bannerbanner



Queda tanto por hacer

24.03.2010 (9:00 am) – Filed under: Autores ::

IME
IME

A veces echo un vistazo a todo lo que rodea a este gran esfuerzo por un nuevo proceso de paz, y a pesar de los datos esperanzadores que nos suceden, no puedo evitar dejar de ser pesimista, pesimista por la terrible desproporción que hay entre lo conseguido hasta hoy y lo que queda por conseguir. No se habrá conseguido nada si antes no se consigue cambiar la mentadidad de la sociedad en la que vivimos.  Me explico.

Como salmantino de nacimiento y descendiente de familia navarra, me considero con capacidad suficiente como para analizar de primera mano las grandes diferencias que existen de percibir la realidad en uno y otro lado del Ebro, ambas partes del estado son como el alfa y el omega, como el blanco y el negro, y el hecho de que todo el aparato del estado, tanto a nivel político como periodístico controle de lleno uno de esos dos lados me preocupa. La sociedad vasca sin lugar a dudas tiene sus imperfecciones y aspectos a mejorar, pero en la sociedad española en sí, cuanto más en esta España profunda de la meseta que me ha tocado vivir, existe una percepción de la realidad que choca frontalmente con los principios básicos sobre los que se sujeta este nuevo proceso de paz que deseamos, se confunden términos, el etnocentrismo que se respira es brutal, no existe tolerancia a la diversidad y es el propio aparato del estado del que hablaba antes quien da fuelle a ese pensamiento, desde el Rey, al presidente del gobierno, pasando por sus distintos ministros y demás instituciones. Lo que opine la sociedad vasca siempre será deleznable e intolerable siempre que sea una opinión diametralmente opuesta a la del otro lado de la orilla ¿por qué?

La sociedad española debe ser democratizada, no es normal que mi familia tras treinta años viviendo aquí celebre que un presunto de “algo” sea torturado, antes no pensaban así, ¿quién les ha contaminado? no es normal que esa postura sea la mayoritaria aquí, en esta sociedad en la que vivo, no existe el nacionalismo español, los nacionalistas son los demás, hablan de unidad e igualdad cuando quieren decir uniformidad y homogeneidad (todos somos iguales mientras todos los demás seais como yo), hablan de integrar las demás culturas en España cuando se refieren a la más clara descripción de etnocidio, para ellos, imponer el catalán es excluir, imponer el español como lengua única es “normalizar”, para ellos no existe el conflicto vasco, solo existen cuatro asesinos que un día decidieron existir como ETA porque odiaban a España y son muy malos, para ellos no existen naciones en españa, solo existe la nación española, en fín, como diría el poema de Eduardo Galeano, ellos hacen arte, los demás artesanía, ellos hablan idiomas, los demás dialectos, ellos tienen cultura, los demás folklore, y así hasta un largo etcétera. Y por supuesto, y al hilo del primer ejemplo, aquí lo único que vale es la unidad de España, lo demás es herejía.

Desde mi punto de vista, esta visión de la realidad que se tiene en la meseta y por extensión en la mayor parte de España (creedme que es la mayoritaria, no exajero lo más mínimo) es el resultado de años de adoctrinamiento por parte de los medios de comunicación al servicio del Estado y puestos por el Estado. Todos sabemos que desde el poder es muy facil moldear la sensibilidad de la sociedad a nuestro gusto, pero esto ha llegado a un punto en el que el odio visceral que se respira es insoportable. Son ellos quienes se han encargado de dividir a las dos partes del Ebro y enfrentarlas entre sí, nadie parece darse cuenta de que las noticias oficiales vienen de un único altavoz, que casualmente es el mismo que opina radicalmente en contra de quienes tienen otra visión en la periferia, y por tanto, esas voces que ofrecen otros puntos de vista llegan a la meseta distorionadas o adulteradas. Solo hay que echar un vistazo a las tertulias o editoriales de los principales medios de comunicación, en lo referente al conflicto vasco, siempre hay unanimidad, ni un solo micrófono es cedido a un nacionalista periférico para que pueda defenderse y desmontar las imperfecciones que se digan en esas tertulias. Todo esto hace que tras casi dos siglos de homogeneidad españolista, se esté casi culminando un proyecto de ingeniería social que ha conformado un bloque monolítico en el cual la idea de España y el nulo reconocimiento a su diversidad dentro de ella son el eje principal.

Esto se refleja claramente en un ejemplo real que puedo contar de tantos otros, sin ir más lejos, mi primo, seguidor del Osasuna se desplazó con un amigo hasta Madrid para ver la final de Copa del Rey en el Calderón, antes del partido entraron en un bar tomado por seguidores béticos y tuvieron una charla con dos seguidores andaluces, y en la conversación en cuestión, una vez tomada la confianza, la pregunta de los andaluces fue: Esto es España ¿por qué teneis otro idioma?, mi primo y su amigo hicieron un breve recorrido histórico-cultural para intentar explicarles a aquellos dos seguidores del Betis la existencia del euskera y las diferentes nacionalidades del estado español, y cuando terminaron, los dos andaluces contestaron, ya, ya, pero… esto es España, ¿Por qué teneis otro idioma?. Mi primo me confesó que fue exactamente en ese momento en el que pensó que ante una mentalidad así, no había nada que hacer.

Creo haberme explicado con claridad, y la conclusión es, ¿Cómo vamos a adentrarnos en un complicadísimo y retorcido proceso de resolución del conflicto vasco-español, si aún la mayoría de españoles no conocen la diversidad del estado?¿Cómo vamos a ir en buen camino en un futuro proceso de paz cuando hay que tratar en una gran medida cuestiones históricas e identitarias que el grueso de la población (que justo es la que marca el devenir de un gobierno u otro) desconoce, o en muchas ocasiones, desprecia y niega? (Yo ya estoy cansado de ver a gente que entra en mi blog hablando de “no nacionalistas” refiriéndose a nacionalistas españoles). Es preciso embarcar a la sociedad española en una cultura del respeto al diferente donde se reconozca de una vez que en este país que por ahora compartimos, existen sensibilidades igual de legítimas que la suya, la española. Y para cambiar eso habría que ir directos al aparato de comunicación, ir adentrándose poco a poco en ellos para cambiar la mentalidad española, llevada al extremo por los intereses del nacionalismo español a través de los medios. Como dijo Arnaldo Otegi en unas declaraciones al periodista Iñaki Iriondo, el problema no es que no existan Gerry Adams en Euskal Herria, el problema es que no existen Tonys Blairs en el Estado Español, ni su visión de estado (En Reino Unido el tema de la diversidad nacional está más interiorizado).

Por eso quizá una de las tareas pendientes que puede tener Lokarri en todo esto, es abrirse más allá del Ebro, e intentar llevar el discurso del diálogo y el acuerdo para afrontar problemas de raíz y naturaleza políticos, intentar estrechar lazos con otras asociaciones, partidos y demás del Estado español, para poco a poco ir calando en la sociedad española, demostrarles que los que creemos en el derecho a decidir y en el diálogo para conseguir el final de la violencia de ETA no somos proterroristas, que no hay nada que temer, y que no es ninguna humillación el reconocer deportivamente que un día, un grupo de ciudadanos puede decidir crear un estado propio sin que pase absolutamente nada, hay que intentar de alguna manera colarse en la sociedad española e impregnarla. Los políticos consiguieron llevar a la opinión pública española el conflicto vasco, usando demagogia y utilizando el sufrimiento de las víctimas para conquistar votos a lo largo y ancho de España, si funcionó el sembrar en la sociedad española la semilla del odio a lo diferente ¿por qué no va a funcionar sembrar la semilla del respeto, el diálogo y la tolerancia entre diferentes? Si la sociedad no cambia, todo proceso de resolución del conflicto irá directo al fracaso.

Comparte:
  • Twitter
  • Facebook
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks
  • email
  • FriendFeed
  • Bitacoras.com
  • RSS
(1 voto/s, media: 5.00 sobre 5)

5 Responses

  1. Javi R:

    La reflexión interesante porque yo tengo familia en Castilla y a veces las discusiones son imposibles porque sus posturas estás completamente encasquilladas. De todas formas hay de todo como en todas partes, pero generalmente falta oxígeno para hablar y casi para respirar.

    Precisamente una reflexión que hago a menudo es que el etnocentrismo con el que choco allí también lo encuentro aquí, a la vuelta, en algunos sectores, cada uno con su bandera, cada uno con su idoma, comparten que sólo toleran un único idioma, EL DE AQUÍ, EL OTRO NO ES DE AQUÍ. Hay muchísimas similitudes entre un sector de los nacionalistas vascos y un sector de los nacionalistas españoles. Que unos hayan podido desarrollar su proyecto hasta las últimas consecuencias (más o menos) y otros no es otro tema.

    Algunos, y no somos pocos, nos sentimos asfixiados entre el nacionalismo vasco y el nacionalismo español, entre esas dos visiones de Estados únicos (grandes y libres), etnocéntricos, con sus banderas, sus símbologías, su único idioma, sus fronteras inamovibles. Todo Dios tiene aquí bien claro donde está la frontera de su país, tanto nacionalistas españoles como vascos, como si un metro más allá de una línea pintada en el suelo el universo cambiara.

    ¿Dóndé está nuestro espacio? Problamente en una República Federal, o quizás en ningún sitio.

    Hacen falta muchos Atxagas, hacen falta más Euskal Hiria y menos Euskal Herria, más conciencia de que somos un archipiélago de identidades y no una roca monolítica Más imaginación. ¿Queremos quitar un país Estado y poner otro? Quizás se puede pensar otra cosa. Los actuales Estado son un invento del siglo XIX, se podría dar un paso más allá…

      Add rating 2  Subtract rating 1  


  2. Disidente:

    Quizás la clave esté en luchar por implantar en la sociedad el respeto al diferente, aunque este artículo se refiere más bien a que un proceso de paz va a estar determinado por la sociedad de castilla mayoritariamente, y si esta no conoce las peculiaridades históricas de catalanes, vascos y gallegos, y solo cree en Una Grande y Libre, dificilmente va a entender el contenido que va a dotar a un futuro proceso de paz, y si no lo entiende lo va a censurar como ya pasó la última vez, y si lo censura, nos hundimos todos dentro del barco como pasó en el anterior proceso.

      Add rating 0  Subtract rating 0  


  3. Javi R:

    No tendría por qué si consiguiéramos entre nosotros un acuerdo con mucho respaldo, hablo del 70% o más. Eso es imparable, pero para que pase algo así considero que es imprescindible que ETA desaparazca y ya (obviamente no es ló único que tiene que pasar)

    Y obviamente ese acuerdo de grandísimo calado no pasarái ni por seguir tal cual en la España Grande y Libre ni en construir una Euskadi también grandísima y lebérrima incluyendo a territorios como Iparralde en los que esa idea tiene un respaldo de un 5% más o menos.

    Pero por eso, si olvidamos por un momento la actual concepción de Estado, aunque inicialmente nos veamos en la cuerda floja quizás afloren soluciones que ahora están ocultas.

    De todas formas te recuerdo que el anterior proceso tuvo un punto final definitivo muy claro: una bomba en la T4 que sepultó a dos ciudadanos ecuatorianos

      Add rating 0  Subtract rating 0  


  4. Disidente:

    Sí, es cierto que quien echó el proceso al traste fue ETA con el atentado de la T4, pero no me negarás que la trayectoria del proceso de paz fue continuamente dinamitada por una inmensa mayoría que en España estaba en contra del diálogo, con manifestaciones masivas y una oposición que lo único que hacía era poner palos en las ruedas.

    Mi impresión del último proceso es muy mala, tanto por lo verde que estuvo Batasuna, incapaz de situarse a la altura, la habitual ceguera de ETA, y una sociedad mayoritariamente visceral y desinformada que prefería volver a los tiempos de violencia que a los tiempos de paz si eso requería un mínimo gesto. Y para mí la clave está, además de en las anteriore cosas mencionadas para mejorar, en cambiar la mentalidad de los españoles, sacarles ese odio sistemático a lo diferente y hacerles ver que la visión dle otro es tan legítima como la suya.

    Por eso no creo demasiado que ese 70% (te refieres a Euskadi o a España entera?) que mencionas fuera suficiente, de hecho un 70% de vascos no confía en Patxi López como Lehendakari, y en España parece que es el primer lehendakari de la democracia.

      Add rating 0  Subtract rating 0  


  5. Javi R:

    No, no puedo negar lo innegable. 70% aquí, por supuesto.

    Me hablas de encuestas, también decían que una formula de gobierno que muchos veian bien era PNV-PSE y hay mucha gente que no la quiere, yo qué sé. De todas formas la encuesta que vale son las urnas, espero qie pronto se pueda presentar todo el mundo, pero espero que todos pongan de su parte para ello.

    Y sí después se sigue en la dinámica de frentes, por ambos nacionalismos, ya sabremos lo que hay.

      Add rating 0  Subtract rating 0  


Dejar un comentario
(All comments are moderated before they appear on the site.)