de airadas ‘multitudes inteligentes’ que se rebelan, como en el Magreb, por twitter y facebook, de Wikileaks y Anonymous contra el Imperio o de los internautas, esa ‘vanguardia leninista de los colegas de Mad Max’ (Savater dixit), contra el liberalismo…

Esta ha sido la primera tregua vivida sin entusiasmo. Después del fiasco del atentado de la T4, cualquier tregua habría de ser recibida, obviamente, con cierto alivio pero sin atisbo de entusiasmo, como el inicio de un largo proceso, lleno de obstáculos y vaivenes, en una sociedad resabiada y reticente a la esperanza. Esto tiene un aspecto positivo: nos ofrece un escenario de trabajo más riguroso, de diálogo y negociación progresiva y profesionalizada, conducida por interlocutores y agentes experimentados. El aspecto negativo sin embargo es que este enfoque supone un mayor repliegue de una sociedad civil que permanece a la expectativa pero que, si se deja dominar por el inmovilismo, puede tardar demasiado en sumarse al proceso social paralelo y tan necesario como el político para culminar una solución válida y duradera.

Y la solución… no va a ser ya la llegada de la paz sino, como señalamos, un nuevo contexto de contextos -contextos intempestivos que giran en torno a nuevos conflictos-, esto es, la transformación del conflicto vasco hacia otro orden glocal, del que esperamos haya desaparecido definitivamente, al menos, el factor anacrónico de la violencia armada.

Presentación nuevos estatutos – Legalización

06.02.2011 (9:39 pm)

El lunes 7 de febrero, a partir de las 11 de la mañana, se podrá seguir en directo el acto en el que la Izquierda Abertzale ilegalizada explicará el contenido de los estatutos que procederá a presentar en el registro de partidos políticos con el fin de lograr su legalización.

Por una democracia de calidad

04.02.2011 (10:16 am)

Iñigo Lamarca, Arartekoa/Ararteko
Iñigo Lamarca, Ararteko

El día pasado respondía a la pregunta que me formulaba un periodista sobre la conveniencia de modificar la política penitenciaria relativa a la dispersión de los presos de ETA. El Ararteko ha mantenido invariablemente la misma posición, a saber que las personas en prisión, también las condenadas por las acciones terroristas del citado grupo, han de estar próximas a sus entornos familiares y sociales. Dicha posición está basada en razones éticas de carácter humanitario y de mejor protección posible de los derechos que asisten a las personas en prisión (tratándose de derechos de configuración legal no podemos hablar de conculcación de la legalidad sino de la elevación del nivel de ejercicio y salvaguarda de esos derechos). Cualquier consideración unida a razones de oportunidad política o relacionadas con la lucha antiterrorista ha de ser descartada del argumentario de la Defensoría del Pueblo de Euskadi, toda vez que debemos situarnos en la vanguardia de la demanda de la mejora del ejercicio de los derechos así como de su sistema de garantías.

Existen a día de hoy indicios sólidos que alimentan la esperanza de una pronta desaparición de ETA. Esa perspectiva debería redoblar los esfuerzos para trabajar con ahínco en la construcción o reforzamiento de las condiciones que hagan posible una doble tarea hercúlea: de una parte, la hegemonía absoluta de los valores democráticos de respeto a la dignidad de las personas y a sus derechos fundamentales, hegemonía que debería alcanzar la plenitud en su extensión e interiorización por parte de la totalidad de los ciudadanos y ciudadanas vascos. De otra parte, el ejercicio real y efectivo de los derechos a la verdad, la justicia, la memoria y la reparación a las víctimas de todos los grupos terroristas, según se reconoce en la ley vasca 4/2008. Junto con estas víctimas no debemos olvidarnos de aquellas otras resultantes de actuaciones ilegales (torturas, cargas policiales, actuaciones de bandas parapoliciales…) en un contexto de motivación política, según los términos del informe presentado recientemente por la Dirección de Víctimas del Terrorismo y la Dirección de Derechos Humanos del Gobierno Vasco en el Parlamento Vasco, que contó con la aquiescencia de todos los grupos de la Cámara.

Precisamente este último informe pone el foco en una realidad que no se ha abordado aún debidamente: el reconocimiento, con todas sus consecuencias, de las actuaciones ilegítimas e ilegales, según las normas, principios y valores del Estado democrático de derecho, en la lucha antiterrorista; o la desproporcionalidad y exceso de algunas de las medidas adoptadas, si las contrastamos con dichos principios y valores. Leer toda la entrada

Un nuevo escenario

02.02.2011 (9:04 pm)

Pedro Ibarra, catedrático de Ciencia Política
Pedro Ibarra, catedrático de Ciencia Política

El último comunicado de ETA es el propio e inevitable de un organización política violenta que no acaba de asumir que tiene que cerrar -en silencio- el tinglado. Por un lado, sí está convencida de que la historia -su historia- se acabó entre otras razones y sobre todo porque “su” organización civil, la Izquierda Abertzale (IA), ha decido cortar con ellos. Con prudentes y medidas pero muy claras palabras, la IA ha decidido optar exclusivamente y a todos los efectos por las vías políticas pacíficas. Pero por otro lado, ETA no puede resistirse a la nostalgia de que ellos puedan “vigilar “ que el proceso democrático (léase proceso hacia la autodeterminación e independencia) llegue a buen puerto. De ahí surge esa última frase del comunicado en la que dicen que seguirán luchando hasta que finalice el citado proceso.

Sin duda, esta última frase/afirmación, en serio, no se la creen ni ellos. Es un acto de retórica vanguardista dirigida a su entorno, o solo a ellos mismos o, sin más, a pocos de ellos mismos; es una concesión a una minoría interna más intransigente. Parece bastante evidente que ETA no va a volver a actuar pase lo que pase con el mencionado proceso. Pero una cosa es que no lo haga y otra cosa es que diga que nunca lo va a hacer. Estamos -insisto- en el terreno de la retórica. Porque parece objetivamente contradictorio decir que la tregua es permanente (o sea, que la misma no se va a acabar pase lo que pase) y que dejan que la misma se verifique internacionalmente (o sea, que se supone que otras gentes entrarán en sus espacios y territorios), y a continuación decir que no está claro el que no pudieran dar una vuelta atrás. Nadie, incluido el propio Gobierno y por supuesto la Izquierda Abertzale, creen que van a volver atrás. ETA no va a hacer nada, se legalize o no a la IA. Lo que si entra dentro de lo probable es que, después de la legalización, haga un nuevo comunicado de cierre definitivo, ya sin ninguna literatura. Será el momento de decir que el proceso, gracias a ellos, ya está encarrilado hacia la victoria final y que, por lo tanto, lo dejan definitivamente. Los niveles de ignorancia, arrogancia y autoengaño que pueden exhibir en sus comunicados las organizaciones armadas sectarias (es lo que es ETA desde hace muchos años) no tienen límites. Es lo que hay. En este caso… afortunadamente.

Bajando un poco más a los hechos, tanto el comunicado -la serie de comunicados- como especialmente el proceso de la IA iniciado ya hace bastante tiempo, diseñan dos separados escenarios de conflicto. Por un lado, está el problema (que no, en modo alguno, el conflicto político) de ETA. El como establecer un acuerdo sobre su disolución que, por otro lado, no sea estrictamente necesario formalizar. Este es el escenario real que ahora se abre, entrando dentro de lo muy probable que ETA y el Gobierno inicien contactos dirigidos a ese fin de cierre definitivo. Leer toda la entrada