De paces

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Joxerra Bustillo Kastrexana, jbustillo.blogspot.com

Joxerra Bustillo Kastrexana, jbustillo.blogspot.com
La visión de un grabado, en el que aparecía un cementerio con la inscripción “Paz perpetua”, llevó a Inmanuel Kant a escribir todo un tratado filosófico sobre la ausencia de guerras. Relacionar a la paz con la muerte y el silencio es una constante en nuestra cultura y de ahí la expresión “la paz de los cementerios”.
Digo todo esto para referirme al título de esta página, “Proceso de paz”, que no dudo cargado de buenas intenciones. No obstante, mirando a la historia, debemos convenir en que las situaciones de paz vienen a ser un paréntesis entre dos guerras. Un alivio ante la destrucción y el odio, ante la violencia y el abuso. Es por ello que situo el término Paz como una bella utopía a la que debemos aspirar en este pueblo vasco y en todos los demás pueblos del planeta. Entretanto prefiero hablar de paces con minúscula.
Sabido es que nunca conseguiremos alcanzar esa Paz perpetua (tal vez sea lo mejor), pero en el diario ejercicio de intentar conseguirla reside la clave de la convivencia a la que algún día llegaremos.
No voy a entrar en detalles sobre culpables, víctimas y pecados. Habrá tiempo para ello. En esta mi primera intervención en el foro al que he sido invitado, prefiero comenzar con propuestas positivas. Vengo de un espacio ideológico alternativo, tanto en lo social como en lo nacional, y en el soy. Desde que en la noche del 26 al 27 de septiembre de 1975, recién cumplidos los diecisiete, adquirí conciencia nacional y de clase, apenas he variado los fundamentos básicos de mi pensamiento.
Ahora bien, treinta y cinco años dan para mucho. Incluso para pensar en las equivocaciones cometidas colectiva o personalmente, que han sido unas cuantas. Probablemente sea ya tarde para enderezar todos esos yerros, pero aún estamos a tiempo de lograr que no se vuelvan a retorcer. Surgirán otros yerros pero, en todo caso, serán menos pesados de llevar al hombro.
Parece que se acerca el momento de hacer las paces, algo que el DRAE pone en equivalencia con reconciliarse. Si en los cementerios podemos oler los crisantemos, contemplar los ciclámenes y admirar los cipreses, todos ellos organismos vivos, ¿por qué seguir empeñados en releer las lápidas?
















Porque nuestra historia reciente nos demuestra lo que pasa si no se releen.
01.03.2010(2:04)No se puede pasar página sin haberla leído.
Quizá lo que haya que hacer sea tenerlo todo en cuenta, porque las lápidas también forman parte del todo que nos ha traído hasta dónde nos ha traído hoy.
Eso no quita que no se pueda relativizar todo, lo necesario para conseguir dicha reconciliación que no va a ser nada sencilla.
01.03.2010(2:19)Las palabras no suelen ser inocentes. Van cargadas de ideología. De ideas de cómo funciona el mundo y de cómo resolver los problemas del mundo.
Como Joxerra, yo también creo que denominar “proceso de paz” a un proceso para conseguir “la paz”, seguro que está cargado de buenas intenciones.
Pero lo que a mi me trasmite es una idea equivocada de “la paz”.
Porque la paz no puede o no debe de ser un objetivo si no la consecuencia de la justicia y la democracia. No debemos de preocuparnos de la paz si conseguimos unos mínimos de justicia y democracia, en nuestro caso especialmente colectivas. Porque vendrá, aunque no la llamemos.
Y por otra parte, lo de la reconciliación me parece como prematuro. Tan prematuro como que no sabemos todavía si nuestro ya aburrido y cruel conflicto tendrá solución en el corto plazo. En realidad no sabemos si los que estamos escribiendo por aquí llegaremos a verlo un poco solucionado. Cosa que me parece tremenda solamente de pensarlo.
Precisamente ayer mismo vi un docu sobre el proceso de reconciliación en Irlanda del Norte. Los protagonistas eran un ex activista del IRA y otro del UDM (creo que se llamaban así los paramiitares unionistas).
Describían sus años de cárcel, lo que les motivó a entrar en organizaciones armadas, sus huelgas de hambre o los movimientos que dieron lugar al convencimiento de que había llegado la hora de poner fin a la lucha armada.
Después la salida de la cárcel, mediante libertad provisional y sin amnistía, los acuerdos de sábado santo y la dura realidad de volver a la vida real después de tantos años de encierro. El rechazo de victimas de las dos partes a ver a gentes que odiaban en la calle y la “reconciliación” que viene durando ya muchos años. La situación es diferente a la nuestra ya que no creo que entre nosotros exista tanto odio entre dos comunidades como en ellos.
El término reconciliación no me gusta demasiado ya que con heridas abiertas es difícil reconciliarse. Yo hablaría mas de respeto por la convivencia. Es decir, acudir al interés de la necesidad de convivir.
01.03.2010(16:41)Y todo depende de cómo se quiera llegar a esa utópica paz. (Por eso decía que el término no es inocente). Si se quiere llegar venciendo va a ser imposible la convivencia. Es completamente necesario la negociación y el acuerdo.
Los últimos meses el gobierno español está inmerso en una loca carrera para demostrar que puede y va a vencer. Es su estrategia pública pero no creo que sea la privada. Pero como insisten tanto y con tanto entusiasmo, hay veces que dudas.
Por lo que leo parece que el último párrafo no ha quedado muy claro, Simplemente es una apuesta por el futuro, por la vida. Creo que mirar tanto hacia atrás no es bueno. No hablo de olvido, sino de construir entre todos los que tengamos voluntad de ello.
01.03.2010(16:55)El recurrente recurso a las víctimas es lo que quería señalar con la figura de leer las lápidas. Agarrémonos a lo positivo, al árbol, e intentemos que no haya necesidad de más lápidas.
Ahora bien, como dice Bidebi, si desde el Estado se intenta vencer y humillar, no lo va a conseguir. Si piensan que una parte de este pueblo, muy activa socialmente, se va a rendir, se confunden de medio a medio y no han entendido nada de lo que está pasando estas últimas semanas. Esperemos que no sea así y ofrezcan algo de cordura a la situación.
Pues claro que desde el Estado se intenta vencer (lo de humillar no es aditamento necesario de la victoria; se puede ganar, y perder, con honor). Se intenta vencer a ETA, se intenta vencer al recurso a la lucha armada, se intenta vencer a la justificación del recurso a la lucha armada. Esa victoria exige una derrota. Una derrota de ETA, una derrota del recurso a la lucha armada, una derrota de la justificación del recurso a la lucha armada.
Si por rendirse entiendes renunciar a los propios objetivos políticos, pues evidentemente la izquierda abertzale vinculada a Batasuna no se va a rendir; ni nadie se lo va a pedir, tampoco el Estado. Ahí tienes a Aralar. ¿O acaso supones que Aralar alejándose explicitamente de la justificación de la lucha armada ha hecho renuncia de sus objetivos políticos?
Lo que exige esta sociedad, la victoria que el Estado reclama para sí (porque nosotros no supimos o no pudimos hacerlo a tiempo), es la rendición de las armas. Y sin esa rendición (escondida en las metáforas y circuloquios que quieras), ni paz, ni paces, ni proceso, ni gaitas.
¿Está dispuesta Batasuna a decirle a ETA que se acabó? Pues esa es la victoria que el Estado, y la inmensa mayoría de esta sociedad, exige.
01.03.2010(19:15)@Ander
Tiene un modo muy curioso el Estado de luchar contra la “violencia”. Vamos conmigo que no cuenten si siguen con ese “modo”. Porque además lo que generan es justo lo contrario. Por mucho que a algunos les convenzan sus políticas de manipulación informativa.
Y la IA ya le ha dicho a todo el mundo, no sólo a ETA que se compromete con una lucha sin injerencias violentas.
¿O es que tú también pides la prueba del algodón?
01.03.2010(21:08)El problema sigue siendo que después de treinta años, algunos siguen, por lo visto, sin entender na de na. Y mira que hay ejemplos por todos los lados del final de fenómenos como el de aquí. Pues no hay manera. Sigue el discurso bruto de derrota militar.
El problema debe de ser contestar a la pregunta ¿qué es derrotar a ETA?.
Porque lo dicen pero me temo que no saben en realidad lo que dicen.
Porque me temo que cuando lo dicen están pensando en encarcelar a doscientas personas o las que se imaginen, y asunto acabado. Hemos derrotado a ETA. Cualquier persona sensata, respondería que cómo en cuarenta años, con una dictadura fascista en sus primeros años, no se ha conseguido detener a los doscientos y terminar con el fenómeno que quizás mas a condicionado el devenir español. ¿Cómo a nadie se le había ocurrido antes?.
Y es que para entender un mínimo de la cuestión, habría que empezar por saber lo que es ETA. Porque ETA no son los doscientos vascos armados.
ETA es una idea. Una idea que consiste en un convencimiento. El convencimiento de algunos, los que están en ETA, de que la única posibilidad de “liberar” a su pueblo de la opresión española es la respuesta armada, la lucha armada. Y a esa idea, con riesgo de su propia vida, se han apuntado en cuarenta años algunos miles de vascos de tres millones de vascos.
Por lo tanto, la idea, absolutamente arriesgada para la integridad propia, prende en mucha gente.
Esbozado esto en dos palabras, cualquiera puede suponer que la g.c. española no va a derrotar la idea. Efectivamente puede debilitar mucho a la organización que acoge a los partidarios de la idea, pero la idea sigue siendo la misma o creciendo cada vez más por el efecto acción-reacción.
Históricamente está demostrado que el efecto acción del estado español no ha debilitado el reclutamiento de ETA sino quizás todo lo contrario.
Una idea solamente se puede combatir con otra idea. Es decir, en éste caso, con el convencimiento de los portadores de la idea de que su lucha, en éste tiempo, puede que sea perjudicial para la propia causa que les ha llevado a la idea.
Y no hay mas cera que la que arde. Solamente desde el convencimiento propio, como le ocurrió al IRA, ETA desaparecerá.
Convencimiento que en nuestra circunstancia tiene que provenir de aquellos mas próximos ideológicamente que son las gentes de la IA. Y a eso se le está llamando proceso democrático.
Desde ésta perspectiva, que yo considero la auténtica, hablar de derrotas militares es situarse fuera de la realidad y entender muy poco de lo que nos viene pasando.
01.03.2010(23:00)@Ander, no es bueno simplificar tanto. Lo que el estado español intenta vencer no es sólamente ETA, ni sólamente “el recurso a la violencia”.
Intenta conseguir más cosas.
Entre otras el reservarse para sí el “recurso a la violencia”, para mantener contra nátura (o sea contra la voluntad popular) cierto statu quo.
No hay que ser tan innocentes como para pensar, de por sí, que el poder , cualquier poder, lo que intenta vencer es “al mal”, normalmente tiene implicitos multitud de intereses que quiere que venzan.
En mi opinión, España se encuentra ante un contrasentido, tan grande como el de ETA en otros niveles. Si supuestamente quiere que “La Democracia” venza, y en nombre de eso actúa supuestamente, y en nombre de decir que las cosas hay que conseguirlas dentro de los cauces democráticos, y no con violencia, en caso de conseguirlo tendría que reconocer que está impidiendo la Democracia misma. O sea que no quiere que haya cauces democráticos para dar satisfacción a las demandas populares, y a la vez, que le parece mal que quien no tiene cauces pacíficos, use la violencia.
Lo dicho, habrá que ver en QUÉ quiere vencer, si en simplemente vencer a ETA, o en vencer en ese teórico discurso a favor de la Democracia en abstracto, y de la lucha pacífica. En ese caso está en una contradicción, porque si vence la Democracia, perderá España en su intención de no permitir la lucha política en igualdad de condiciones.
Y si quiere demostrar, que no se puede usar la violencia, debería comenzar por retirar las amenazas contra las decisiones populares que en su misma Constitución tiene plasmadas. No es posible a la vez decir que la violencia no es camino para defender una idea, y decir al tiempo que la violencia es válida para defender “la nacion española” “la soberanía española” “la integridad de la nacion española” o “el orden constitucional”.
España autoriza el uso de la violencia por la patria, así que no es fácil convencer al contrario de que no la use, o de que es inmoral usar la violencia.
02.03.2010(0:45)Efectivamente @bidebi, a una idea que moviliza personas, y es capaz de movilizarlas hasta el punto de entregar los afanes, la vida propia y la de otros, sólo se le vence con otra idea.
Y el estado español debería convencer a ETA, y a muchos vascos, de que sí es posible alcanzar objetivos políticos sin usar la violencia.
O sea, que hay cauces democráticos para los objetivos políticos.
Tan sencillo como eso. Abrir una puerta, o mostrar que se puede abrir.
02.03.2010(0:49)@Bidebi
Puedes hacerte todas las trampas al solitario que quieras, pero andar adivinando que digo lo que no digo, no me parece la mejor manera de enfocar ningún debate.
Dices: “lo dicen pero me temo que no saben en realidad lo que dicen”. Y luego: “cuando lo dicen están pensando en encarcelar a doscientas personas”
¿He hablado yo de detenciones? ¿He hablado yo de cadenas perpetuas? ¿He hablado yo de que tienen que arrepentirse, arrodillarse, flagelarse en la plaza pública? No, no he hablado de nada de eso. Pero da lo mismo. A tí te de lo mismo. El caso es poner en boca de los demás cosas que no dicen, adivinar sus aviesas intenciones y… justificar la no derrota de la lucha armada. Una idea. Un convencimiento. Miles de vascos. ¿Y qué hay de los miles de vascos que padecen la violencia de ETA?
Pero fíjate. Tú también dices: “Solamente desde el convencimiento propio, como le ocurrió al IRA, ETA desaparecerá. Convencimiento que en nuestra circunstancia tiene que provenir de aquellos mas próximos ideológicamente que son las gentes de la IA. Y a eso se le está llamando proceso democrático.”
¿He dicho yo algo distinto? ¿Cuando dices eso sabes lo que dices? Ese convencimiento es la derrota. La derrota de ETA. La derrota del recurso a la lucha armada. La derrota de la justificación del recurso a la lucha armada. Esa es la derrota que exije la inmensa mayoría de este país. ¿Ha llegado a ese convencimiento el MLNV? ¿Ha llegado Batasuna? ¿Ha llegado ETA? ¿Has llegado tú? Presunción por presunción: yo creo que no. Pero sigo atento a ver si esta vez llega. Porque, no te quepa duda, tarde o temprano llegará.
02.03.2010(0:51)@NickNeuk
Pues claro. Si la derrota la consigue el Estado se cobrará la factura. Es por eso por lo que esta sociedad debiera haber acabado con ETA por sí misma. Es por eso por lo que Batasuna hubiera debido fomentar ese convencimiento ANTES de que el Estado le hubiera puesto contra las cuerdas de la ilegalización. Es por eso por lo que la propia ETA hubiera debido llegar a ese convencimiento sin la ayuda de la acción policial del Estado. Pero no. Algunos siguen empeñados en despeñar el conjunto del proyecto político abertzale en el abismo de la derrota del recurso (o la justificación del recurso) a la lucha armada. Boabdil en la memoria.
02.03.2010(1:02)A ver @Ander, el estado no va a derrotar nada. 50 años son bastantes para dos cosas, la primera para saber de ciencia cierta, que el estado no puede derrotar nada, no a ETA. Pero es que la experiencia son más de 50, en 3000 años de historias de la Humanidad, ya hemos aprendido que un poder no puede derrotar en genérico “el recurso a la lucha armada”, ni en concreto, la aspiración de un pueblo que quiere ser libre.
Eso lo deberíamos de saber todos, ETA puede desaparecer hoy, y dentro de 20 años puede surgir de nuevo otro, eso es lo de menos. Un movimiento armado puede ser incluso derrotado por cansancio, pero la lucha de un pueblo no.
Y la segunda, @Ander, viene ralacionada con esta última, la sgunda es que 50 años son bastantes para pasar a “descansar”, no hay movimiento de resistencia armada, ni lucha armada que perviva tanto tiempo, el devenir es natural. Para un pueblo que resiste , hay períodos de clandestinidad, periódos de oscuridad en la dominación extraña, periodos de resistencia emocional, periodos de intentos dentro del orden establecido….
Lo lógico en un movimiento de indepdencia violento, es que dure pocos años, el devenir natural es que si no consigue su objetivo, y se llega al empate pereptuo, al simple resistir, se abandone. Se pierde una batalla, pero no la guerra.
y @Ander, creo que ETA no tiene ya que demostrar que puede atentar, cuando le de la gana, que podría resistir 30 años más, materia prima hay, capacidad de sufrimiento también. ¿necesitas pensar que ETA está a punto de ser derrotada para tranquilizarte y creer que es gracias a la acutacion policial? ¿Es que pretendes que ETA te demuestre a tí, y a los que cantan elegías a la victoria policial que se retira porque considera ya que la lucha armada ha dejado de ser una herramienta útil para conseguir nada, y ha pasado a ser herramienta útil para el enemigo?
02.03.2010(1:36)Parece mentira que seas tan ingenuo. ¿De veras crees que ETA no podría seguir en la resistencia armada varios decenios más?
No hombre, si ETA pasa a otro estadio, es por otra cosa.
Yo creo que ETA ya está derrotada. No en un sentido puramente militar, sino civil. Hoy nadie defiende, salvo exceciones, el asesinato o el secuestro como formas de lucha política. En Euskadi, la inmensa mayoría de los ciudadanos y ciudadanas, ya han decidido pasar página de ETA. Y la IA sabe en su fuero interno que ETA es ya un anacronismo histórico que pervive basada más en la insistencia de unos pocos que en la reflexión consciente de la voluntad del cuerpo social del que surge. El debate está en la forma de dejar atrás ese periodo. Hay dos formas, una al estilo IRA y otra, al estilo GRAPO. Cual escogerán?
02.03.2010(2:24)Ander, Neuk te lo explica muy bien.
¿Cual es el motivo de la permanencia de una organización armada, en un país desarrollado occidental, durante cincuenta años y con respaldo popular?.
Estas son las preguntas claves que nos debemos de hacer para entender algo de lo que pasa y para encontrar soluciones.
Y la respuesta, bajo mi punto de vista, es que el motivo es la falta de referencias morales en el otro lado.
A priori, nadie es partidario de la violencia. Salvo los que sufran de trastornos mentales. En consecuencia, lo lógico es que la gran mayoría de las gentes estén contra la violencia.
¿Qué pasa con ETA y otros ejemplos similares?. Que la gran mayoría de las gentes, estando contra las violencias de forma genérica, sin embargo entiende que existen otras violencias. Y que como bien dice Neuk, el estado no tiene autoridad moral para condenar otra violencia si él mismo practica la violencia de impedir la libertad, mas la violencia diaria de la represión mediante la vulneración constante de los DDHH. Por lo tanto, no hay referencia moral “buena” que oponer a la violencia de ETA.
En consecuencia, ¿cómo de verdad se derrotaría a la opción de respuesta armada?. Pues solamente de una manera. Si el estado español se hiciera democrático.
Sin la existencia de una verdadera democracia, tu no puedes derrotar a la respuesta violenta, podrás debilitarle militarmente, pero no tienes autoridad para derrotar la IDEA de respuesta violenta.
Ese es el problema de fondo del que estamos hablando.
Por lo tanto, cuando hablamos del convencimiento que debe de llegar a ETA, no estamos hablando de éticas de la práctica violenta
ni estamos hablando de asunciones de derrotas. Y no lo hacemos porque no lo podemos hacer. Porque no existe el referente ético o moral con el que contraponer a su violencia y porque militarmente ETA, al ser una IDEA, una forma de respuesta de parte del pueblo,
puede ser debilitada militarmente pero es muy difícil que pueda ser derrotada mientras sigue permaneciendo la IDEA violenta de respuesta.
Por lo tanto, el único camino de convencimiento puede ser estratégico. De convencimiento de que la vía exclusivamente política es, EN ESTE TIEMPO, mas fructífera que la vía militar.
Por lo tanto, ese convencimiento no es la derrota. Es un convencimiento estratégico en la circunstancia y en el tiempo.
La verdadera derrota de ETA sería que a partir de ahora no tuviera cantera de gentes dispuestas a responder violentamente al estado.
Esa sería su derrota porque su IDEA habría fracasado.
¿Qué es lo que impide entonces la derrota REAL de ETA?.
Pues lo impiden, precisamente, aquellos que quieren derrotarla.
Es decir, el estado al no desarrollar practicas de libertad.
¿Verdad que es paradójico?.
Por eso decía y sigo manteniendo que muchos no entienden en que consiste derrotar a ETA.
Y por todo lo explicado, ETA viene durando mas de cuarenta años.
Y por último, es falso de raíz afirmar que el estado no impide los objetivos independentistas. Los prohíbe, y por lo tanto “recomienda”
02.03.2010(12:48)su renuncia, poniendo de garante al mismo ejército español.
Prohibir un objetivo político con la amenaza de las armas, evidentemente, es un atentado a la libertad y a la democracia.
Y es una muestra clara de altas dosis de cinismo, afirmar que a nadie se le impide querer si al mismo tiempo se le prohíbe ser.
Os he estado leyendo con calma, y desde mi visión lejana, dado que no soy vasca creo que puedo razonar lo siguiente:
02.03.2010(17:27)1. Es necesario releer las lápidas, no olvidarlas, pero tampoco alimentar el odio, para que el pueblo vasco pueda hayar la paz y la reconciliación.
2.- Los únicos con la capacidad real de decisión sobre que camino quieren seguir son los propios vascos, solo si el Estado central reconoce la soberania del pueblo vasco para decidir, la paz se podrá lograr, el problema es que al Estado y a los gobernantes, por no decir a la clase politica en general no les interesa que los ciudadanos tengamos derecho a decidir, si les interesara ya se habría preguntado a los vascos que es lo que realmente quieren, haciendo así que ETA no tenga sentido de ser y por lo tanto su desaparición sería inmediata.
3. En caso de que el pueblo vasco democraticamente decidiera podrían darse dos situaciones:
a. Que la mayoría decidiera que no quieren esa independencia politica, entonces la izquierda abertzale tendría que reconvertirse para desde los cauces politicos velar por los intereses de los ciudadanos vascos integrados por decisión mayoritaría en el Estado español.
b. Que la mayoría decidiera la independencia de Euskadi, en ese caso el Estado español debería facilitar por los cauces adecuados el camino hacía esa independencia.
En cualquiera de los dos casos, ETA en si no tendría ya sentido y su continuidad en ese momento sería entonces mas bien consecuencia de un radicalismo desorbitado y egocentrico.
Por último creo honestamente que en este conflicto hay victimas por ambos lados y lo triste es que ni un@s ni otr@s quieren ver el dolor del contrario, no debemos olvidarnos Miguel Angel Blanco, pero tampoco de Laxa y Zabala, y en ambas posiciones hay madres, padres, hermanos, hijos y amigos que sufren, la reconciliación en mi opinión se consigue cuando todos respetemos el dolor venga del lado que venga.
Un saludo a todos.
@Txema Oleaga. el IRA consiguió la autodeterminación, y fue por eso que se convencieron los republicanos irlandeses de que SÍ había vías políticas para lograr lo que el pueblo quiera, o lo que ellos quieren.
Esa es la diferencia.
Que el IRA consiguió la democracia, y la consiguió no para ellos, sino para los republicanos, y en realidad para los norirlandes en su conjunto.
Arrancar al gobierno inglés la declaración yn compromiso de que sería la voluntad del pueblo norirlandés en las urnas, y no otra cosa lo que decidiera su status político y territorial, es muy diferente a la situación que tenemos en Euskal Herria, donde ese derecho no está conseguido.
Así que muy difícil es que compares el IRA y su camino, con ETA y su camino.
El paralelismo se podría establecer si en esta tierra tuviéramos libertad de elgir, o sea autodetermniación. Sólo entonces seguir con la lucha armada sería una “grapización”. Porque habría vías políticas y electorales de lograr los objetivos, y se estaría usando la violencia.
02.03.2010(21:53)@NickNeuk
Estás equivocado. Es precisamente el derecho a decidir del Ulster lo que no gustó a una parte de los republicanos del acuerdo de Michael Collins que reclamaban en 1921 la independencia para el conjunto de la isla. La situación se repitió posteriormente:
“El Gobierno británico, por su parte, no consideró su soberanía sobre Irlanda del Norte como inalienable, sino que supeditó el estatus de la región a la decisión de sus habitantes. Así se plasmó en 1949 en la Ley para Irlanda, en la que se decía que Irlanda del Norte jamás dejaría de ser parte del Reino Unido sin el consentimiento de su población y de su parlamento. Es decir, que con el consentimiento de ambos (con el derecho a decidir de la región) sí que podría unirse al resto de la isla. Lo dijo claramente en 1971 el entonces primer ministro, Edward Heath: «Si en el futuro la mayoría de la población de Irlanda del Norte desea la unificación y expresa ese deseo en la forma constitucionalmente apropiada, no creo que ningún gobierno británico se interpusiera en el camino». La trampa por supuesto estaba en que entonces (como ahora) la población protestante leal a Gran Bretaña era mayor (en una proporción 60-40 aproximadamente) que la católica con identidad nacional irlandesa. Esa división se reflejó en 1973, cuando el ‘derecho de autodeterminación’ fue ejercido en un referéndum que fue boicoteado por los partidos nacionalistas irlandeses: prácticamente el 100% de los votos fueron para la continuidad de Irlanda del Norte en el Reino Unido, mientras que la abstención se elevó al 41,3%.
La postura británica de dejar el futuro de Irlanda del Norte en manos de sus habitantes era rechazada tajantemente por el nacionalismo irlandés y, sobre todo, por los republicanos del IRA y Sinn Fein. Para éstos, el derecho a decidir no era más que lo que ellos denominaban ‘el veto unionista’, y desde el primer momento se opusieron frontalmente a él. Para el movimiento republicano la autodeterminación de Irlanda del Norte era un despropósito por ser ésta una región artificial cuyo futuro no debían decidir sus ciudadanos sino el conjunto de los irlandeses. Unas palabras de Gerry Adams en su libro ‘A pathway to peace’ son muy clarificadoras al respecto: «Los republicanos pretenden forzar a los británicos a que dejen de apoyar a los unionistas y a que concedan los derechos nacionales indivisibles del pueblo irlandés en su conjunto. Todos los demócratas irlandeses ( ) niegan que los unionistas tengan un derecho de veto sobre la partición de Irlanda y la conexión británica. Ésta es una cuestión de principio».”
02.03.2010(21:26)@Ander
NO Ander, no estoy equivocado, en palabras del IRA, que es quien nos interesa, decidió abandonar las armas al CONSTATAR, que SÍ había vías políticas ya. Que se podía luchar en las urnas.
Y es que Iniciativa Internacionalista lo dice y lo dijo.
En una democracia, no es válida la violencia.
Pero se entiende por democracia cuando se pueden alcanzar los objetivos políticos en las urnas.
No como aquí.
El meollo de la cuestión, moral, política, humana, y socialmente hablando, es que el recurso a la violencia NO tienen sentido cuandi SÍ hay cauces para lograr las cosas de manera votada.
02.03.2010(22:31)Pero cuando estos cauces no existen, están vetados, coartados, cortados, por cualquier tipo de régimen, sistema político, o statu quo, es cuando se suele recurrir a lo último.
A la violencia. Es el recurso de quien ya no tiene otro recurso válido ni pacífico.
@Asier
Me temo que es más complicado de como lo pinta el señor Rafael Leonisio en su artículo para El Correo (perdona si yo busco otras fuentes que no sean tan aplaudidas por el Foro Ermua o la Fundación para la Libertad).
02.03.2010(22:45)Puedes leer para complementar Irlanda y la autodeterminación o échale un vistazo a Irlanda del Norte: Una historia de guerra y la búsqueda de la paz
El fondo del tema irlandés con respecto al vasco es prácticamente el mismo.
Ese fondo se basa en la partición del territorio como consecuencia de conquista.
Una vez independizada Irlanda, Inglaterra se queda con el Norte porque allí tiene un enclave importante de colonialismo que le es fiel. “No va a abandonar a los suyos”. Lo mismo que afirma el colonialismo español con sus fieles en tierra vasca. “No abandonaremos a los nuestros”.
Cuando en Londres se firma en 1992-3 el tratado de reconocimiento de los norirlandeses a decidir su futuro, es evidente que lo hace porque sabe que en caso de consulta ganaba la unión con Inglaterra, ya que los unionistas eran mayoría. Por lo tanto era una “concesión” interesada porque se sabía el resultado en caso de consulta.
Igual que en Euskal Herria, la cuestión territorial es fundamental para el nacionalismo irlandés. Sin territorialidad no hay nación.
Por lo tanto, rechazan el ejercicio de ese derecho como trampa del imperio y reclaman la aplicación de ese derecho al conjunto de su nación.
¿Alguien duda de que Irlanda del Norte es una colonia inglesa tras la partición de una nación?. Los que legítimamente se consideran irlandeses en la colonia, no están dispuestos a discutir con el voto de los colonos si son parte de Irlanda.
Lo que los nacionalistas irlandeses hicieron en los acuerdos de viernes santo fue ceder en sus pretensiones. Admitir el derecho de decidir el futuro de la colonia a sus actuales habitantes, a cambio de compartir el poder y modificar su parlamento. Es decir, una negociación con un toma y daca para llegar a un acuerdo que hiciera posible la convivencia.
De la misma forma, el nacionalismo vasco lo que propone es la misma manera que el irlandés. Rebajar su pretensión de autodeterminación de todo el pueblo vasco histórico, por consultas parciales en sus actuales territorios del sur.
Dejando a Nafarroa y Vascongadas que decidan por separado su futuro.
Navarra es algo muy parecido a la realidad de Irlanda del Norte con respecto a la nación de Irlanda y de aquella con respecto a Vascongadas.
Por lo tanto, Inglaterra no impide el ejercicio del derecho en su colonia del norte porque sabe que gana, pero no lo quiere en todo Irlanda porque pierde.
El estado español prohíbe constitucionalmente el derecho en todo su territorio por herencia de un estado totalitario sin superar y porque no tiene nada seguro que gane.
Las similitudes son evidentes aunque las prácticas sean diferentes porque evidentemente las historias son diferentes.
Pero hay un denominador común que se llama descolonización por parte de imperios históricos que han creado sus estados a base de sangre, lágrimas y muchos braguetazos.
Y hay una diferencia importante en el caso irlandés que favoreció la necesidad de llegar al acuerdo. Me refiero a la influencia de los emigrantes irlandeses en el mundo y sobre todo en los EUA. Eso, probablemente, fue decisivo. No hay que olvidar que hasta el mismo Clinton visitó Belfast. La importancia de la colonia irlandesa en el exterior, y su influencia, fue decisiva.
Mientras tanto, en el estado español, diez años después de aquellos acuerdos, se dicta sentencia de cárcel por dos años e inhabilitación por diez y seis, a un destacado dirigente de la izquierda nacionalista que permanece encarcelado por otras causas, justificando la sentencia en que llamó presos políticos a los presos de ETA. Apelativo que por unos y por otros vienen siendo dicho todos los días. Juicio promovido por asociaciones de la extrema derecha española.
02.03.2010(23:01)Por lo tanto, además de la diferencia de la presión internacional en el caso irlandés, también existen unas diferencias de paisaje. Aquí estamos inmersos en un estado franquista reformado que en treinta años no ha conseguido hacerse democrático. Y en donde a la extrema derecha cada vez se le tiene en mayor consideración.
Otegi ya acumula tres condenas por llamados “delitos de opinión” dentro de los cuales se puede incardinar el “opinar injuriosamente” o el “opinar laudatoriamente”.
Una fue por llamar “jefe de los torturadores” al Rey. Ayer hemos escuchado a la madre de Zatapa, el preso cubano muerto en huelga de hambre llamar asesino y torturador a Castro. No me imagino el escándalo que se montaría en España si Cuba encarcelara a la madre de Zapata por “injurias”, como hizo España con Otegi por lo mismito.
Otro fue un acto homenaje a Argala, a Argala lo mataron grupos parapoliciales en 1978, se puede decir que no fue un terrorista, porque Argala militó contra el franquismo toda su vida, la Constitución se aprobó en 1978. (y eso invalida la manida argumentación española de que la lucha antifranquista, si es en dictadura no es terrorismo, sino resistencia legítima).
Ahora viene la tercera sentencia “política”, por opinar de nuevo. Por participar en un acto para pedir la excarcelación de otro preso, 25 años seguidos preso.
La jueza que lo condena considera inaceptable comparar a Mandela con Sagardui, porque dice que Mandela es “un héroe” y que fue “preso político” y que “nunca usó la violencia”. Falso.
Mandela lideró un brazo armado que cuenta con decenas o centenas de asesinados entre civiles, militares, y policías sudafricanos.
Para los jueces españoles, los presos políticos son los que están fuera, en otros países, y los de casa, como Otegi, “delincuentes”
No viene a cuento. Pero no está de más reflexionar acerca qué tipo de sistema de garantías y libertades tenemos.
Zapata fue encarcelado en Cuba por atentado contra la autoridad, por agredir a funcionarios de prisiones, o por otras cosas menores, a muchos años, tambien se le acusa, como en España de “vínculos ideológicos” con bandas armadas terroristas anticubanas. Pero Zapata, para los garantistas españoles es “preso político”. Hay una señora en Lizartza encarcelada para 4 años, por rozar una ceja a una concejala en una manisfestación, por “atentado contra la autoridad”. Pero la señora, no es “preso político” y Otegi por sus opiniones, tampoco. SOn “batasunos” “ese mundo”.
02.03.2010(23:29)@Ander perdona! No sé por qué te llamé Asier. Bueno, sí lo sé
Un beso a Asier que seguro que está leyendo esto.
03.03.2010(0:08)@Anna
Vayas a la fuente que vayas, los hechos son los hechos. En tu primera referencia se incluye este párrafo:
“La respuesta británica fue aprobar en Londres en diciembre de 1920 la Ley para el Gobierno de Irlanda, -ya esbozada en ambientes gubernamentales británicos desde el impacto del levantamiento de 1916- dividiendo la isla en dos partes autónomas separadas, ambas bajo su soberania. “Irlanda del Norte”, instaurada en seis de los nueve condados del Ulster para asegurar el predominio unionista e “Irlanda del Sur”, acogiendo a los restantes 26 condados irlandeses. Los británicos concedían a este nuevo sujeto político norirlandes la capacidad de decidir en solitario y vetar por tanto la reunificación irlandesa.”
¿Lo ves? Otra cosa es que yo hubiese estado de acuerdo con Collins por motivos pragmáticos. O que ahora, lo estuviese con el IRA. Pero DeValera entonces, y el RIRA ahora, tenía y tienen razón. ¿Cómo van a aceptar el derecho de autodeterminación de un sujeto nacional, el Ulster, que no reivindican como tal? Lo natural es que el derecho de autodeterminación se reivindique para el sujeto nacional que se proclama. En este caso, Irlanda.
Imagina que el Estado concede el derecho de autodeterminación por territorios forales. O por comarcas. Peor aún, por pueblos. ¿Quién iba a admitir eso? Yo, desde luego, no. Ni siquiera por razones pragmáticas. Pero eso nada tiene que ver con justificar hoy la lucha armada de ETA.
03.03.2010(1:39)