Derecho a vivir, por tanto derecho a pensar

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Víctor Manuel Maeztu, Doctor en pedagogía

Víctor Manuel Maeztu, Doctor en pedagogía
No me da la gana de seguir la corriente del “pienso, luego existo”, me vuelvo a la contra y prefiero seguir la máxima opuesta: “existo, luego pienso”, y desde ahí puedo decir que “no por tener derecho a pensar tengo derecho a la vida”, si no que “primero tengo derecho a la vida y por tanto tengo derecho a pensar libremente”.
Y es que después de muchos años de experiencia vital y de pensamiento, he decidido vivir y pensar en contra de la corriente filosófica imperante en esta sociedad occidental desde hace varios siglos. Pues eso, que por mucho que piense que mi mesa es una castillo medieval, mi mesa sigue siendo un pedazo de madera y hierros en la que tengo que trabajar día a día, o sea que enseguida llego a la conclusión de que no es primero mi pensamiento, sino mi vida. Porque en la medida que tengo vida puedo ver, oler, tocar, oír la mesa cuando la muevo y hasta chuparla si me apetece (aunque no me suele apetecer), o sea que las cosas están ahí y como estoy vivo puedo tener experiencias sensibles y detectar objetos con los que luego podré construir mi pensamiento.
De ahí (evitando doscientos folios de reflexiones filosóficas) concluyo que las cosas están ahí objetivamente, aunque esté ciego y nunca pueda pensar sobre ellas. Y precisamente una de esas cosas son los seres humanos que son los únicos que pueden hacer esta reflexión; es decir, que son los seres más elevados sobre todas las cosas, precisamente porque tienen pensamiento, con el cual pueden decidir libremente y actuar de una u otra manera, llegando a ser capaces hasta de amar, que me parece la actuación más elevada del ser más elevado de esta tierra.
Y como por fuerza hay que ser breve, tengo que ir concluyendo con lo dicho al inicio. Como estoy vivo y puedo pensar, pienso que todos los demás seres humanos tienen que tener el derecho a seguir vivos para seguir pensando libremente. Así que me parece “inhumano” que alguien coja una pistola y pegue un tiro a otro ser humano para que su pensamiento triunfe. ¿Cómo va a triunfar tu pensamiento si no eres capaz de respetar la vida que hace que otro ser humano pueda pensar? Y aunque haga unos meses que no hayan matado a nadie, su existencia como organización con el objetivo de destruir vidas humanas, sobra en esta tierra. Por eso quiero que vivan, para que lleguen a pensar que deben respetar el derecho a vivir de los otros. Todos, ellos incluidos, sólo estando vivos podrán tener el derecho a pensar libremente.
















Efectivamente. Me parece una reflexión profunda, no sé si gracias o a pesar de su brevedad. Creo que la Inquisición persiguió a algunos pensadores por sostener cosas parecidas. Me felicito de que se puedan expresar libremente. En cualquier caso, pienso que para liberar a nuestra sociedad del peso asfixiante de las abstracciones y los desiderátum de la ingeniería social, es bueno darnos baños de realidad y desprendernos de la tendencia a creer que si algo existe será que no es muy bueno, porque sólo es bueno lo que todavía no tenemos. No cabe duda de que la realidad es mejorable, imperativamente mejorable desde una perspectiva ética. Pero desconfiar de la respetabilidad de lo que somos conduce a la neurosis. Somos lo que hacemos; y lo que hacemos, junto a lo que no hacemos, es legítimo mientras responda a un patrón ético legítimo. Fuera de eso, entre una realidad y un deseo, la realidad siempre tiene el valor añadido de contar con más probabilidades de acercarse la verdad que los sueños. Y como la vida no es un sueño, se diga lo que se diga, más nos vale apuntarnos a la vida, que nos proporcionará más satisfacciones y algunas veces incluso más felicidad que los sueños. Lo que nos conduce directamente a Goya, con aquello de que “el sueño de la razón produce monstruos”. No queremos más monstruos, estamos escarmentados.
22.02.2010(14:27)No triunfa tu pensamiento sobre el de quien agredes, cuando agredes.
23.02.2010(23:06)Lo que triunfa es tu interés.
Y eso es efectivo.
Por todas partes. Ni siquiera hace falta matar, con amenazar vale. O con encerrar, o con castigar.
Puede ser muy primario, pero si dices a un conjunto humano “si optais por la independencia, os matamos” (Como dice el ordenamiento español), aunque no se elimine al enemigo, se lo somete. SI dices a alguien “si haces un partido político vas a perder tu libertad, no vas a estar con tus hijos, vivirás entre cuatro paredes, no gana tu pensamiento, sino tu interés. , lo que gana es el interés de impedir la libertad. Que es lo que cuenta.
Es efectivo (el uso de la violencia de coacción), y por lo tanto la moralidad queda en segundo plano.
SI ante el que usa eso contigo, tú intentas matarlo, o coaccionarlo con amenazas de muerte (como ETA), lo que gana tampoco es tu pensamiento, sino tu interés.
Digamos que no hay un pensamiento puro que gana o pierde con razones ante un elemento externo. Lo que se impone es el hecho fáctico de que gana tu interés.
Me quedo con dos ideas: una de Victor Manuel “su existencia como organización sobra en esta tierra. Deben respetar el derecho a vivir de los otros”; la otra de Pedro ” no queremos más monstruos, estamos escarmentados”.Yo añadiría otra idea ¿quien nos va a salvar de estos salvapatrias que actúan “en nuestro favor” en contra de nuestra voluntad?
24.02.2010(12:22)Mi idea de participar en un proceso de paz no es repetirle a la otra parte implicada:
.- tu existencia sobra
.- no queremos monstruos
.- quiero que me salven de ti
Seguro que soy yo la equivocada, pero para mí eso no es estar dispuesto a un “proceso de paz”.
24.02.2010(13:34)@Anna
Pero no está de más saber qué y cómo piensan los que en teoría sí están a favor de dicho proceso, porque de ese modo podríamos acercar posturas.
Yo lo que estoy aprendiendo con este blog principalmente ese eso. En muchos debates se trata de conmigo o contra mi. Por lo que las posiciones se extremizan. Quizá sea porque los que escriben no entran mucho al debate, me está permitiendo valorar la opinión y el argumento sin el otro componente.
Otra cosa es que considere que para ellos está siendo lo mismo.
24.02.2010(14:55)Yo creo que ahora no estamos en un “proceso de paz”. En el año 2005 el Parlamento Español – con la única excepción del PP- autorizó al Gobierno a encarar un “proceso de paz”. ETA no había atentado mortalmente desde el 30 de mayo de 2003 y el 14 de noviembre de 2004 la izquierda abertzale ilegalizada presentó la Declaración de Anoeta, con la intención de sacar el conflicto de las calles y llevarlo a la mesa de negociación. Anoeta planteaba un esquema de negociación con dos mesas: una entre el Gobierno y ETA para hablar EXCLUSIVAMENTE de presos, armas,… y otra la mesa política entre el PSOE, Batasuna y finalmente el PNV para hablar de contenidos de calado político. El 30 de diciembre de 2006 poniendo la bomba en la T-4 ETA dinamitó “el proceso de paz” y un posible acuerdo político. En la reivindicación del atentado evidenció que se metía en el carril político que no es el que Anoeta le asignaba. Ahora la izquierda abertzale ilegalizada saca unos nuevos documentos en los que hace autocrítica de toda aquella situación; le vuelve a asignar a ETA el mismo carril que le asignaba en Anoeta y le dice que no injiera.La violencia de ETA se ha cargado la unidad abertzale de Lizarra-Garazi (1998), la presencia de EH en el primer Gobierno de Ibarretxe por el asesinato de Fernando Buesa(año 2000), las conversaciones y posible acuerdo de Loiola de 2006,… y le ha arrastrado a Batasuna a la ilegalidad. ¿El camino emprendido por Batasuna para volver a conseguir la legalidad arrastrará a ETA a su desapacición?
24.02.2010(14:59)Bueno, pero en teoría los que participamos en este blog (los que no lo hacen es porque directamente o no les interesa o se oponen) lo que queremos es avanzar hacia un proceso de paz. Consideramos necesario que dicho proceso se dé y por eso esto creo que son las premisas previas que cada uno vamos exponiendo sobre lo que consideramos importante ante un posible proceso de paz.
Cómo dijo ayer Brian Currin, estamos en un proceso de transformación…
24.02.2010(15:11)En primer lugar dar la enhorabuena a Lokarri por organizar un acto como el de ayer en Madrid y por emitirlo. Y la enhorabuena a su cabeza visible Paul.
Yo que creía que las organizaciones pacifistas no servían para mucho, voy a tener que cambiar de opinión. (En parte es broma).
Sería interesante que discutiéramos algo de lo que se dijo.
Por ejemplo. A mi lo mas curioso me pareció que el optimismo estaba de lado del sudafricano y el pesimismo entre los invitados españoles y vascos.
Lo mas tremendo la duda de Currin, compartida por muchos, sobre si en verdad el estado tiene interés en solucionar este grave conflicto o prefiere seguir manteniéndolo indefinidamente mediante la represión.
Y tremendos los argumentos de los invitados que calificando a este estado como un franquismo reformado, ponen en duda la posibilidad de que se de un proceso democrático en nuestra circunstancia.
Sintonizo con el pensamiento de Neuk. Yo me he artado de escribir que las sociedades humanas nacen y se desarrollan por intereses y por necesidades. Veo por primera vez que alguien se me anticipa.
De la misma forma que creo que morales, moralinas e inciensos varios no son mas que artilugios que nos ponemos encima de la cabeza para justificar de una forma mas fina lo que subyace en todas nuestras acciones que no es mas que el interés bruto.
“El ser humano a lo largo de su vida no comete ningún acto en contra de su interés”.
Suscribo el escrito de Anna. Hay veces que no se entiende lo que hacen algunos inmersos en un foro que se llama proceso de paz.
Deberían abrir otro que se llamara continuemos la guerra.
Al “banderizo” le diría que quizás no haya entendido. El Proceso de la IA habla de la necesaria exclusión de la injerencia de TODAS las violencias. Al ser una propuesta unilateral se puede entender que a la primera que se le exige su no injerencia es a la ideológicamente mas cercana. Pero evidentemente es necesario el cese de todas.
24.02.2010(18:12)Pensar en estos momentos de la película que existe solamente una violencia es verdaderamente pueril.
Evidentemente es necesario el cese de TODAS las violencias para salir de la espiral en la que nos encontramos.Hasta ahora las posturas extremas nos han mantenido en una convivencia imposible. Por eso tenemos que trabajar para lograr que desaparezca la violencia de ETA, la kale borroka, la politización de la Justicia, la judicialización de la Política, la tortura, las detenciones arbitrarias de personas que no han cometido delito,… Y algunos en eso llevamos años trabajando.
25.02.2010(8:58)Lo que es una pena es haber desaprovechado ocasiones anteriores como la de Loiola y eso es lo que dejan claro los últimos documentos de la IA.
El paradigma al que se refiere Bidebi, eso de que todo lo hacemos por un interés, etc., nos lo han presentado muchas veces desde puntos de vista ideológicos diversos personas muy diferentes entre sí, pero coincidentes todas ellas en cierto concepto general acerca de lo que es un ser humano. Y no sólo eso, sino que parece claro que muchas de las empresas humanas que conocemos más o menos de cerca, ya sean de gran calado social, ya sean de ámbito privado, se han llevado a cabo sobre ese planteamiento, unas veces de forma explícita, otras como modelo mental subyacente. Por tanto, estamos en condiciones de pedir a los que lo presentan como una realidad insoslayable que rindan cuentas de sus resultados. ¿A dónde nos ha conducido? ¿En qué ha mejorado eso nuestro mundo?
Hay otro planteamiento también bastante conocido, que es el que expresa esta célebre cita de Albert Einstein: “No podemos resolver los problemas que hemos creado con la mentalidad que los creo.” A diferencia del anterior, este planteamiento creo que no se ha intentado llevar a la práctica todavía, o al menos no con la suficiente intensidad y, desde luego, no de forma general.
En el contexto de nuestra “gatazka”, me parece evidente que seguimos repitiendo los mismos argumentos incansablemente desde hace décadas. Lo que yo creo es que se intenta arreglar el conflicto como si puestos a arreglar una máquina, digamos una motocicleta, nos guiáramos por el manual de instrucciones de otra, digamos una lavadora. Para solucionar problemas que afectan a la sociedad humana es preciso saber qué es el ser humano. A mi modo de ver, mientras sigamos pensando que las personas somos simplemente homínidos depredadores dotados de capacidad para desarrollar destrezas intelectuales, seguiremos fracasando en la reparación de la avería. Somos eso, naturalmente, pero somos más cosas que eso, cosas que suelen ser habitualmente pasadas por alto o, mejor dicho, pasadas por bajo. Lo que yo planteo es que abordemos el conflicto en otros términos más realistas.
La insistente crítica que Bidebi hace de lo que el llama “moral, moralina, etc”, me parece (con todo mi respeto hacia su persona, pese a que no sé quién es), que no se basa en la realidad de lo que somos, él/ella, yo y todos. Cuando ante la práctica de la tortura sentimos aversión, respondemos a un planteamiento moral, ético o llámesele como se quiera, mientras no se le llame interés. Seguro que a Bidebi las torturas que denuncia también le producen indignación. ¿No es esa una respuesta moral? Se trata de una actitud nada singular, sino muy común, porque responde a nuestra condición humana, es decir, nuestra condición de seres conscientes con vocación de conducirnos conforme a una ética que nos humanice. Eso no es una adherencia, ni una ideología, sino un rasgo inherente, de forma más o menos consciente, a todos los seres humanos. Si lo ignoramos, vamos a tener que tirar la moto, por no tirarnos de la moto a tiempo.
Espero que estas ideas no sean vistas con prejuicio. Tal vez no se ajusten al registro habitual en un foro de estas características, pero no sería justo atribuirles una intención belicista. Entiendo que lo que a un foro como éste le conviene es pluralidad de puntos de vista. La solución que se busca para nuestra sociedad tendrá que ser para toda la sociedad. Por tanto, se deberían escuchar todas las voces. Si sólo se admitieran las que entren dentro de determinado marco, los participantes que quedaran lo único que conseguirían es cavar más profundamente sobre su particular trinchera, por emplear un símil bélico, después de aceptar que “estamos en una guerra” como animal de compañía.
25.02.2010(15:45)Pedro, “moral, moralina”, son las afirmaciones genéricas del respeto a la integridad de la persona. Pero Obama no piensa igual. El, como Zapatero, Y todo mandatario, es partidario del uso de la violencia para defender “causas justas”.
SI no, no tendrían ejércitos, policías, cárceles…..
Si fueran como la “Moral moralina” dice (La integridad de la persona por encima de todo), ese “todo” incluiría la soberanía nacional, la integridad territorial, la autodefensa, la inviolabilidad del territorio, la defensa de la democracia, la defensa del orden establecido…. etc. Y se negarían a defenderse, o a atacar, o a usar la fuerza de las armas.
Nadie cree en el valor superior de la vida. Porque todos autorizamos el uso de la violencia para defender ciertas cosas.
Eso es “Moralina”. Y suele ser falsa y maniquea.
Aquí todo depende de qué consideramos un bien a defender. Y socialmente todos delegamos el uso de la violencia para defenderlo. O sea, usamos la violencia para defender ciertas causas, y derechos. Todos
25.02.2010(16:30)Pedro,
Cuando yo digo que funcionamos por intereses, algo que me parece obvio, no lo califico ni como bueno ni como malo, solamente describo lo que yo creo es la realidad. La realidad actual. Y ni tan siquiera creo que sea una actitud premeditada, es una actitud aprendida. Por lo tanto, está fuera de lugar pedir responsabilidades individuales a lo que es una norma social.
Y es una norma social aprendida del sistema económico en el que vivimos. Porque también está fuera de lugar preguntarse por cómo es el ser humano. Porque no hay respuesta. El ser humano depende su comportamiento del cuadro de valores heredado y en el cual ha sido educado y en el cual desarrolla su vida.
Moral es ideología y por lo tanto cambiante. Ideología que está basada en un cuadro de valores. Valores que a su vez se corresponden con los dominantes en cada sociedad.
Moral puede ser para los islamistas apedrear públicamente a una adúltera. Moral es para los occidentales la explotación de los hombres mediante el sistema capitalista.
¿De verdad que nos creemos que tenemos una mejor moral?.
Cuando nos escandalizamos ante la práctica de la tortura, no me parece lo apropiado acudir al “no debe de ser” moral. Eso es algo impuesto a nuestra animalidad. El rechazo a la tortura es algo que también tiene que ver con el interés personal y general. Porque tendríamos que entender que la sociedad en la que vivimos se denigra con esa práctica, se devalúa como sociedad, y por lo tanto yo también me denigro como individuo perteneciente a ella. Aparte de mi interés personal de que a mi no me toque.
Esa es, para mí, la practica racional del rechazo a lo injusto.
Las imposiciones morales, además de ser cambiantes, no hacen justo al ser humano por su mismo carácter impositor.
En todo esto, en este aparente rechazo al interés, al querer considerar al ser humano “algo más”, también hay una carga de moralina ideológica. Parece que a las buenas “almas” horrorizara
el interés egoísta humano. Pues no. Es cuestión de utilizarlo de forma adecuada. Hay que ser muy egoístas en nuestra mejor forma de vivir.
Saliéndome un poco de nuestro tema concreto, yo pienso que la solución viable a la injusticia es la educación. Educación que precisamente debería utilizar bien el interés egoísta humano.
Un cambio radical en nuestro modelo de educación que enseña
que nuestro interés se centra en alcanzar la felicidad al precio de quitársela a los demás. Y esto se demuestra todos los días que es falso. Por lo tanto habría que cambiar de chip y educar en que nuestro interés para alcanzar la felicidad solamente se encuentra en el compartir. Y esto es absolutamente cierto aunque se haga desde el interés egoísta de ser felices.
Tanto en esta utopía anterior como en nuestro conflicto, priman otros intereses que hacen difícil la solución. Socialmente vivimos bajo un sistema económico que prima el interés degenerado y mal entendido. Políticamente prima el interés español de permanencia en un mercado único que después se barniza con ideas metafísicas como la unidad patria.
25.02.2010(18:01)Pero todos nuestro conflictos son conflictos de intereses, los mires por donde los mires. Que como digo los puedes maquillar con morales o moralinas porque hay veces que al ser humano le da vergüenza aparecer como es.
Las morales, las religiones, las patrias, no son mas que justificaciones de desmanes realizados para responder a nuestros intereses. Y así poder dormir tranquilo.
Hace unos años Fernando Savater publicó un libro que presentaba un concepto parecido de ética como interés. Me refiero a “Ética para Amador”. Sin embargo, imagino que Savater no será santo de devocón para Bidebi. Tampoco lo es para mí. El libro no me convenció, porque sólo es aplicable en la zona templada, cuando todo está más o menos bajo cierto control y los contrtiempos no son muy graves. Pero creo que en situaciones extremas, esas consideraciones tienden casi siempre a ser olvidadas. Es algo parecido a lo que ocurre con los simulacros de evacuación que hacemos algunas veces en las escuelas: por muy bien que salgan, nos imaginamos que en caso de un verdadero incendio nadie se acordaría de las instrucciones aprendidas y todo el mundo se avalanzaría en cualquier dirección en un sálvese quien pueda.
No obstante, admito que el concepto de interés como interés compartido es útil. Servir a los mejores intereses de la sociedad es algo muy diferente a servirse de la teorías éticas para satisfacer apetencias particulares. También admito que la moral no es inmutable, que ha habido distintas formas de entenderla a lo largo del tiempo y a lo ancho del mundo. Ahora bien, a cada contexto histórico le corresponde un cierto consenso acerca de lo moralmente aceptable, que en lo esenccial no diferirá mucho de otras formas de entenderla, ya que hay cosas que cambian, pero hay otras, las básicas, que no cambian nunca. Conforme al consenso que prevalece en nuestra sociedad, la coacción por medio de la violencia no se considera que sirva al interés general. Y si la tortura no es legítima para acabar con la violencia de ETA, tampoco la violencia de ETA es admisible por el hecho de que se practique la tortura. Aunque sólo seamos monos inteligentes, seguro que somos lo bastante inteligentes como para discurrir una estrategia de acción social para impedir las torturas que no consista en lo que algunos llaman “causar muertes”, como si se tratara del efecto de una fiebre tifoidea.
Entonces vale, busquemos lo que nos interesa. ¿Alguien cree todavía a estas alturas que al pueblo vasco le interesa esa “guerra de liberación”? Imagino que muchos de los que creen que efectivamente no es interesante, estarán intentando encontrar la manera de arreglar las cosas para que ese final de la violencia no sea desastroso. Y supongo que buscarán fórmulas, mesas, plataformas, etc. Bien, esa es una forma de intentarlo. ¿Queréis saber otra? Sed épicos. Convocad a los héroes en el campo de Marte y pedidles que arrojen sus espadas en la fragua de Vulcano. Si proyectáis una granja, llamad a las gallinas. Pero si nuestras miras son tan altas como cabría esperar, nos serán más útiles las águilas reales, incluso si son negras.
26.02.2010(1:40)He seguido con verdadero gusto las dos últimas intervenciones de @bidebi y de @Pedro, y se puede decir que comparto casi todo lo dicho, pero quería referirme, explayándome y siguiendo, el razonamiento de Pedro en este párrafo.:
“Ahora bien, a cada contexto histórico le corresponde un cierto consenso acerca de lo moralmente aceptable, que en lo esenccial no diferirá mucho de otras formas de entenderla, ya que hay cosas que cambian, pero hay otras, las básicas, que no cambian nunca. Conforme al consenso que prevalece en nuestra sociedad, la coacción por medio de la violencia no se considera que sirva al interés general. Y si la tortura no es legítima para acabar con la violencia de ETA, tampoco la violencia de ETA es admisible por el hecho de que se practique la tortura. Aunque sólo seamos monos inteligentes, seguro que somos lo bastante inteligentes como para discurrir una estrategia de acción social para impedir las torturas que no consista en lo que algunos llaman “causar muertes”, como si se tratara del efecto de una fiebre tifoidea.”
En efecto, en cada contexto histórico hay ciertos valores que se impregnan en lo establecido, y los cuales podemos defender.
En este siglo estos valores, evidentemente como Pedro menciona, son el respeto a la vida (y aquí entra ETA y el rechazo que suscita), el respeto a la integridad física (Y aquí entra la única violencia estatal que menciona Pedro, la tortura). Pero asímismo hemos llegado en el siglo 20 a asumir que el respeto a la Democracia y a la libertad de las gentes de poder dirigir sus gobiernos y sus organizaciones sociales.
No se trata, Pedro, de épicas, ni de liberaciones nacionales, se trata de alcanzar una aspiración que creemos derecho, porque derecho es el ser libre, y el decidir en qué tipo de organización social participar. EN qué nación, con qué leyes, con qué normas, con qué cortapisas, con qué libertades, y con cuáles derechos.
Ese derecho, ese valor, que es el respeto a la libertad de decisión popular, es básico. Quizás no tan básico como el de la vida, o el de la libertad física, o el de la integridad física, pero consensuado y alcanzado.
La Libertad, Pedro, es un derecho. Y hay libertad individual, pero dado que el Ser Humano es esencialmente un Ser Social, y no se concibe aislado de la organizacion social en que le toca vivir, la libertad individual incluye la libertad de aliarme con mi vecino, para entre los dos, acordar el marco de convivencia que queremos para convivir.
En ese sentido, y por eso, se habla de “autodeterminación”, que es el derecho de decidir como personas, cual es el entorno que queremos construir, y sin el que …. no somos siquiera personas. EN la medida que somos personas porque vivimos en sociedad.
No es en vano, ni por casualidad, que las luchas por la liberación nacional, grupal, personal, sexual, se lleven por delante otros derechos humanos, como el de la vida del que es considerado obstáculo para alcanzar esos otros derechos.
En definitiva, hablamos de más derechos consensuados, de más valores. El de la vida es uno, el de la libertad individual de desplazarse es otro, el de elegir el tipo de vida personal es otro, el de asociandose elegir el campo de convivencia es otro, y es en este donde se incardina la lucha por la libertad, la lucha por la liberación como sociedad.
26.02.2010(3:51)Doy por anulada toda mi intervención anterior ya que parece que coincide con el pensamiento de Savater. Y eso sería lo peor que me podría pasar.
No, en serio. Savater me parece un buen pensador cuando se dedica a lo suyo que es la filosofía, pero es deleznable cuando se dedica a la política.
Sobre lo de los salvamentos en las escuelas, pues claro. Porque se entra en contradicción. Se educa en el egoísmo individual y de repente, en un supuesto incendio, se pretende que la gente actúe solidaria y en grupo. Además de difícil, imposible.
¿Hay cosas que nunca cambian, las básicas?. ¿Hay algo que ha permanecido inalterable a lo largo de la historia?. ¿Cuáles son las básicas?. A mi modo de ver lo único que permanece inalterable a lo largo de la historia es el instinto de supervivencia. Instinto animal que no hemos sabido superar ni con inteligencia ni teniendo todas las necesidades cubiertas. Instinto que nos lleva en época moderna al individualismo mas egoísta, fomentado a tope por el sistema económico.
Sobre lo que es legítimo o ilegítimo, lo que es admisible o no, entramos de nuevo en un jardín del que es muy difícil salir si no explicamos las cosas.
Sobre la legitimidad de la respuesta violenta a otra violencia se ha escrito mucho y lo último que he leído es hace unos días en Gara un artículo del profesor Orella. (Que por cierto, creo que está haciendo una buena labor divulgadora desde hace bastante tiempo). Y describe tres supuestos con los que se podría llamar respuesta legítima. Uno de ellos, el de la proporcionalidad de la respuesta, es algo que precisamente vengo repitiendo yo desde hace mucho. Porque considero que uno de los problemas de ETA ha sido la desproporcionalidad. Falta de inteligencia estratégica para hacer proporcional la respuesta.
Por lo demás, esos conceptos de “admitible” o no son conceptos abstractos sin demasiado contenido. ¿Admisible para quién?.
Esa no es la forma de tratar los problemas. Hay que analizarlos.
Todas las formas de violencia son respuesta a algo. El estado español ha respondido con la tortura, con la represión violenta, con el crimen, con la abolición de derechos humanos, a la insurgencia armada. Y ETA ha respondido con violencia armada que vulnera derechos humanos a la violencia original y a la violencia de respuesta española a su propia violencia. Por lo tanto, un círculo infernal. Acción-reacción. Si nos fijamos por separado en cada forma violenta que los agentes en conflicto desarrollan, nunca llegaremos a nada positivo. Habrá que analizar las causas por las que existen esas violencias para intentar solucionarlas.
En éste sentido, el valor del informe de la IA que llama proceso democrático es precisamente su unilateralidad, ya que lo que está poniendo encima de la mesa es que la reacción de unos a la continuada acción represiva del estado, deje de producirse a partir de ahora. Precisamente para que el círculo maldito se rompa.
Si el estado no lo comprende o intenta aprovechar la ocasión para vencer, el círculo diabólico continuara indefinidamente. Porque solamente existe una oportunidad para la paz, que ese círculo se rompa. Y no solo en la práctica violenta, también en la dialéctica.
Porque si continuamos con nuestros discursos de admisible-no admisible, nosotros también estamos dentro de un argumentario circular sin salida y estamos contribuyendo al que círculo no se rompa.
Me he extendido quizás demasiado, pero me voy a atrever en meterme en otro tema también muy importante aunque corra el riesgo de parecer muy pesado.
Me refiero a los derechos. Solamente unas pinceladas y si os parece lo seguís.
Yo diría que existen dos tipos de derechos, principalmente.
El llamado derecho natural y el derecho positivo.
Para provocar un poco : el pueblo vasco aquí y ahora no tiene derecho a ser libre.
¿Por qué ésta rotundidad que extrañará?. Porque siendo un derecho natural recogido en los derechos de los pueblos, sin embargo no está recogido en el derecho positivo porque el pueblo vasco no se ha mostrado.
Rápidamente entramos de nuevo en el tema de los intereses y llegamos con ellos a nuestra situación actual. Porque precisamente al estado no le INTERESA, y por lo tanto la prohíbe, la consulta a los vascos sobre lo que quieren ser y precisamente a los soberanistas les INTERESA para poder ser.
Porque si se diera la consulta, ENTONCES el pueblo vasco cogería la categoría de sujeto de derechos. Mientras, a efectos del derecho positivo pues no. Es imprescindible el querer ser y poder demostrarlo, para poder ser. Y esto el estado lo quiere impedir a toda costa. Y eso los soberanistas lo quieren a toda costa.
Por lo tanto, no solamente existe el círculo infernal violento, existe también el círculo cerrado, estrictamente político, en el que convergen dos intereses contrapuestos.
Uno, el interés de ser, como imprescindible para salvaguardar una cultura social y política. Otro, el interés de impedirlo para salvaguardar la cultura dominante sobre todas las demás que domina, así como para impedir la unidad de un mercado único.
Y esto último es muy importante y se cita poco. Pero debemos recordar que los estados-nación modernos se construyeron principalmente para la unificación de mercados necesarios en el sistema económico que triunfaba.
Por lo tanto, los verdaderos intereses son muy tangibles aunque a veces permanezcan ocultos por sentimientos o metafísicas.
Perdón por la txapa.
26.02.2010(13:47)La hipotética autodeterminación del pueblo vasco afectaría hoy por hoy a unos tres millones de personas repartidos en dos estados-nación. Si actualmente hay un parte grande de esos tres millones que no aceptan esas situación politico-administrativa, es seguro que en una Euskal Herria autodeterminada también habría sectores de la población disconformes, muchos de los cuales probáblemente, es mi parecer, harían las maletas y cruzarían el Ebro o el Adour.
Es cierto que somos lo que somos no sólo como individuos, sino también como miembros de una colectividad, de un pueblo. Pero el asunto de las pertenencias es arduo y complicado, como sabemos. Distinguir los distintos componentes culturales que se mezclan en cada individuo es prácticamente imposible. Se pueden dar muy buenos argumento para defender la identidad vasca de esos tres millones de personas, pero tampoco son despreciables los que sostienen la afirmación de que forman parte de otras identidades de mayor ámbito geográfico. La mayor de todas ellas, la que tiene un ámbito geográfico más grande y la única que no está sujeta discusión es la común pertenencia al género humano. Así que proclamo lo siguiente: lá única manera de superasr los conflictos identitarios (y con ello sus derivaciones políticas, pero también económicas y demás) es la unión de todos los pueblos en una causa universal. ¿Significa eso la disolución de las distintas identidades (por ejemplo la vasca) en un puré global (alguien apostillará “controlado por las multinacionales” y así me adelanto a la crítica)? No. Es justo al revés. La existencia de una constitución mundial y de instituciones de ámbito planetario neutralizaría la presión de esos estados-nacion que para defender sus intereses impiden la autodeterminación de pueblos sin estado, ya que, no lo olvidemos, la defensa de esos intereses está directamente relaciobada con la rivalidad entre los estados. Desaparecidos los estados, subsumidos en un único estado supranacional, ese estado no tendría contra quién entrar en conflicto (descartemos por el momento las guerras de las galaxias) y los distintos pueblos podrían tener libremente un amplio márgen para desarrollar su identidad al amparo de una unidad mundial en diversidad.
Y no os molestéis en decir que es una utopía irrealizable. La lista de utopías irrealizables que se han ido realizando a lo largo de los siglos es más larga que la muralla china… la muralla china, ésa sí que es una utopía irrealizable y además estúpida: se tiraron siglos en hacerla con un coste humano brutal para construir algo que contuviera las invasiones del norte, incapaces de ver que con el paso del tiempo las murallas de piedra se iban a convertir en inservibles. Dicen que es la única obra humana visible desde el espacio. Nadie de los que la proyectaron se imaginó entonces que alguien pudiera verla desde una altura de miles de km. Es un monumento a la desproporción entre los medios y los fines.
Pero como eso del gobierno mundial todavía va a llevar un tiempo, podríamos empezar por abrir un periodo constituyente, que es como empezar la casa por el tejado. Se trata de que los que cruzarían el Ebro o el Adour, a los que me refería antes, a lo mejor deciden quedarse sin el plan resulta que no es tan terrorífico como imaginan. No podemos seguir eternamente diciendo que queremos la autodeterminación si aclarar qué tipo de país construiríamos si nos dejaran. De eso depende que muchos quieran vivir en él o no. Ibarretxe hizo un intento con su estatuto pero no funcionó, y yo creo que fue porque lo quiso someter a referendum, es decir, quiso dar pasos para aprobarlo formalmente de manera prematura. Me parece que sería mucho mejor que quien quiera presentar una hipotética constitución política vasca la dé a conocer a la ciudadanía e intente ganar adhesiones sin proponerse de forma inmediata que los estados español y francés los reconozcan. Si alguien consigue redactar una constitución para el pueblo vasco tan buena que concite un consenso a su favor entre la población vasca, creo que se le podrá augurar el éxito. Así que menos metafísica y a escribrir el artículado que se nos va haciendo tarde.
26.02.2010(18:09)Es interesante tu línea de pensamiento en ese último comentario @Pedro. En líneas generales tiene bastante sentido común, algo de inocencia, bastante de buena intención y certeros análisis de situación.
26.02.2010(23:53)De acuerdo en cuanto a que hay que definir un “qué queremos” para que sea visualizado. Pero eso no sólo para los susceptibles o los renuentes o para los contrarios, o para los históricmente enfrentados, sino para nosotros mismos.
Alguna apreciación en lo que no estoy de acuerdo del todo:
Comentas, con acierto, que en caso de sustanciar un refrendo decisorio, la minoría perdedora “tomaría las maletas”, pero eso en principio, es un tanto antidemocrático. No se entiende que grupos humanos, políticos, o partes de la sociedad que salen perdiendo en una votación, tengan tan mal perder. No siempre se gana, no siempre gobierna quien tú has votado, y no siempre tu pueblo decide lo que tú decidiste.
Si fuera por eso, en este momento tendríamos que pensar que los nacionalistas vascos “tendrían que cojer las maletas” si eso de estar en “España” no fuera de su agrado, de la misma manera que eso de estar en “Euskadi” (como nación) sería tan inaguantable para los españolistas.
Tenemos por lo tanto un agravio de esencia. A unos se les consiente que no tengan q
(SE ME CORTÓ, sigo)
…se les consiente que no tengan por qué aceptar una decisión tomada en el conjunto de la soiciedad vasca, “porque les sería molesta”, y a otros obligarles que aguenten una situación molesta, sin derecho a romper la baraja.
Es claro que cuando se somete a decisión pertenecer a la OTAN o no, instaurar la cadena perpetua o no, derogar la pena de muerte o no, lo que votan los favorables, es contrario a lo que votan los renuentes a la proposición, pero la esencia de la Democracia es que alguno gana y otro pierde. Si yo como ciudadano, voto NO a la cadena perpetua pero el conjunto social vota SÍ, yo no puedo exijir paralizar la decisión con la excusa de “tomaría las maletas”, porque esté disgustado con la decisión.
Esa paralización de toda decisión que implica un Sí o on No, un para aquí, o un para allí, con el argumento de que habría gente que perdería la votación, supone la paralización social, la no evolución, y de facto, el mantenimiento ad aeternum de un statu quo, que necesariamente viene de algún lado, beneficia al que no quiere cambiar, y generalmente ha sido conseguido (la sitiación de facto) con algún tipo de imposición, o al menos de evolución anterior.
En segundo lugar, eso de que hay que demostrar en qué sociedad se quiere vivir, para que una minoría, o un estado, u otra comunidad externa al PV incluso, te de el visto bueno, resulta una posición algo prepotente. ¿Es que España puede dar ejemplo de virtud y presuponer que todo pueblo es estúpido o malvado en principio?
¿A quién se le ha ocurrido que iba a ser peor una sociedad vasca, catalana, filipina, o chilena, que una sociedad española?
EN caso de que esa sociedad paternalista que da vistos buenos, en efecto la vea peor, ¿Quién dice lo que es peor o mejor?
Será mejor o peor para España o para el punto de vista del examinador español, pero para quien elije otra cosa, será mejor.
No comparto ese tener que demostrar o pasar el examen ante nadie de qué tipo de decisiones democráticas vas a tomar.
No cuando el mismo arbitro, no es un pueblo elegido, ni por naturaleza perfecto (el español) sino que lo es “La Democracia” como sistema. O sea, el libre decidir en las urnas. Aunque se equivoque uno.
27.02.2010(0:04)Las consideraciones de Nik Neuk tienen carácter democrático y eso es de agradecer. Estoy de acuerdo en que los que han defendido una opción diferente a la que resulta elegida en un plebiscito popular no tienen derecho a sabotear el resultado. Poner el interés común, es decir la unidad, por encima de la opinión personal es democrático o al menos es beneficioso para el bienestar general.
27.02.2010(8:53)No obstante, lo que puede hacer que alguien coja las maletas no tiene por qué responder a la voluntad de sabotear, sino a algo más primario. En 1939, por ejemplo, hubo muchos que se fueron de España o no se atrevieron a volver porque no se fiaban de lo que pudieran hacer con ellos los que habían obtenido el poder por la fuerza de las armas. Eso es bastante comprensible. De modo que la autodeterminación de Euskal Herria solo puede ser obtenida por métodos que se basen en el respeto por la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su integridad. Si no sería muy comprensible que muchos temieran que los que han obtenido el poder pisoteando los derechos humanos no fueran a ser más respetuosos con los mismos a la hora de ejercerlo. Entonces, la cuestión es cómo ofrecer de forma creible a la población garantías de que en una Euskal Herría autodeterminada se respeterían, además de los derechos colectivos, también los derechos individuales.
Buenos días. Me gustaría hacer unas observaciones al hilo del último comentario de Pedro:
1.- Autodeterminación no es sinónimo de independencia. Se da por hecho que cuando EH o Catalunya piden autodeterminarse lo que están pidiendo es la secesión, pero no. Autodeterminación (DRAE): Decisión de los pobladores de una unidad territorial acerca de su futuro estatuto político.
2.- El resultado de ejercer la autodeterminación no tiene porqué ser la secesión. Puede ser la continuidad de la situación actual, o un nuevo proyecto común bajo otros supuestos, o sí, la independencia.
3.- Comparar el exilio de la población tras el golpe de estado de los fascistas y la situación política en el 39, con el posible abandono de EH en el caso de que autodeterminándose se eligiese la independencia, es exagerar (por decirlo MUY suavemente). Vamos, que me ha dejado alucinada.
4.- Creo que la última cuestión que plantea Pedro no debería abordarse ahora y mucho menos hacerlo de una forma tan unilateral.
27.02.2010(10:59)Yo, al igual que Anna, también alucino que algunas cosas que se leen.
Confieso que me desconciertan. No sé si reír, llorar o cabrearme. No puedo llegar a entender como funciona el cerebro de algunos.
Por ejemplo. Comparar la disconformidad de muchos cuando no existe libertad de elección, con la disconformidad de otros cuando exista democracia, pues es que francamente es un absurdo.
Por ejemplo. Llegar a la conclusión de que como existen luchas de identidades lo oportuno es eliminar las identidades en un gobierno universal. A mí simplemente me parece, con perdón, una gilipollez. Que por cierto, es el discurso recurrente de muchas gentes del nacionalismo español. Y es así y se quedan tan tranquilos porque lo dicen desde un estado constituido.
Esto me recuerda aquello del muy rico que le dice al pobre : “No sufras demasiado que el dinero no da la felicidad, fíjate si lo sabré yo”. Con razón, el pobre le contesta : “No sea usted comemierda y déjeme ser un poco rico para opinar si me interesa o no”.
En cualquier caso, además, no estamos hablando de “lucha de identidades”. Ese es un desenfoque de la realidad. Estamos hablando de la imposición de una identidad sobre otra. Déjeme usted ser libre en la mía y después hablamos de unirnos, que si no está usted haciendo trampa trapera.
Por otra parte, es que el planteamiento está fuera del tiempo. Los estados o han desaparecido o tienden a desaparecer. Actualmente son solamente corralitos de la clase dirigente de cada identidad bajo el mandato supremo de las corporaciones globales.
Y no, no es que sea una utopía, es que es una muestra de que no se entiende cómo funciona el mundo, que no tiene nada que ver con la congregación de san Francisco de Asís.
Siguiendo con los ejemplos que me aturden, lo de la constitución vasca es otra muestra. Sin superar siquiera el período de lucha armada y sangrienta, ahora resulta que lo pertinente es ponernos a escribir la constitución. Alucinante.
Con un 20% de la ciudadanía a la que se le anula el voto, lo procedente es una constitución. Alucinante. Pero si ni siquiera permiten saber si los vascos quieren una constitución propia, ¿de qué masturbaciones estamos hablando?.
Siguiendo. Lo de que se agradece “las consideraciones de carácter democrático” es que mira que tiene traca. ¿Es que alguien propone algo no democrático?. ¿Cuándo vamos a agradecer que el estado se haga democrático?.
Comparar, como dice Anna, el resultado de un golpe fascista en el 36, con la demanda de libertad por vías democráticas que es lo que se propone, es claramente un insulto a todos aquellos que defendemos la libertad para este pueblo. Y al mismo tiempo omitir, que viene a ser lo mismo que negarlo, la existencia actual de falta de libertades individuales y colectivas, causa pasmo.
27.02.2010(12:45)Exigir garantías de respeto de los DDHH a un país autodeterminado, cuando los que lo impiden actualmente no los respetan es muy gracioso.
¿Qué es lo que subyace detrás de todo éste discurso y que no se dice?.
Pues algo evidente. La sospecha de que aquellos que utilizaron la violencia de respuesta no son garantía de que llegados al poder respeten los DDHH.
Bien, se puede pensar en ello. Pero también hay que ser un poquito coherentes. Porque resulta que el sistema político en el que vivimos es fruto acordado y pactado con aquellos fascistas responsables de crímenes contra la humanidad. (La violencia del nacionalismo vasco es una anécdota numérica si la comparamos con la violencia genocida histórica del nacionalismo español).
Bueno, pues yo no oigo ni leo decir que los que no se fían de la IA, no se fían al mismo tiempo de un jefe de estado que juró los principios del fascismo o de una policía y milicia no depurada o de unos gobiernos que crearon los crímenes de estado o de gobiernos que consienten y estimulan la tortura.
Gentes que provienen de todo eso y que nos gobiernan, por lo visto deben de ser mas fiables que otros. Lo que pasa es que todo depende del bando en el que se coloque cada uno para ver paja en el ojo propio o viga en el contrario.
No sé que entenderá la persona que se oculta tras el seudónimo Bidebi por libertad de pensamiento, libertad de conciencia y libertad de expresión, por citar sólo los derechos individuales consagrados por la D.U.DD.HH que vienen ahora más a cuento. Sea como fuere, no voy a seguir dándole cancha para que siga lanzándome insultos y desprecios online como si esto fuera una caseta de feria. De modo que declaro clausuradas las conversaciones con quien sea Bidebi. Si va a tomarse la molestia de responder a estas palabras, que sepa que estará escribiendo para otras personas, ya que yo no voy a leer ni una sola de las que él envíe al foro.
27.02.2010(15:02)@Pedro Urquijo, la independencia de cualquier país, incluido España, Cuba, Filipinas, Venezuela, EEUU, ha sido obtenida saltándose los DDHH en su integridad.
Hace poco se conmemoraba la escabechina del “alzamiento” de mayo del 1808. la cual significó la separación de España de Francia, que por aquel entonces estaban legal y políticamente unidas. Y la masacre fue espectacular, a los franceses los mataron a cuchilladas, ya no pocos españoles partidarios de la union imperial con la Francia de la revolución y de la Ilustración. Los llamaban “afrancesados”.
La propia españolidad del País Vasco no ha sido conseguida por castellanos o españoles sin matar al menos a 200.000 vascos. Y eso no quita para que España como país, pueda organizarse algún día de manera democrática y que respete los DDHH.
EEUU mató a muchos ingleses para independizarse, y a multitud de indígenas para robarles ese medio continente, y eso no quita para que después, fueran unos de los pioneros en declaraciones de los derechos ciudadanos, antecedentes claros de los DDHH tal y como los conocemos hoy.
EN caso de alcanzarse la independencia, evidentemente sería por voto ciudadano. De toda la ciudadanía, y el modelo político que se establecería también lo sería por decisión popular, en referéndum. Lo que es un contrasentido es que quieras dijeras, por ejemplo, que es dudoso que España, Francia o Italia, puedan respetar como nación los derechos humanos, por el hecho de que para constituirse como nación o para lograr su independencia, hayan tenido que luchar, o matar, o vulnerar los propios DDHH de sus enemigos.
02.03.2010(1:00)@Pedro Urquijo, sí Pedro, yo usando el hilo de bidebi, y el tuyo, también considero dudoso, y pido “las maletas”, que un país como España, causante de multitud de muertes en la Península o en el mundo entero, para constituirse como entidad política, pueda respetar los DDHH cuando los ha masacrado.
¿Ves como es un argumento débil?
¿Por qué voy a confiar yo en España, cuando en su nombre se ha matado tanto, y tánto? ¿No estoy en mi derecho de desconfiar de cualquier sistema político que quiera imponer a los vascos, o incluso a los españoles en su conjunto? ¿No tengo derecho como vasco a “pedir las maletas”, ante una inclusion en una nación que para constituirse ha causado genocidios, asesinatos, invasiones, asedios, y alzamientos gloriosos?
02.03.2010(1:06)¿Y no es cierto que en vez de pedir las maletas para irme de mi tierra, lo que puedo pedir es que me dejen en paz en mi tierra y se vayan ellos o dejen de injerir y ordenarme como debo organizarme y en qué unidad territorial?
AHora @Pedro, quiero retomar un hilo que era más fructífero en consensos. Hablabas de ciertos valores básicos, que sí podemos afirmar en nuestra época que compartimos y debemos defender , y yo decía que no sólo uno (el derecho a la vida cuando casi los demás no están siendo respetados).
Bien. ¿Podemos concluir con nuestros valores que torturar a una persona indefensa es más grave que quemar un cajero automático?
Sí ¿Verdad?. Bien, torturar a alguien indefenso es comparable a una violación. Es violar tu cuerpo de arriba a abajo. Quemar un cajero es violar un bien material, que se puede reponer.
Podemos, con nuestros valores, los tuyos y los míos, acordar que lo que se podría conseguir si la tortura hubiera salido bien, sería la ruina vital (cadena perpetua) del torturado, en virtud de lo que hubiera tenido que firmar en su contra además del hecho mismo de haber sido violado de arriba a abajo.
Pero tenemos en España que personas condenadas en firme por torturas a ¡¡6 meses de arresto!!, o a un año de arresto. Y con nuestros valores, germen y esencia del código penal que creamos, condenamos a uno que queme un cajero a 12 veces más prisión. O sea, consideramos 12 veces más grave quemar un cajero que torturar entre 5 a una persona desnuda y desarmada.
Eso ocurre. Y con el dolor añadido, de que el policía condenado a 6 meses de arresto, no debe ingresar en prisión, por ser pena pequeña, y con el dolor añadido de ver en el BOE que el consejo de ministros indulta a 7 condenados por torturas, quitándoles la pena añadida de 2 años de separación del servicio, para que puedan volver cuanto antes a trabajar…..¡¡EN lo mismo!!, o sea, como si a un pederasta le volvieras a admitir en una guardería de nuevo.
Sólo he citado un caso, pero podría extenderme a las víctimas que ha matado el estado por medio del GAL, y la justicia que han podido ver en sus agresores.
02.03.2010(1:20)¿Se nos suma algo?.
Si, evidentemente la sensación humana de que la Justicia está ausente, y de que no todos los ciudadanos son iguales ante la ley. Eso es tan grave, que no mentiría si te digo que cuando alguien no ve justicia, lo que le queda es el ajuste de cuentas.
Y eso es tan peligroso, y causado por el mismo estado (el caos social de la ausencia de Justicia igualitaria), que eso de hablar del derecho humano del torturador, o del legislador, es como una discusión bizantina. O envenenada.
Todo lo que dices, Nik Neuk, sobre la violencia en la que se sustenta la creación de las naciones es indudable. Desde esa perspectiva, la que se refiere a nuestra historia reciente sería un sumando más en esa acumulación de violencia. Sin embargo quiero hacer una observación que me parece importante acerca de la cambiante condición humana. No creo que sea cierto que la violencia sea consustancial al ser humano, no al menos irreversible. Si aceptamos que existe la evolución de las especies en el aspecto anatómico tal como avanzó Darwin, ¿por qué nos cuesta tanto aceptar que también existe una evolución del “software”, no sólo del “hardware”? (empleo terminología informática por evitar otros términos que tal vez podrían dar lugar a controversias colaterales que nos distraerían del asunto). Los investigadores de Atapuerca aseguran que aquellos seres humanos de hace cientos de miles de años practicaban el canibalismo, y no como ritual, sino como elemento de su gastronomía. Sin irnos tan lejos, la evolución de la humanidad se observa por ejemplo, y aquí quería llegar, en un proceso de paulatino rechazo de la violencia que se va generalizando. No siempre ha sido así. Hace dos siglos, en un país tan moderno como Francia se extendió como himno nacional una canción, La Marsellesa, cuya letra es claramente belicista y apologética del derramamiento de sangre enemiga como medio de fertilizar los cultivos (“¡A las armas, ciudadanos!/¡Formad vuestros batallones!/Marchemos, marchemos,/¡Que una sangre impura/empape nuestros surcos!/¡A las armas, ciudadanos!/¡Formemos nuestros batallones!/Marchemos, marchemos,/¡Que una sangre impura/empape nuestros surcos!”). Que en fecha tan reciente como 1954 el Estado francés lo canonizara como himno oficial de Francia supongo que se debe al amor incondicional de los franceses por su historia; igual que sienten apego por un sistema ortográfico demencial, le habían cogido cariño a La Marsellesa. Pero estoy seguro de que si no tuvieran letra para su himno, como ocurre en España, y se propusieran ponérsela, no sería aceptada ninguna letra que exaltara la guerra de ese modo. Los vientos que corren van en otra dirección. La prueba es (bueno, al menos un indicio) que las iniciativas bélicas que se emprenden últimamente parecen estar avocadas al fracaso. Fijémonos en Irak o en Afganistán: se han convertido en callejones sin salida; la guerra ya no es una solución, ni siquiera para las grandes potencias. La única manera de que una guerra hoy en día tenga éxito es que cuente con la unanimidad de la comunidad internacional (todos contra uno) ya que no se haría para defender intereses particulares, sino el interés general frente a las agresiones particulares. Las declaraciones unilaterales de guerra actualmente tienden a ser desaprobadas por la opinión pública.
Con todo esto quiero decir que las causas que quieran llegar a la orilla de la playa tienen que montarse en la ola de la paz, no hay otra. Si el conflicto vasco, la causa vasca si se quiere (no voy a entrar ahora en disquisiciones sobre su legitimidad histórica y sociológica), quiere encontrar más que una resolución, un sentido, un futuro y una realización, creo que todos deberíamos asumir que lo eficaz es abrir las velas al viento de la paz. Se podrá dudar de que ese viento exista, pero, parafraseando a Galileo, “sin embargo, se mueve”.
03.03.2010(18:20)En cuanto a la violencia @Pedro, es una constatación de que el Ser Humano tiende a buscar salidas no cruentas a las situaciones, y que prefiera éstas a las cruentas.
Es en realidad, un instinto de autoconservación como especie. Y también el resultado de la empatía. No es natural ni usual, que alguien disfrute oyendo el dolor de otro, viendo el sufrimiento de otro. La violencia “de por sí”, no es agradable, ni gozosa. Por tanto no es que el Ser Humano sea violento.
pero la violencia nunca desaparecerá, porque se precisa autodefensa. Las sociedades siempre tendrán que articular necesariamente el castigo, y la coacción para prever eventuales rupturas de las normas aceptadas. Digamos que tú y yo autorizamos la vilencia en aras de “la convivencia” “la democracia” “el orden” “las leyes”. ¿Y por qué? Pues no porque al Ser Humano le guste tocarnos las narices en nuestros derechos asumidos en forma de leyes o de derechos naturales, sino porque siempre hay quien quiere saltárse tus derechos. en 5000 millones de personas no todas son buenas, y como algunas individualmente querrán dañar a otras (por cualquier motivo) las otras siempre tendrán que tener la violencia a mano para pararlas.
Eso a nivel de personas, pero es que a nivel de grupos humanos de intereses (naciones, clases sociales, hooligans, sectas, religiones) los intereses de estas son los que motivarán la agresion en los derechos ajenos, no es que a quien quiere dominar ciertos recursos energéticos o económicos o de subsistencia, o aquíferos, por ejemplo , le guste la violencia, o sea macabro, agrederá para lograr imponer sus intereses. Y la parte agredida, necesitará siempre tener el recurso de la viooencia de coerción para defender los suyos.
No, Pedro, la discusión no es si somos violentos por naturaleza, yo pienso que no, que preferimos que todo vaya como la seda, el problema es que por encima de nuestra “naturaleza tranquila” están los intereses de cada cual (personales) y los intereses grupales (naciones, clases sociales). Y que estos priman o hacen secundario si nos gusta o no nos gusta la violencia.
La violencia nunca desaparecerá, incluso en el caso de un mundo estable, con un gobierno único, sin conflictos regionales, sin conflictos de libertad de grupos nacionales, siempre tiene que haber violencia para defender el orden que se imponga, o una mayoría imponga, o la inercia imponga.
Entiendo por vioolencia, todo castigo, toda privación de libertad, toda amenaza de intervención para frenar a la persona.
Violencia es toda herramienta que tuerce la voluntad (mala o buena) de alguien.
Nadie, por ejemplo quiere ir a prisión voluntariamente, por lo tanto para llevarlo, tienes que forzarlo por la fuerza, valga la redundancia, y debes aplicar la fuerza para impedir que se escape . Es un sólo ejemplo de violencia, pero hay más, incluso en lo más simple de nuestra vida diaria.
Me dirás “es que es violoencia necesaria porque la voluntad de ese malvado es perversa”.
ya, pero en eso estamos, en que siempre va a haber alguien o algún interés que un grupo considera perverso, y susceptible de ser parado en seco. Con castigo, o con impedimento, o con fuerza física en último término necesariamente.
Siempre te pondré el ejemplo del marido posesivo, intolerante que no permite a su mujer ser libre de abandonarlo o de tener su propia vida. Llega un momento que hay que hacer violencia sobre el marido (amenazándolo por medio de la ley, la cárcel, o el castigo), y no hay término intermedio entre los dos intereses contrapuestos.
04.03.2010(22:32)Por lo demás, Pedro, en cuanto a lo que hoy en día triunfa o no triunfa, lo que es contrastado es que una fuerza pequeña, ante una fuerza grande no gana por medio de la violencia. Y menos en un mundo tan mediatizado y controlado como el de hoy.
04.03.2010(22:42)Pero eso ha ocurrido siempre, ante Goliat, la mejor manera de sacarle prebendas, y derechos, no era a golpes, era con buenas palabras.
No es que la violencia, ante el poder que es siempre violento en esencia, y en la violencia se sustenta, no funcione. Funciona cuando es capaz de hacerle frente.
Iraq o Afganistán, el rechazo a la guerra, Pedro, no te equivoques, no está causado por ninguna moralidad, ni evolución humana que rechace la violencia, si esos países hubieran sido domados fácilmente, no estaríamos hablando de “rechazo a esas guerras”. Lo que ha funcionado es la resistencia efectiva de iraquís, y afganos. O sea, que han hecho frente muy eficazmente a los EEUU (OTAN), o sea, muchos cadáveres sobre la mesa, 10 años sin visos de vitroria, y es sólamente entonces cuando la retirada necesaria, se disfraza de moral, de rechazo a la guerra. Pero el rechazo a la guerra es siempre causado cuando no se gana la guerra. SI se hubiera ganado, no estríamos hablando de rechazo, ni de arrepentimientos falsos por los métodos empleados.
Esa lección, curiosamente, se la debemos a los resistentes iraquís, y afganos. SI no fuera por sus bombas, hoy no estaríamos hablando ni de guerra (Hubiera sido simple invasión victoriosa) ni de rechazo a la guerra.
El rechazo a la guerra yo creo que también se da actualmente cuando hay un simple amenaza de que se va a declarar. Hoy en día me parece que es inimaginable que en ningún país la gente se lance a la calle a celebrar con júbilo una declaración de guerra, como ha ocurrido en el pasado, por ejemplo cuando se declaró la I GM. Sobre la violencia entendida como medio de coerción contra las personas que delinquen, sin entrar ahora en la honda cuestión acerca de si es posible determinar de forma objetiva y universalmente aceptable lo que es delito y lo que no lo es, parece que estamos de acuerdo en que es preciso perseguir de alguna manera ciertos comportamientos incompatibles con una modo de vida colectivo que no sea demencial. Llamemos a eso, por el momento, “perseguir e delito”. Y diría más: además de perseguir el delito, es preciso castigar al delincuente, lo cual no cierra la puerta, en mi opinión, a la reinserción. Está claro que los castigos a menudo se tienen que aplicar de forma forzosa; no es frecuente que la persona castigada pida el castigo y lo acepte voluntariamente. Pero entiendo que el castigo puede tener un efecto educativo y, en el caso de los delincuentes, puede ser el acicate de un proceso de reinserción. Lo que pasa es que la proporcionalidad entre el delito y el castigo es un elemento fundamental. Por enlazarlo con el tema de la guerra de Irak, que es un asunto diferente pero que tiene cierta vinculación, las estadísticas publicadas señalan, según las fuentes, que ha habido entre decenas de miles y casi un millón de muertos. Aunque consideráramos a Sadam y a las autoridades de su régimen como delincuentes, parece claro que el atroz coste humano es injustificable, sobre todo si se tiene en cuenta que la mayor parte de los muertos no han sido combatientes, sino civiles. Como dice la canción de Violeta Parra, “Sólo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente. Es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente”
06.03.2010(14:09)