Preguntas que me hago

- Iñaki Anasagasti, senador del PNV en el Congreso

Fui compañero de Joseba Goikoetxea. Estuve detenido con él por preparar el Aberri Eguna de 1976. ETA lo mató en la calle Tívoli. Representé al PNV en el Pacto de Madrid, receptáculo pre natal del Pacto de Ajuria Enea. Desde el EBB organicé en octubre de 1978 la primera manifestación contra ETA con el lema: “Por Una Euzkadi Libre y en Paz”. Denuncié el Gal y me enfrenté duramente a González y Barrionuevo. He estado en decenas de reuniones de todo tipo en relación con la violencia y asimismo en tantas manifestaciones como las organizadas en estos treinta años. También en favor de los condenados en el Juicio de Burgos en Caracas ante el consulado español. Me tocó subir a la tribuna del Congreso aquel infausto mes de agosto en la que el PP y el PSOE, al alimón, aprobaron la ley de partidos. Y lo hice solo. Nadie secundó nuestra protesta. Ningún partido nos avaló.
Seguiría dando este tipo de pinceladas del mucho tiempo, esfuerzo, dolor que nos ha costado ETA, pero lo importante es el hoy y las inmediatas posibilidades de futuro que se nos presentan. Por eso, lecciones, las justas.
Mi primera reflexión es que estamos ante gente extraordinariamente especial, por no decir poco normal. ETA, y la ETA sociológica ¿cree de verdad que con sus acciones armadas pueden cambiar una política o poner contra las cuerdas un estado cada vez más eficiente en su persecución? Detrás de esto ¿qué tipo de ideología hay? ¿Marxista leninista? ¿Abertzalismo ácrata? ¿Empanada mental? ¿Incultura y falta absoluta de valores? ¿Hay que darles la razón en todo? ¿Son capaces de reconocer algo de lo hecho? ¿Buscan de verdad una solución?
Despejar estos datos sería a mi juicio del máximo interés para saber todos de que estamos hablando. No me gusta la guerra de sombras. Y a los vascos nos gusta ir al grano.
Me pregunto también para qué sirven los cientos de plataformas, manifiestos y ruedas de prensa que se hacen para decir lo mismo en palabras gastadas.
Otra reflexión que me hago es si la conjunción de la ley de partidos con eficacia policial y restricción en el acceso a los medios de comunicación social a la Izquierda Abertzale no ha sido determinante a la hora de lograr la situación que estamos vi viendo. No estoy justificando la ley de partidos y sigo creyendo que hicimos lo debido, pero también me pregunto si algo de razón no tenían los que acusaban al mundo nacionalista de excesiva permisividad y de contemporizar demasiado con un fenómeno criminal al que de alguna manera se le seguía dando vida al pensar que todo el mundo nacionalista es el mismo espacio sociológico y emocional. Cada vez lo creo menos.
También me pregunto si algún día en el caso de que ETA desapareciera, el mundo de la IA se reciclará de forma rápida asumiendo comportamientos democráticos institucionales o si esto será un paréntesis entre dos treguas y si en verdad un concejal de HB que pierde una votación no se pondrá a increpar al alcalde que sea, mientras sus seguidores llenarán la sala de plenos ejerciendo un tipo de violencia verbal reñida con los normales usos y costumbres democráticos sin que esto suponga que situaciones coyunturales de estas no se puedan dar en la libre confrontación política de forma esporádica.
Me pregunto también si la gran sospecha que tenemos en el PNV de que la voluntad del mundo de la Izquierda Abertzale tiene solo dos móviles en éste momento: volver como sea a los ayuntamientos y a las instituciones y de forma obsesiva desplazar a un PNV con ese criterio simplista y primario de “matar al padre”. “Nos toca a nosotros, ya hemos sufrido demasiado para que éstos del PNV se sigan aprovechando de nuestro trabajo”. “Cincuenta años de acción directa no pueden acabar en candidaturas para los ayuntamientos y hablar de aceras y bombillas”. “La acumulación de fuerzas sigue justificando los medios”.
También me pregunto si al sufrido mundo de los familiares de los presos no le ha llegado el momento de reivindicar lo mejor para los suyos y, a la vez, ser agente activo en la finalización de la violencia. Bien está en la protesta por el trato recibido pero ¿no ha llegado el momento de hacer algo más?
Otra de las cuestiones que me llama la atención es como un mundo políticamente minoritario se arroga la representación de todo un pueblo no llegando ni al 20% del espacio sociológico. Sé que la democracia es el gobierno de la mayoría con respeto de las minorías, pero ¿por qué se creen exclusivamente ellos solos el paradigma de lo vasco y de lo abertzale?. Esto, en si mismo ¿no es una clara demostración de una mentalidad totalitaria?
Tampoco me gusta nada la continua apelación a lo popular. He aprendido que en todos los países que usan el remoquete de República Popular, la gente vive en la miseria porque de popular esos regímenes tienen bien poco. Si popular es sinónimo de que manda el pueblo pero en la práctica quiere decir que el pueblo no tiene derecho a casi nada, ni tan siquiera a expresar su discrepancia, mientras la nomenclatura tiene todos los derechos y vive muy bien, esa apelación de lo popular me repugna.
También me llama la atención la inmensidad del odio acumulado y esa voluntad infantil de acabar con un pasado del que su sigla no forma parte. Les guste o no, fue Sabino Arana quien promovió el nacionalismo, fue Sabino Arana quien dijo que “Euzkadi es la Patria de los Vascos”, fueron los gudaris del PNV los que cantaron antes de morir el Eusko Gudariak, fuimos muchos los que nacimos en el exilio de nuestro aitas para que aplaudamos sin más el que un mal día y por ese sentimiento primario de ir contra lo ya hecho se le cambie el nombre de Euzkadi a nuestra patria por el de Euskal Herria, con el único argumento carlista que el nombre existía y que incluye a Iparralde. ¡Qué inmensa ignorancia!
Me pregunto también si alguien alguna vez podrá defender las ideas que defienden, que no sé exactamente de qué ideas se trata, en una rueda de prensa vestido con traje y corbata. Y no porque crea que esa sea la forma ideal de hacerlo, sino porque parte de la sociedad así lo hace, mientras este mundo tan radicalizado tiene hasta una forma de vestir que los identifica más en consonancia con el uniforme que con la diversidad de la vida.
HAY QUE ACABAR CUANTO ANTES Y BIEN
ETA y HB perdieron una ocasión de oro para encauzar el fin de la violencia en las conversaciones de Loyola de 2007. Con el agua al cuello, viendo que el asunto les desbordaba, Jesús Eguiguren(PSE) llamó angustiosamente a Imaz y Urkullu que hicieron en aquellas conversaciones un gran papel. Eguiguren para el PSOE había ido demasiado lejos pero ETA no calibró el paso dado y rompió la tregua con el atentado en diciembre de la T-4.
Decía el ex-primer ministro francés Michel Rocard en unas jornadas celebradas en Biarritz: “En el marco de un conflicto, los que buscan la paz en ambos bandos son unos traidores para los suyos. Cuando sale bien te dan el Premio Nobel, pero solo son unos cuantos, porque la mayoría de las veces a lo único que se arriesga uno es a recibir una bala perdida. Es más difícil buscar la paz que hacer la guerra. Hay que sacrificarse y asumir que, al principio, serás considerado un traidor”. También consideró esencial definir con claridad la posición de los interlocutores, identificar a los extremistas y que cada bando adquiera una capacidad para descodificar los mensajes del otro, es decir tienen que saber interpretar posibles señales lanzadas por el otro. Pero por sobre todo, y lo hago mío, el ex-primer ministro advirtió que cualquier conversación de paz descansa sobre el secreto.
“Una negociación es una operación en la que buscas una mejora a cambio de una compensación. No puedes hacerla pública cuando estás en pleno proceso, porque en ese momento es imposible medir, cuantificar la ventaja que vas a obtener. En democracia, hay que decirlo todo, pero después. Y esto no es cinismo, simplemente hay que saber callarse. Rocard destacó en la charla de Biarritz, que la gente que es capaz de resolver conflictos inspira confianza en ambos lados y nunca sale a la palestra, porque nadie ha oído hablar de ella.
En las mismas jornadas sobre violencia y nacionalismo en Europa el profesor francés Maurice Goldring insistió en que allí donde existen elecciones libres, la violencia no es un instrumento contra la opresión, sino la fórmula esgrimida por los que pierden los comicios y saben que no pueden alcanzar el poder de otra manera. Goldring consideró una obviedad sostener que los conflictos acaben con un dialogo con los terroristas, pero invitó a no perder de vista que la muerte es para ellos una gran estrategia.
Termino con algo que en esta tormenta debe ser reseñado. Se trata de Cristina Sagarzazu, viuda del ertzaina Montxo Doral, asesinado por ETA en 1996. Siempre me han llamado la atención las serenas reflexiones ante su tragedia por ser un modelo de ponderación y calidad humana. Mientras otras víctimas del terrorismo repiten hasta la saciedad, y es comprensible, “ni olvido, ni perdono”, Cristina dice algo tan sentido como esto: “construir desde el odio es como construir sobre arena”.
Quien así piensa, a pesar de la brutalidad de lo que le hizo ETA, dejándole viuda con tres hijos de corta edad, denota no sólo una actitud positiva ante la vida, sino el señorío de un talante que es el que ha caracterizado de verdad al nacionalismo vasco democrático a lo largo de su historia. Quizás por esta razón, nos siguen dando de una parte y de otra. De ahí la importancia de la reflexión de Cristina Sagarzazu en momentos en los que se predica con tanta constancia el odio mientras allí donde ha habido muerte ponga ella amor. Y eso es lo que de verdad sigue animando a continuar luchando por este pueblo que tiene en Cristina, en los familiares de los ertzainas asesinados en Itsasondo, en la viuda de Joseba Goikoetxea y en tantas víctimas de esta inmensa injusticia que vivimos, el acicate para decir que Euzkadi tiene futuro. ¡Claro que sí!
Finalmente hay que considerar no solo el conflicto desde un punto de vista social y político, sino de un dudoso dualismo maniqueo. Lo decía Sam Keen: “Nosotros somos inocentes. Ellos los culpables. Nosotros decimos la verdad. Ellos mienten. Nosotros informamos. Ellos hacen propaganda. Nosotros tenemos un Ejército de Liberación. Ellos un Ministerio de la Guerra. Nuestras armas son defensivas. Sus armas son ofensivas”.
Unos situarán la crueldad de los GAL, dentro del marco de los atentados de ETA. Otros justificarán la violencia indiscriminada dentro de la violencia que padece el País Vasco.
La culpa es siempre de los demás.
Termino. Unidad de la gente de bien, bajo la premisa de que el mayor bien es la vida humana, respeto al nacionalismo democrático, cumplir aquel Pacto de Ajuria Enea, redimensionar informativamente las noticias sobre terrorismo, eficacia policial, no hacer del terrorismo un ariete de desgaste entre partidos, analizar el conflicto en perspectiva histórica, troquelar imágenes positivas de tolerancia, paz y convivencia, y no perder la calma, se me ocurren, puede ser un camino para acabar con ésta plaga que a quien más perjudica, independientemente de a las víctimas, es al Pueblo Vasco, y a la convivencia en general.
Y dejemos de decir que la gente pasa de política. Pasará de politicastros y componendas inconfesables. Pero la gente de lo que no pasa es de libertades. Y lo demuestra cada día. “Los puentes se colocan en los ríos, no en los oceános”.












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Con “aportaciones” como ésta no vamos a ningún lado. Su partido es la virtud personificada, la izquierda abertzale una cuadrilla de impresentables.
01.06.2010(11:49)Yo podría escribir cosas muy hirientes contra el PNV, pero no lo hago. Este tiempo es para construir entre todos, no para malgastar las energías con escritos en los que se repite la doctrina oficial de siempre. Esa especie de fariseismo, ni con unos ni con otros, que no ayuda a desatascar el problema. Una pena.
En lugar de descalificar globalmente,argumenta y contesta.Eso es lo que os pasa.Que no sabeis discutir democraticamente nada.
01.06.2010(12:20)El pueblo vasco está harto de gurus. ¿Queréis dejar de descalificaros mutuamente? Sois como niños. Así no representáis a nadie.
01.06.2010(13:59)¿Cómo se discute democráticamente? O se discute o se impone. Lo único democrático es la capacidad de deicisión. También creo que los vascos estamos hartos de los que se erigen en nuestros voceros en cualquier tema, aunque no figuren en sus programas electorales ¿Por prudencia o algo calculado?
01.06.2010(16:22)La mejor defensa es un buen ataque, debe de pensar el senador español que triunfa en el mundo editorial a base de mostrar con razón las interioridades del monarca español, aunque en realidad sea su jefe.
Pero, ¿por qué tanta bilis, tanta ira, contra un sector vasco tan importante?. A mi me parece evidente que por miedo. Miedo al futuro en una solución democrática por parte del nacionalismo de la derecha.
El nacionalismo vasco de la derecha ha reinado en Bascongadas durante treinta años, en un estado muy débil, mientras le venía interesando a Madrid. Hasta el propio senador ha sido sobrevalorado en los medios españoles porque le interesaba a Madrid.
Ha sido hasta el chistoso con las gracietas hacia el borbón porque todo el mundo sabía que no iba a ir mas allá. Que era una postura de rebelde sin causa.
Porque la causa que el representa la terminaron ellos mismos con la aceptación de la constitución de 1978 mediante el truco de la abstención.
Y desde entonces hasta aquí ha sido solamente un gestor adiministrativo de cierta parte de los vascos por delegación de Madrid.
El PNV ha aceptado en treinta años todo con tal de salir en la foto.
Hasta aceptó una ley de partidos que excluía del voto a una parte de sus conciudadanos porque pensó que le podría beneficiar.
Sus posturitas en contra de esa ley antidemocrática, por no respetar los derechos humanos, nunca han sido creíbles. Eran y son simples posturitas fallidas para intentar salvar la cara. Pero su verdadera duda ante esa ley era si iba a ser o no eficaz.
De la misma forma que colaboró con la dispersión de presos cuando se estableció y después ante su fracaso la viene negando poco a poco.
En resumidas cuentas, oportunismo puro y duro. Cinismo político.
Pero todo lo anterior es pasado. Su presente es que dejó de ser estrella subvencionada por el estado y le llegó el desencanto.
El desencanto, el desconcierto y el no tener claro su futuro.
Porque fue traicionado. Por el españolismo en su conjunto pero especialmente por el PSOE de sus amores con el que tantas risas hizo.
Y todo porque el españolismo decidió hace bastante que el PNV de sus amores ya no era imprescindible si no todo lo contrario. Y lo desalojó del poder. Porque el dique de contención que durante treinta años había servido a España para evitar el derecho de autodeterminación de los vascos, decidieron que ya no servía.
Esa irritación, esa rabia y esa mala leche de hace ya tiempo parece que prevalece en el senador. No se acostumbra a pintar ya menos en Madrid y a tener que aparecer en la Noria.
“Si estos descamisados que no se sabe lo que son hubieran estado en las elecciones, a lo mejor seguíamos gobernando”.
O a lo peor, NO, senador. Yo desde luego dudaría mucho de darle el voto a usted.
Y a partir de esa profunda reflexión, como todas las suyas, arremete contra los que con su tozudez han impedido que el partido de Sabino gobierne como quiere dios. Es cuestión del inconsciente. Al senador le importa poco ese 20% de vascos, lo que le importa es que no sirvan para el PNV.
Y el futuro no se presenta mejor, porque el feroz españolismo se presta a arrebatarles todo el poder. Les quedan treinta años de gloria atrás.
La dirección del nacionalismo de la derecha tiene desorientada a su base por una dirección torpe, inoperante y sin rumbo.
01.06.2010(17:03)Y no es cierto que la sociedad desprecie a los malos políticos, desprecia a todos los políticos por sus corrupciones y mal hacer.
El PNV necesitaría una nueva dirección que se corresponda con la ideología de la militancia y que dé esperanzas a este pueblo.
Porque este pueblo está atravesando por horas bajas y si somos un poquito honestos deberíamos repartir las culpas.
Unámonos todos en acuerdos de mínimos para avanzar. Aquí no sobra nadie.
No coincidimos en muchas cosas, pero ¿estamos dispuestos a acordar en lo que nos une?.
El escrito del senador parecería que quiere la guerra. Es totalmente inoportuno. Fuera del lugar y del tiempo. Y hasta es una mala estrategia para los intereses de su propio partido. A no ser que su estrategia futura pase por sustituir al PP como socio. ¿Verdad que todo depende de quien gane en Madrid?.
Y es que hay gente tan contenta de haberse conocido que nunca cambia.
La opinión de Anasagasti esta bien argumentada, razonada y plena de sentido común, otra cosa es que alguna gente que tiene un sentido político distinto, no lo en entienda, no quiera entenderlo o la quiera combatir, en cualquiera de los casos creo que hay que hacerlo dentro de los mismos parámetros, sin demagogias que ponen mas en evidencia a quien las utiliza, que al que razona
01.06.2010(18:12)Bueno, Anasagasti no se equivoca en una cosa, la culpa siempre es de lo demás. Porque desde luego leyendo este escrito, todos son malos, menos el PNV.
Eso y el atreverse a hablar de los “sufridos familiares de los presos”, habiendo sido el PNV el padrino de la dispersión, y continuar con este “discurso” sin una sola autocrítica, creo que deja todo el discurso, en el mismo punto que ha estado siempre, en una esquina del cuadrilátero, más que en una voluntad de conseguir un consenso que nos permita conseguir la paz.
03.06.2010(20:54)Visto o visto,estas intervenciones me dan la razón.Este mundo no sabe vivir en democracia,no sabe argumentar,no sabe que su postura es minoritaria y que no tienen el menor derecho a hablar en nombre de todo el pueblo vasco como lo hacen.Necesitan años de aprendizaje.Pero nada es eterno.Ya aprenderán y podremos argumentar sin insultar.Desgraciadamente para ellos,me han dado la razón.
09.06.2010(15:21)