Para todos y en todo momento
ArtÃculo 3
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
ArtÃculo 5
Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
ArtÃculo 7
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.
ArtÃculo 9
Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.
ArtÃculo 10
Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oÃda públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.
ArtÃculo 11
1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantÃas necesarias para su defensa.
2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.
ArtÃculo 19
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
ArtÃculo 20
1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacÃficas.
Declaración Universal de Derechos Humanos
Apelar al cumplimiento de estos artÃculos de una declaración que fue redactada en su dÃa con más dosis de farsa que empeño en hacerla cumplir puede acarrearme el calificativo de ingenuo. Si la Declaración Universal de Derechos Humanos se viola sistemáticamente en todos los rincones del planeta ¿por qué debiera ser la piedra angular sobre la que construir la paz? Mi respuesta es: porque la interiorización de estos derechos para todas las personas y en todas las circunstancias es la única garantÃa de una convivencia realmente pacÃfica. Reivindicar cualquiera de estos derechos cuando favorecen “posturas propias” y obviar estos derechos cuando quienes los perjudicados son “los otros”convierte a quienes asà actúan en farsantes. Y en eso precisamente es en lo que se ha convertido la tragedia que vivimos, en una gran farsa, en un gran enredo que sirve para aparentar y engañar.
Aparenta y engaña el Estado, con su Jefe a la cabeza, queriendo figurar como una estructura democrática preocupada por el bienestar de su ciudadanÃa, pero que dedica todos sus esfuerzos en mantener el status quo y las estructuras que surgieron de un régimen dictatorial genocida. Aparenta y engaña ETA, preocupada únicamente de su propia pervivencia y de lograr espacios de poder y decisión en el nombre de una causa y de un pueblo que mayoritaria y repetidamente ha proclamado su deseo y su derecho a desarrollarse sin su existencia. Escribió Javier OrtÃz en A por la traca final: “ETA mata para demostrar que quiere sentarse a negociar y dejar de matar.”
Crueles paradojas.
Pero las obviedades que he reflejado en los párrafos anteriores no aportan nada nuevo a lo ya expresado por miles de personas en éste y otros muchos espacios de expresión. Y las obviedades que siguen a continuación tampoco van a ofrecer ninguna aportación novedosa:
ETA debe ser consciente que hace mucho tiempo que su actividad no pasa por ser más que un pequeño inconveniente en el funcionamiento del Estado. Otra cosa distinta es lo que su actividad supone para las personas que la sufren. Me sumo a los repetidos llamamientos que se han realizado a ETA para que cese en toda su actividad, se autodisuelva sin condiciones previas y respete los deseos de la inmensa mayorÃa del pueblo. Lo exijo por razones de respeto a los derechos humanos y por razones democráticas. Es la ciudadanÃa, el pueblo, la suma de cada una de nuestras individualidades, el único ente autorizado para decidir cual es el modelo de sociedad en que desea desarrollarse.
El Estado debe ser consciente de la necesidad de cumplir y hacer cumplir los acuerdos internacionales que en materia de derechos humanos tiene suscritos, de la necesidad de reformar profundamente sus instituciones y sus leyes para dotarlas de la legitimidad democrática que ahora carece, y la necesidad de dotar al pueblo de los instrumentos precisos para ejercer su derecho a desarrollar la democracia en plena libertad. Exijo al Estado del Reino de España la inmediata liberación de todos los presos polÃticos que mantiene encarcelados, y especialmente de aquellos que han mostrado su disposición para trabajar en la consecución de una paz duradera.
Las organizaciones de los partidos polÃticos deben ser conscientes de que han de servir a la ciudadanÃa en vez de servirse de ella, y que la única razón de su existencia debiera ser la resolución de problemas en vez de la creación de los mismos. La clase polÃtica dirigente debe contribuir a la conformación de un escenario plenamente democrático en que ellos sirvan únicamente como portavoces de los deseos del pueblo y no como inductores a la creación forzada de los mismos. Si no logran esto, que debiera ser la razón de su existencia, que sepan que son prescindibles.
La ciudadanÃa, el pueblo, cada persona que lo integra, debe ser consciente de que sin su participación activa y reivindicativa será difÃcil que se rompa la inercia de los acontecimientos. Nuestras acciones colectivas, a través de organizaciones polÃticas y sociales, y nuestras acciones individuales, a través de las escasas, pero cada vez más importantes herramientas de que disponemos y a través de nuestra capacidad de influencia con nuestro entorno más cercano pueden contribuir a crear las condiciones necesarias para la consecución de una paz duradera.

















En esencia suscribo el artÃculo de arribo abajo. ¿Ingenuo? Tal vez nos irÃa a todos mejor s fueramos más ingenuos, aunque alguna vez nos acarrea graves problemas.
Es curioso, porque no creo que nadie tenga valor de decir públicamente que está en contra de la Declaración Universal de Derechos Humanos y simultáneamente es el papel más mojado del universo.
Lo único, y aún, repito, suscribiendo al artÃculo por completo, para mà no es baladi que el artÃculo tres esté por delante del resto de textos citados.
12.04.2010(11:40)Estoy de acuerdo en que el primer lamento que hay que silenciar es con el de los familiares y entorno de las personas asesinadas.
12.04.2010(18:54)Escrito esto, quiero añadir que los derechos humanos son un todo, y que la carta de derechos humanos no tiene, bajo mi punto de vista, una jerarquÃa que ordene de más a menos la importancia de cada uno de ellos. Los derechos humanos yo los entiendo como todos para todos y en todo momento, pero es una consideración personal al margen de la idea que tú me has querido transmitir.
Gracias por tu comentario, y un fuerte abrazo, Javi.
Enhorabuena por el post, Pica. Son a esa ingenuidad a lo que nos aferramos muchos para denunciar las mil y una injusticia que todos los dÃas se dan. Y hay muchas veces que se llena de incomprensión cuando el que los vulnera es “de los tuyos”.
12.04.2010(22:47)Gracias, Javier; sabes que me cuesta mucho escribir, porque siento que no llego con las palabras a expresar lo que quiero. Este apunte no ha sido de esos. Tengo muchas dudas, y me descubro en numerosas contradicciones, pero lo que he querido dejar aquà escrito es de las pocas certezas que me acompañan. Otra de las certezas es que somos muchas las personas, tú incluÃdo, las que formamos esa gran minorÃa que no tiene reparos en señalar comportamientos nefastos y de trágicas consecuencias que se cometen desde el “bando amigo”.
13.04.2010(0:25)Un fuerte abrazo, compañero.
Normal que estés satisfecho con lo escrito. No sobra, ni falta, ni una coma.
¿Que puedo aportar a lo ya escrito? Son demasiados siglos recurriendo a la fuerza, a la imposición, como vÃa de resolución de los conflictos como para pretender que en unas pocas generaciones, las personas cambien tanto como para asimilar unas pautas de convivencia democráticas.
A todo el mundo se le llena la boca con la palabra democracia, pero son muy pocos los que, realmente, se atreverÃan a permitir que las sociedades se rigiesen por la libre expresión pública de su voluntad. La Democracia es autogobierno de los pueblos, que puede darse sin necesidad de existir una pluralidad de partidos polÃticos, y habiendo ésta puede no darse si los partidos hurtan al conjunto de la ciudadanÃa el gobierno y hasta el mismo debate polÃtico.
En Euskadi y en España hace falta debate polÃtico, Democracia, y respeto a los Derechos Humanos. Esa es la vÃa, lo que no sé es cuándo la ciudadanÃa habrá bajado de los árboles y podrá tomar la vÃa civilizada de resolución de conflictos.
Para qué vamos a ponernos de acuerdo si nos podemos liar a ostias…
13.04.2010(4:40)Mendi, compi, creo que es a Chomsky a quien tengo que atribuir la autorÃa de la frase “…la Democracia le da miedo a los “demócratas”…”, y mira si la temen que hacen todo lo posible para mantenerla oculta, fuera del alcance de la ciudadanÃa. El régimen en el que vivimos es una partitocracia, dónde la misma moneda nos es presentada con dos caras que difieren en muy poco y coinciden en lo fundamental, y dónde la ciudadanÃa, como a tà te gusta escribir, puede elegir entre BBVA o Santander o entre Movistar o Vodafone. Eso no es Democracia. Democracia es preguntar al señor tornero, al joven administrativo y a la chica comercial de que manera quieren que se inviertan los beneficios de la empresa, Democracia es preguntar al jubilado, a la tendera y a la conductora del autobús que proyecto es el más interesante para reconstruir el parque del pueblo, Democracia es preguntar a la ciudadanÃa vasca que relación quiere mantener con el Reino de España, y preguntar a la ciudadanÃa alavesa si quiere seguir formando parte de Euskadi, y preguntar a los de Trebiño si desean que la administración burgalesa rija sus destinos o prefiere engarzarse con la administración vasca. ¿Y Navarra? Pues lo que decida el pueblo navarro. Y este tipo de consultas, y consultas de muchos otros aspectos más, debieran ser la norma, no la rareza. Asà de sencillo, asà de difÃcil.
13.04.2010(23:41)Apertas, tronk
Asà de sencillo.
Pero la mayorÃa de la gente aún tiene la mentalidad de
este madero.
El autoritarismo sembrado durante siglos está aún en nuestro espÃritu colectivo. Puede que sea labor de siglos arrancar la cizaña de nuestros campos.
14.04.2010(11:46)Hombre, obviedades (que no lo son tanto para muchos) que nunca está de más recordar.
14.04.2010(21:15)Bonita imagen para haber colocado debajo de la frase que aparece en este apunte: “El Estado debe ser consciente [...] de la necesidad de reformar profundamente sus instituciones y sus leyes para dotarlas de la legitimidad democrática que ahora carece…”, porque esa imagen es mucho más habitual de lo que mucha gente piensa, pero no deja de ser un policÃa (o cientos o miles de ellos). Pero es que hay senadores, diputados, magistrados, jueces, militares y un Jefe de Estado que ese mismo llavero lo llevan grabado a fuego en los genes. A ETA debemos exigir que se autodisuelva. Al Estado debemos exigirle con más fuerza aún si cabe que se democratice. Y eso sólo puede llegar a través de la presión ciudadana.
15.04.2010(0:10)Kontxo, wenmusic, creo que tu comentario no estaba cuando respondà al último de Mendi, seguramente por tema de moderación de comentarios o por empanadilla mÃa.
16.04.2010(1:03)Si, asà es, son obviedades que conviene recordar porque la propaganda de unos y otros hace que muchas veces nos perdamos en disquisiciones absurdas que no llevan a ningún lado. A estas alturas de la tragedia seguir discutiendo si primero fue el huevo o fue la gallina hace que estemos dando vueltas en una noria infinita, y esta tragedia tiene que finalizar ¡ya! El mapa está señalado, porque no vamos a ser los primeros en tener que seguir determinados pasos que encaminan a la paz. Otros muchos los tuvieron que seguir antes. Ahora ya solo es necesario que nos pongamos en marcha y alcancemos el objetivo.
Apertas, wen
Normal que estés satisfecho con lo escrito. No sobra, ni falta, ni una coma.
¿Que puedo aportar a lo ya escrito? Son demasiados siglos recurriendo a la fuerza, a la imposición, como vÃa de resolución de los conflictos como para pretender que en unas pocas generaciones, las personas cambien tanto como para asimilar unas pautas de convivencia democráticas.
A todo el mundo se le llena la boca con la palabra democracia, pero son muy pocos los que, realmente, se atreverÃan a permitir que las sociedades se rigiesen por la libre expresión pública de su voluntad. La Democracia es autogobierno de los pueblos, que puede darse sin necesidad de existir una pluralidad de partidos polÃticos, y habiendo ésta puede no darse si los partidos hurtan al conjunto de la ciudadanÃa el gobierno y hasta el mismo debate polÃtico.
En Euskadi y en España hace falta debate polÃtico, Democracia, y respeto a los Derechos Humanos. Esa es la vÃa, lo que no sé es cuándo la ciudadanÃa habrá bajado de los árboles y podrá tomar la vÃa civilizada de resolución de conflictos.
Para qué vamos a ponernos de acuerdo si nos podemos liar a ostias…
23.04.2010(10:06)