Sanar heridas
Para que comiencen a sanar las heridas abiertas en tanta gente de nuestro país, de una vez por todas, es preciso que iniciemos procesos que generen espacios de relación, más temprano que tarde.
En los que antepongamos la humanidad de la persona con la que nos encontramos, a la diferencia ideológica, política, cultural… En los que vivamos el dolor del otro con la misma intensidad que el nuestro.
En los que el objetivo no sea causar más dolor que el nuestro, si no evitarlo a todas las personas. En los que busquemos el con-vencer y el com-padecer.
Cierto que antes es preciso normalizar la situación, pero no es suficiente. Entoces comenzará la reconciliación, tras el perdón que se pide, se da, se recibe y se comparte. Esto es lo necesario.
















Para que sanen las herids habria que empezar por lomenos informando en eitb de esto y acabando con la `practica de la tortura
Jose Camacho ha sido hospitalizado, , aunque se desconoce dónde y cuál es su estado tras cuatro días de incomunicación. Tampoco se sabe si el traslado se ha producido antes de comparecer en la Audiencia Nacional o después.
19.02.2010(14:58)La segurarra Euri Albizu y los hernaniarras Josune Balda y Juan Mari Mariezkurrena sí han comparecido ante el juez, en régimen de incomunicación, por lo que no han podido estar con sus abogados de confianza. También se desconoce su estado.
Otros tres ciudadanos vascos continúan incomunicados en manos de las FSE en estos momentos: se trata del elorriarra Adur Aristegi, el getxotarra Jon Rosales y el donostiarra Faustino Marcos, arrestados los tres en Catalunya el martes y el miércoles.
Por su parte, el joven bilbaino Ibai Beobide fue encarcelado ayer en Soto del Real tras comparecer ante el juez Ismael Moreno. Beobide denunció haber sido objeto de torturas durante los cinco días que ha permanecido incomunicado en manos de la Guardia Civil.
He leído varias veces el artículo. Me quedo mirando la pantalla sin saber qué decir. Porque es una receta optimista, cargada de razón, deseable y posible.
19.02.2010(19:16)Pero (mi pero, mi subconsciente, mi historia), me asalta la idea de que esas palabras (optimistas, cargadas de razón, deseables y posibles) también las dijeron hacen 35 años.
Tonta (me dice mi consciente, mis ganas, mis dudas), esto puede hacerse, esto DEBE hacerse.
Y vuelvo a quedarme mirando a la pantalla.
¿Quieren hacerlo los que las pronunciaron hace 35 años?
Son ya muchos años de sufrimiento, intolerancia, desconfianza, sectarismo, intereses partidistas y particulares, bajeza de miras, atentados y secuestros, medidas excepcionales, manipulaciones, vulneracion de libertades individuales y colectivas…mucha violencia.
Compartir y convivir en el futuro nos va a requerir a todas las personas y colectivos, un esfuerzo importante…cerrar bien las heridas, sanarlas…asumir nuestra parte de responsabilidad en todo esto y construir juntos el futuro que queremos…el presente (y el pasado) ya lo conocemos…no lo quiero para mis hij@s
He tenido la suerte de compartir techo muchos años con quien escribe el post, y hago mia su apuesta optimista, deseable y posible por un futuro basado en la reconciliación, la convivencia y construcción compartida.
Eskerrik asko Mikel! eskerrik asko aita!
22.02.2010(20:37)Gorka, no sabía que era tu aita, ahora empiezo a entender muchas cosas
No me esperaba que fuera posible condensar en cuatro párrafos todo el proceso humano y social que hay detrás de la reconciliación, pero veo que Mikel lo ha conseguido. Aceptar las diferencias, dejar de percibir al otro como un enemigo al que eliminar, gestionar de manera compartida lo que nos une… Son recetas aparentemente sencillas que requieren un gran esfuerzo. ¿Estamos preparados?
22.02.2010(23:07)He leído este post varias veces pero siempre me voy sin saber que decir. Por un lado la solución es bien sencilla, pero ¡qué difícil! es llevarla a término.
Y a veces no es necesario pedir perdón, no cuando has sido capaz de ponerte en la piel ajena.
23.02.2010(11:18)SANANDO HERIDAS DE AYER MISMO DE LAS FUERZAS DE NUESTRO ORDEN. MIENTRAS, HABLANDO DE BESARNOS MÁS.
Desgarro
Lunes, 22 de Febrero de 2010 13:05
inSurGente.org Estado Español – Política
(Un artículo de Mikel Arizaleta)
.- Me he imaginado el desgarro que en nuestros políticos, alcaldes y mandatarios tiene que producir la práctica de la tortura. Trabajan como guías y no pueden, no quieren saber la sangrante tortura, que se practica en sus aposentos y en su vida. Lo saben; saben perfectamente, pero tienen que hacer como que no lo saben.
A veces pensé que vivían en la mentira. Hoy me he dado cuenta que la mentira es su instrumento, una especie de protección ante el desgarro que les produce saber que son verdugos. Les ocurre lo que a padres castos que no quieren saber que sus hijas toman la píldora, que no quieren saber que duermen con su novio cuando por teléfono les dicen que se quedan a dormir con una amiga.
Por eso se pasan los días conmemorando actos en pro de las víctimas de otros, para tapar y olvidarse de sus propias víctimas. Para olvidar su sangre. Como exculpa y reparación silenciosa de sus muertos, de su sangre en las manos, de sus guerras y destrozos. Para lavar sus infamias, sus asesinatos. De ahí también sus acciones judiciales ante quienes denuncian sus felonías, sus arranques de carteles nocturnos con manchas y relatos de tortura. Denuncian los malos tratos de los otros para tapar los suyos propios. No han dejado de ser funcionarios de la Audiencia Nacional, “directa heredera de las jurisdicciones de excepción franquistas: del Tribunal de Represión de la Masonería y el Comunismo y su sucesor el Tribunal de Orden Pública de aún infausta memoria…, ahora eran demócratas los que aceptaban el régimen”. Por eso el Partido Comunista pasó de “terrorista” a “demócrata”. Y en este campo no nos llamemos a engaño, nos advierte John Brown: no es que España se haya hecho Europea sino que, en cierto modo, a través de la normalización de la excepción, Europa se ha hecho franquista.
Por tanto nada tiene de extraño que, como sostiene Joan Garcés, “sea España el único país de Europa en el que los crímenes contra la Humanidad cometidos en un régimen de dictadura no han sido ni siquiera simbólicamente investigados ni juzgados.”
¿Saben ustedes?, es táctica de regímenes con olor a podrido llevarse a la gente de madrugada y aislarles, incomunicarles para arrojarles a la irracionalidad y forzar que surjan fantasías y miedos en la mente. Crear espacios sin derechos, encerrarles en la soledad y en el desamparo. Paralizar al disidente político y social mediante la tortura y el desprestigio. ¿El euskera? Dialecto, bazofia y regreso. ¿El pueblo vasco? Bandoleros, tribu cavernícola y privilegio.
Despellejarles, desnudarles, violarles… ¡Ecce homo! Así actúan los llamados hijos de puta.
El hernaniarra José Camacho, arrestado el lunes por la Guardia Civil, se encuentra ingresado en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid sin que haya trascendido dato alguno sobre su estado de salud. La versión oficial vincula la hospitalización a una patología anterior al arresto, patología que sus allegados desconocen. Sólo sesupo que el juez de la Audiencia Nacional española, Ismael Moreno, se trasladó hasta el centro hospitalario para tomarle declaración, a lo que se negó el detenido, acogiéndose así a su derecho a no declarar. El magistrado del tribunal especial dictó el auto de prisión.
Un estado torturador es hermético: con políticos, policías, forenses y jueces torturadores formando cerrojo sin poros, zulo plomizo. Y en el estado español hay larga experiencia. Al rey y a sus presidentes de gobierno les brota el cállese y los cortes de manga, son títulos acreditativos universitarios. La mentira su enmascaramiento. Tenemos un estado que ha convertido al terror en su acto constitucional y en base de su unidad nacional.
“Al País Vasco –recalca John Brown- no se le perdona el que rechazara la constitución, y menos que, durante el franquismo, estuviese a la vanguardia de la resistencia contra el régimen, no sólo mediante la acción armada y mediante la movilización popular efectiva”. El estado español y sus instituciones siguen catalogando hoy a las gentes de Euskal Herria en legales e ilegales. Y terrorista es, como en la dictadura: quien rechaza su constitución y quiere ser vasco.
23.02.2010(16:46)Hay dos pasos previos a sanar heridas, que es dejar de hacérselas mutuamente y después reconocer que ha habido heridas.
Después es cuando suele, o puede venir la reconciliación con uno mismo (el sanado) y puede que con el otro.
Pero veo lejos ese momento, porque ni el primer paso se ha dado. Mientras sí veo una parte que reconoce que en el otro lado ha habido víctimas , y en la parte neutral (la Justicia) una reparación y reconocimiento efectivo a las víctimas. En la otra parte no veo más que movimientos cada vez más negacionistas.
No hace mucho hemos escuchado y detectado los intentos de “Fundación para la Libertad” (Curioso nombre), de comenzar con el martilleo de que el GAL en realidad, no fue terrorismo de estado. Ni terrorismo siquiera.
Vemos en los homenajes a las víctimas de un lado, decir que miembros atacados o matados del partido que formó el GAL, y del partido respondable de que hoy mismos se pueda seguir torturando, y de múltiples delitos de tortura en sus comisarías “representan la lucha por la libertad”.
pues no es eso lo que repesentan para muchos, ni eso lo que hicieron en su militancia, sino que son responsables de causar también heridas en otros.
23.02.2010(23:38)Pero son negacionistas hasta la extenuación.
Y cada vez que votan HOY en un parlamento, en contra de adoptar medidas para dejar de torturar, recomendadas por múltiples instituciones y organizaciones, no se consideran torturadores, ni causadores de heridas.
Podemos apostar por una convivencia normalizada en la que valoremos la dignidad humana también de “los otros” o seguir en la eterna espiral en la que sólo vemos el sufrimiento de “los nuestros” y obviamos el de “los demás”
24.02.2010(12:10)Sanar las heridas. Me ha encantado el post. He estado pensando un buen rato…he intentado alejarme de nuestra realidad, pero he de reconocer que me pesa demasiado.
He pensado en el concejal de mi ayuntamiento y sus dos escoltas; me he acordado de la familia del chico joven que lleva cuatro años en la carcel; y me duele el sufrimiento de todos…esa es mi herida. Yo sé cómo podría curarse la mia;y me encantaria contribuir en la sanación de las heridas de los demás…pero me falta instrumenal,experiencia,valentía…
Así que, desde aqui mi apoyo y admiración a l@s cirujan@s, doctor@s, enfermer@s, ats, celadores, etc. de la justicia y los DDHH…¡¡MUCHO BETADINE AMIG@S!!
27.02.2010(1:39)