Los conflictos nacionalistas
Los conflictos nacionalistas son conflictos entre diferentes realidades identitarias.
Los sistemas identitarios nacionales son similares a los sistemas identitarios familiares, en ambos casos se trata de identidades básicamente emocionales. La nación, del mismo modo que la familia, vive en un mundo dominado por los sentimientos.
“Para ella (Murray Bowen se refiere aquí –“De la familia al individuo”- a la familia, pero igualmente podría referirse a la nación) es difícil, cuando no imposible, tomar decisiones contrarias a sus sentimientos. Las decisiones de importancia vital se toman para aliviar la ansiedad del momento, cuando en realidad, si además de “sentir” pudiese pensar se daría cuenta de que de esas decisiones pueden surgir complicaciones muy graves. La vida de la familia (y/o la de la nación) se convierte en una masa de complicaciones que son el resultado de años de decisiones determinadas por los sentimientos”.
Los sentimientos nacionalistas definen una realidad identitaria que es al mismo tiempo incluyente y excluyente (Lo mismo podemos decir de los sentimientos familiares).
La identidad nacional es asumida por un “nosotros” (los nacionales) que incluye a todos los yos personales que se sienten fusionados en/con el yo-colectivo.
De este “nosotros” o yo-colectivo quedan excluidos “ellos”, que son todos aquellos que no son “nosotros”, es decir todos aquellos que no forman parte del yo-colectivo.
El sentimiento identitario nacionalista de una persona es más o menos intenso según sea el grado de fusión del yo personal con el yo-colectivo-nacional.
Un ejemplo de intensidad máxima de fusión del yo personal en el yo-colectivo-nacional ha sido el éxtasis nacionalista que se ha vivido en España con ocasión del campeonato mundial de fútbol, que ha generado un enorme clamor emocional identitario: ¡A POR “ELLOS”, OÉ…!
Sentirse parte de la nación española y desear que esta sea una nación grande, fuerte y libre es un sentimiento nacionalista respetable.
Sentirse parte de la nación vasca y desear que esta sea una nación pequeña, fuerte y libre es un sentimiento nacionalista similar al anterior.
La existencia del nacionalismo vasco está asociada al “conflicto vasco”.
La existencia del nacionalismo catalán está asociada al “problema catalán”.
¿La existencia del nacionalismo español está asociada a algún conflicto o problema?
Sería clarificador que en los debates identitarios que se realicen en el Parlamento Español, dejáramos de escuchar referencias a “los nacionalismos” haciendo abstracción del nacionalismo español.

















Muy estimable aportación. Me la guardo. gracias.
16.08.2010(21:44)Muy interesante la observación, desde los pocos años que llevo como bloguero, mi mayor lucha es contra el diccionario español, un diccionario que como bien dices obvia el nacionalismo español, catalogando con la palabra “nacionalista” a los periféricos, y ese diccionario adoptado por la RAE ha revestido el discurso político y mediático español, hasta tal punto, tan sangrante e insultante de calificar oficialmente a todo movimiento claramente nacionalista español como “no nacionalismo”
Es este un discurso que desgraciadamente están adoptando también muchos nacionalistas periféricos, no sería la primera vez que un miembro del PNV por ejemplo utiliza el término “los nacionalistas” para referirse a ellos solos, al igual que varias veces hemos escuchado cómo los propios nacionalistas periféricos diferencian entre nacionalista/no nacionalista, incluyendo en el segundo grupo a PSOE PP y UPyD.
18.08.2010(14:06)Pero, por favor, tampoco intentéis hacer ver que el “no-nacionalismo” no existe, porque existe. Otra cosa es que no esté representado en ningún partido político… ni puta falta que hace.
21.08.2010(11:02)