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El inicio de una nueva etapa

23.10.2011 (6:03 pm)

Iñigo Lamarca, Arartekoa/Ararteko
Iñigo Lamarca, Ararteko

Lo primero de todo es expresar una alegría inmensa y profunda. Tras la voladura por parte de ETA del Proceso de Loiola había llegado a compartir el convencimiento y el abatimiento que se extendieron en la sociedad vasca de que no llegaríamos a ver en nuestras vidas el final de ETA. Aunque la organización que ha cercenado durante tantas décadas vidas y derechos fundamentales a tantas miles y miles de personas se hallaba muy debilitada, su mera existencia suponía una amenaza permanente para las libertades y derechos de las personas. El anuncio del jueves pasado marca de manera definitiva e irreversible el inicio del camino -esperemos que corto- que conducirá a la desaparición definitiva de una organización que ha ocasionado muchísima muerte y destrucción, violando las más elementales normas éticas y los derechos más básicos de las personas.

Ehundaka hildako utzi ditu 1959an sortu zen aipatu erakunde terroristak, milaka zauritu, milaka biktima… Egun oraindik milaka asko ziren mehatxupean bizi ziren gizon-emakumeak, estortsionatuta edo hertsatuta zeuden pertsonak, beldurraren preso eta askatasunik gabe bizi ziren pertsonak. Horrenbestez, milaka eta milaka lagunek bizitza eskubidea, askatasuna, integritate fisiko eta moralerako eskubidea…bai eta bizipoza ere bere osotasunean berreskuratzea berri izugarri ona da zalantzarik gabe.

Gertakari historiko baten aurrean gaude, gertakari on baten aurrean, eta horrek morala, animoa eta baikortasuna puztu egin beharko lizkiguke. Konturatzen ez ginen arren, nolabaiteko goibeltasuna eta etsipena oso zabalduta zeuden euskal gizartean ETAren ekintzen ondorioz, eta horrek, eta haren indarkeriak berak, nahiz eta horretaz ez jabetu, ia denetan zuen eragina, bai gizartegintzan, bai politikagintzan, bai eta elkarren arteko harremanetan ere.

Lo segundo que quisiera expresar en este breve texto es la felicitación y la enorme gratitud a todas las personas y organizaciones que han hecho posible que ETA haya decidido lo que ha decidido. Sin entrar en la peligrosa y delicada tarea de poner nombres y rostros a los y las hacedores de la paz, sí quiero subrayar que el trabajo y la contribución de Lokarri han sido, sin lugar a dudas, determinantes y quiero reconocerlo públicamente. También merece un público reconocimiento la ingente tarea que han llevado a cabo durante muchos años Gesto por la Paz y Elkarri, que se han dejado la piel, en circunstancias muy difíciles para muchos de sus miembros, en la construcción de condiciones sociales y de argumentos éticos que dejasen sin oxígeno a ETA.

Une hauetan, ezinbestekoa eta beharrezkoa da gogora ekartzea hildakoak, biktimak eta euren senideak eta lagunak. Hemendik aurrera, justizian eta memorian oinarritutako etorkizuna eraiki behar dugu guztion artean. Eta jarduera inportante horretan biktimen eskubideak erdi-erdian kokatu behar ditugu. Etorkizunean bakea eta giza eskubideekiko errespetua euskal gizartearen zutabe nagusi izatea nahi badugu eskubide horiek gizarte balioen bizkarrezurrean txertatu behar ditugu.

Se abre una nueva etapa en Euskadi, sin duda. Una etapa que, como decía en el párrafo precedente, ha de tener como uno de sus basamentos principales la garantía de los derechos de las víctimas de la violencia terrorista; de las víctimas de ETA y también de las producidas por las demás organizaciones terroristas que han operado en Euskadi. La ley 4/2008 de reconocimiento y reparación a las víctimas del terrorismo, magnífica ley aprobada por EAJ-PNV, PSE-EE, PP, Aralar, EA y EB, constituye una herramienta impresdindible para ello. A él habremos de sumarle las conclusiones de la Ponencia parlamentaria que analiza la realidad y los derechos de otras víctimas habidas en un contexto de motivación política (las víctimas de la tortura, de las actuaciones desproporcionadas de la policía, etc.).

Todos los partidos políticos, poderes públicos, agentes sociales, administraciones públicas etc. pero también el conjunto de la sociedad vasca, es decir cada uno de sus ciudadanos y ciudadanas, tenemos la gran responsabilidad de construir el futuro bajo el imperio de los valores éticos de respeto a los derechos humanos. Una tarea hercúlea pero a la vez necesaria e ilusionante. La superación del horror vivido en términos moralmente aceptables -es decir dando al menos la reparación moral debida a todas las víctimas y restaurando de modo integral y pleno, sin excepciones, la vigencia de los derechos humanos- exige el concurso de todos, para lo cual son muchos los que habrán de hacer un ejercicio autocrítico de sus actitudes y comportamientos que han justificado o tolerado las gravísimas conculcaciones de derechos humanos que se han producido en este país.

Hoy estrenamos la paz

21.10.2011 (10:49 am)

José Luis Salgado, periodista
José Luis Salgado, periodista

Hace poco más de un mes hablaba en este mismo espacio sobre el paso definitivo, el que nos llevaría de la tregua a la paz. Pues bien, ese paso ya se ha dado. ETA anunció ayer el cese definitivo de su actividad armada y su apuesta decidida por las vías democráticas en cuestiones políticas.

Somos muchos los que llevamos toda una vida esperando este momento y la alegría que ha supuesto el anuncio de ETA apenas se puede expresar con palabras. Se cierra un negro capítulo de nuestra historia y comienza un ilusionante camino hacia la reconciliación y la convivencia pacífica, que seguramente no será fácil, pero si todos somos capaces de poner nuestro granito de arena, lograremos culminar el proceso con éxito.

Hoy es también necesario recordar a todas las víctimas que ha dejado esta locura sin sentido. Son momentos duros para ellos, ya que es inevitable que se cuestionen si realmente ha valido la pena el dolor, el sufrimiento o el sacrificio realizado por ellos, sus familiares o amigos. No pueden sentir la misma alegría que sentimos la mayoría de los ciudadanos vascos, pero me gustaría pensar que ellos también se congratulan de que no vaya a haber nuevas víctimas en este periodo de paz recién estrenado.

Las reacciones a esta noticia han sido positivas en general, aunque hemos escuchado muchas que hablan de vencedores y vencidos. En mi opinión, todos hemos perdido, como sucede siempre que se usan las armas para respaldar ideas políticas. Ni el independentismo vasco ha conseguido sus objetivos mediante lo que han definido como lucha armada ni el estado español ha sido capaz de hacer frente a este cruel desafío desde vías estrictamente democráticas.

Por eso hay que agradecer el esfuerzo de organizaciones como Lokarri y otras que han trabajado incansablemente para que en Euskadi puedan imperar valores como el respeto a los derechos humanos, la paz, la negociación, el diálogo y la convivencia pacífica.

Hoy estrenamos una paz largamente esperada. Pero el reto continúa. No podemos dejar que vuelva a suceder algo como lo que nos ha dividido durante estas últimas décadas. No podemos olvidar el dolor y el sufrimiento causados. No podemos dejar que nuestros hijos crezcan en el odio y el resentimiento. No podemos dejar pasar esta oportunidad de recomponer una sociedad que se merece un futuro mejor.

El paso más importante ya se ha dado: ojalá no tengamos que volver a escuchar el sonido de las armas en nuestras calles nunca más.

Primeros sentimientos y pensamientos tras la noticia

21.10.2011 (10:01 am)

Jordi Armadans, director de la Fundació per la Pau
Jordi Armadans, director de la Fundació per la Pau

Si siempre he agradecido la ventana que me han ofrecido las amigas y amigos de Lokarri para dialogar sobre el qué, el como y el cuándo de un proceso que nos pudiera llevar al fin de la violencia y a la construcción de la paz, la oportunidad que me ofrecen hoy me parece casi terapéutica.

Ayer, al cabo de poco de la noticia de ETA, sentí la necesidad imperiosa de dirigirme a toda la gente que conozco y quiero de este país. Curiosamente, con algunas y algunos había hablado precisamente ayer. Con otras y otros, después del anuncio, nos ‘abrazamos’ por varias vías tecnológicas. Y sentí esa necesidad, y la siento aún hoy por la mañana, por dos razones.

La primera, claro, por amistad y afecto: sé que muchas y muchos de ellos han sufrido. A veces, los zarpazos de la violencia y la intolerancia. Otras, el ostracismo y el vacío. Algunas otras, la invisibilidad y la frustración por no poder defender sus proyectos políticos. También, una represión que se llevaba por delante derechos y libertades. Casi siempre, la desazón y la desesperanza. Pero, aún así, han seguido trabajando, impulsando, perseverando, confiando en que, finalmente, lo que ayer empezó a pasar, era posible. Mi primer pensamiento fue para todas y todos ellos.

La segunda, menos obvia, pero que me apetece especialmente destacar. Los esfuerzos que han hecho posible el inicio de este proceso de paz, son inmensos, diversos y, aunque probablemente no siempre convergentes, todos, al final, han sumado. Pero, como los medios de comunicación destacan principalmente a la clase política e institucional, yo quiero y encuentro necesario destacar a la gente honesta y libre que ha trabajado por la paz durante todos estos años. A veces desde una primera línea. La mayoría de las veces, desde el anonimato. Sobreponiéndose a las risas de desaprobación de los cínicos, superando la desesperanza de los alicaídos, enfrentándose a los embates de la realidad.

Me atrevo a decir que este capital humano es uno de los fundamentos más sólidos y firmes con los que puede contar el futuro de este, vuestro –y un poco mío- país.

Un fuerte abrazo.

Un nuevo escenario

02.02.2011 (9:04 pm)

Pedro Ibarra, catedrático de Ciencia Política
Pedro Ibarra, catedrático de Ciencia Política

El último comunicado de ETA es el propio e inevitable de un organización política violenta que no acaba de asumir que tiene que cerrar -en silencio- el tinglado. Por un lado, sí está convencida de que la historia -su historia- se acabó entre otras razones y sobre todo porque “su” organización civil, la Izquierda Abertzale (IA), ha decido cortar con ellos. Con prudentes y medidas pero muy claras palabras, la IA ha decidido optar exclusivamente y a todos los efectos por las vías políticas pacíficas. Pero por otro lado, ETA no puede resistirse a la nostalgia de que ellos puedan “vigilar “ que el proceso democrático (léase proceso hacia la autodeterminación e independencia) llegue a buen puerto. De ahí surge esa última frase del comunicado en la que dicen que seguirán luchando hasta que finalice el citado proceso.

Sin duda, esta última frase/afirmación, en serio, no se la creen ni ellos. Es un acto de retórica vanguardista dirigida a su entorno, o solo a ellos mismos o, sin más, a pocos de ellos mismos; es una concesión a una minoría interna más intransigente. Parece bastante evidente que ETA no va a volver a actuar pase lo que pase con el mencionado proceso. Pero una cosa es que no lo haga y otra cosa es que diga que nunca lo va a hacer. Estamos -insisto- en el terreno de la retórica. Porque parece objetivamente contradictorio decir que la tregua es permanente (o sea, que la misma no se va a acabar pase lo que pase) y que dejan que la misma se verifique internacionalmente (o sea, que se supone que otras gentes entrarán en sus espacios y territorios), y a continuación decir que no está claro el que no pudieran dar una vuelta atrás. Nadie, incluido el propio Gobierno y por supuesto la Izquierda Abertzale, creen que van a volver atrás. ETA no va a hacer nada, se legalize o no a la IA. Lo que si entra dentro de lo probable es que, después de la legalización, haga un nuevo comunicado de cierre definitivo, ya sin ninguna literatura. Será el momento de decir que el proceso, gracias a ellos, ya está encarrilado hacia la victoria final y que, por lo tanto, lo dejan definitivamente. Los niveles de ignorancia, arrogancia y autoengaño que pueden exhibir en sus comunicados las organizaciones armadas sectarias (es lo que es ETA desde hace muchos años) no tienen límites. Es lo que hay. En este caso… afortunadamente.

Bajando un poco más a los hechos, tanto el comunicado -la serie de comunicados- como especialmente el proceso de la IA iniciado ya hace bastante tiempo, diseñan dos separados escenarios de conflicto. Por un lado, está el problema (que no, en modo alguno, el conflicto político) de ETA. El como establecer un acuerdo sobre su disolución que, por otro lado, no sea estrictamente necesario formalizar. Este es el escenario real que ahora se abre, entrando dentro de lo muy probable que ETA y el Gobierno inicien contactos dirigidos a ese fin de cierre definitivo. Leer toda la entrada

Pasos

27.01.2011 (8:31 pm)

Mikel Arana, Coordinador general de Ezker Batua-Berdeak
Mikel Arana, Coordinador general de Ezker  Batua-Berdeak

En el momento de escribir este comentario, apenas han transcurrido 15 días desde el comunicado de ETA en el que anunciaba un alto el fuego general, permanente y verificable. Señalo la fecha, porque da la sensación de que ha transcurrido un mundo desde aquel momento, pero no es así. Es además, una sensación compartida con mucha gente con la que he hablado sobre el tema, y todos lo achacamos a lo mismo, no era el comunicado que esperábamos y eso ha enfriado muchísimo el ánimo de la ciudadanía.

No hay más que hacer un poco de memoria para darnos cuenta que esta tregua no ha generado ni el más mínimo entusiasmo popular, si la comparamos, por ejemplo, con la de la época de Lizarra.

Constatada pues, la ausencia de entusiasmo general, es evidente, que para la ciudadanía vasca, el proceso de paz está en sus más incipientes inicios, por lo que parece imprescindible que se den pasos que lo vayan consolidando, al tiempo que ganando la batalla al escepticismo.

Entre estos pasos, creo que cabe destacar tres que, además, están entrelazados entre sí, es decir, que el uno sin el otro no tendría demasiado recorrido.

La exigencia de la izquierda abertzale a que ETA desaparezca, la inscripción de la izquierda abertzale en el registro de partidos políticos como un partido legal y el inicio de los trabajos de verificación internacional de la tregua.

Aún confiando en la veracidad de la apuesta inequívoca de la izquierda abertzale por las vías exclusivamente políticas, a ese camino emprendido hace meses le falta el último sprint: la exigencia a ETA de su disolución. Más allá de las interpretaciones extensivas de la Izquierda Abertzale con respecto al comunicado de ETA, lo que es innegable, al tiempo que intolerable, es que ETA manifiesta su intención de perdurar en el tiempo.

Si la apuesta es por la política, no cabe permanecer en silencio ante la amenazante existencia de un grupo terrorista.

Ahora bien, si efectivamente, piensan presentar unos estatutos adaptados en su totalidad a la Ley de partidos, no les va a quedar más remedio que exigir esa desaparición.

Y es aquí donde viene el segundo paso para afianzar el proceso de paz y el primero a dar por el Gobierno español, la legalización de la IA.

Guste más o guste menos, se confíe más o se confíe menos, un Estado que se quiera llamar a sí mismo democrático, no puede interpretar las leyes según la conveniencia política de cada momento. Así que con la misma rotundidad con la que se han ilegalizado partidos por no adaptarse, según los tribunales a la Ley, se deben legalizar cuando sí se adaptan. Ni lectura de intenciones, ni cuarentenas, ni elementos extrajurídicos varios.

¿Qué hubiera ocurrido en la transición si a aquellos que venían de apoyar la dictadura se les hubiera aplicado la misma fórmula?

Es difícil adivinarlo, pero desde luego, la transición con sus virtudes y defectos, no hubiera sido como efectivamente fue.

Por último, resuelto el tema de la legalización y el apoyo tácito o explícito de cualquier fuerza política a ETA, resuelta la parte política, por decirlo de alguna manera, queda la parte militar. Como decía antes, tenga ETA más o menos apoyo social, su mera existencia es inaceptable, y es aquí donde entra en juego la verificación de ese alto el fuego, y el segundo paso a dar por el gobierno.

La verificación, debe ser en Euskadi, como lo fue el Irlanda, el primer paso de la desaparición de ETA, y para ello es necesaria la presencia de agentes internacionales, pero también, la implicación del propio gobierno.

Si estos tres procesos empiezan a caminar, creo que entonces sí, sustituiremos el escepticismo por esperanza.

La blogosfera, ante el último comunicado de ETA

18.01.2011 (5:22 pm)

Desde que la semana pasada ETA hiciera público su anuncio de alto el fuego permanente, general y verificable por la comunidad internacional, la blogosfera se va llenando diariamente de reacciones y opiniones ante el comunicado de la organización armada. En este post, destacamos y resumimos algunas de esas valoraciones:

Joxerra Bustillo no duda a la hora de afirmar que el comunicado es un “Paso relevante de ETA”, en contra de muchos actores y medios que han apostillado el comunicado como “insuficiente”. Para el periodista vasco “desde semanas antes al comunicado ya se estaba llevando a cabo una labor de desactivación del anuncio para que no alcanzara la relevancia que en sí mismo contiene. Pese a ese trabajo de desgaste, el anuncio de ETA es relevante y dentro de un tiempo es posible que el 10 de enero de 2010 se considere una fecha histórica en la cronología política vasca”.

Miguel Izu, uno de los representantes del Foro de Reconciliación de Iruña, lanza en su blog el deseo de que tras el comunicado ETA, que valora como incompleto pero positivo en el camino a la búsqueda de una solución, la organización dé a conocer otro comunicado anunciando el paso definitivo: “Bienvenido este paso de ETA en la dirección correcta, pero falta el paso definitivo, el paso de ETA de la guerra a la política, ese paso decisivo sin el cual no caben la pacificación y normalización política que debe de seguir siéndole exigidas por toda la sociedad”.

En Parlamentuan.blogstop.com el parlamentario de EB por Gipuzkoa Mikel Arana insiste también en que “no es el paso, pero al menos es un paso”, al tiempo que marca las siguientes condiciones necesarias en el camino hacia un proceso de paz: por un lado, que Ezker Abertzalea haga en los estatutos de su nuevo partido una mención explícita de su rechazo a ETA y por otro lado, la verificación del alto el fuego.

En su blog, el portavoz del PSE en el Ayuntamiento de Bilbao, Txema Oleaga, adiverte en la utilización del término general, alto el fuego general, el único posible aspecto verdaderamente novedoso del comunicado de ETA y contempla muy negativamente “la arrogancia de ETA de considerarse a sí misma como un agente político que dice pretender luchar por un proceso democrático en Euskadi”. Pese a los elementos negativos que analiza, su valoración arroja cierta dosis de optimimismo al referirse a la confianza que deposita en la ciudadanía vasca: “Creo en la sociedad vasca, en mis conciudadanos y conciudadanas y confío en un futuro de paz, libertad y democracia. Lo mejor está por venir”.

“Me gusta, mucho, que ETA acepte someterse a una indefinida autoridad llamada ‘comunidad internacional’”, se puede leer en el post que firma el periodista Xabier Lapitz en El Lapitzero, el blog del diario Deia. Bajo el encabezado  “El vals de ETA”, Lapitz reflexiona diciendo que “es la primera vez (al menos que yo lo recuerde) que ETA está dispuesta a una auditoría externa (…) El comunicado de ETA se me antoja no un paso sino una enorme zancada en su historia que no debe caer en saco roto. Al grupo internacional que se ofreció a facilitar acuerdos le llega ahora un trabajo más difícil y técnico: ser reconocido por el Gobierno para poder verificar”. Leer toda la entrada

¿Qué opinas sobre el comunicado de ETA?

14.01.2011 (2:15 pm)

Lokarri, Red ciudadana por el acuerdo y la consulta
Lokarri, Red ciudadana por el acuerdo y la consulta

Con motivo del comunicado de ETA en el que declara un alto el fuego permanente, general y verificable por la comunidad internacional, Lokarri quiere conocer las opiniones de la ciudadanía ante este hecho. Para ello, te invitamos a responder este breve cuestionario del Observatorio Social del proceso de paz.

Queremos recabar una vez más vuestras reacciones y aportaciones, conscientes de que la nueva declaración responde en gran medida a una exigencia ciudadana de no-violencia y paz, reiterada en el tiempo. El plazo para responder al cuestionario finaliza el jueves 20 de enero.

Niveles de escucha ante el comunicado

14.01.2011 (9:01 am)

Bakeaorain
Bakeaorain

Los acontecimientos se acumulan con tanta velocidad que parece que la última declaración de ETA, esa que fue tan ansiada, se ha archivado en algún museo de historia y ahora prevalece lo que los ilustres pensadores de este país opinan de la misma. Ya no acudimos a la fuente, nos entregamos a los ojos y oídos de quienes quieren controlar hasta nuestros pensamientos. Y sin embargo, no nos damos cuenta pero nos entregamos a un nivel de escucha que, haciendo abstracción de los intereses y tácticas de los que hablan, resulta pobre por su escasa profundidad.

Y es que la velocidad en la que vivimos inmersos no nos deja tiempo para profundizar en la escucha y nos impide detenernos con la calma y serenidad suficientes que algunos momentos requieren.

Otto Scharmer, autor de la teoría U, clasifica la escucha en cuatro modalidades distintas en función de la atención que prestamos:

  • La escucha de nivel 1 es la que practicamos cuando activamos nuestros propios hábitos y prejuicios. Scharmer denomina este nivel “downloading” y el resultado probable de este tipo de escucha es reconfirmar nuestros juicios habituales.
  • La escucha de nivel 2 es la que practicamos cuando prestamos atención a los hechos y a lo que nos dicen las voces de alrededor haciendo abstracción de nuestros hábitos porque hemos sido capaces de abrir nuestra mente.
  • La escucha de nivel 3 es la que supone abrir además nuestros corazones y adoptar una actitud empática abriendo la escucha al mundo de las emociones y llegando a ver el mundo a través de la mirada de la persona con la que empatizamos.
  • La escucha de nivel 4 es la que profundiza aún más y nos conduce hacia las posibilidades futuras que emergen, es la escucha que Scharmer denomina generativa. Una escucha en la que abrimos además nuestras intenciones activando nuestra capacidad de imaginar las posibilidades futuras. Cuando se alcanza este nivel de escucha, sabemos que algo ha cambiado de tal forma que ya no podemos volver a ver las cosas como antes.

El problema al que nos enfrentamos individual y colectivamente es que concedemos el liderazgo (político en este caso) a quienes sólo alcanza a escuchar con los dos primeros niveles. Y es que, tal y como afirma Otto Scharmer, las mismas actuaciones pueden tener resultados radicalmente distintos en función del nivel de escucha que activamos. Abordar el escenario presente con inteligencia y altura de miras significa que las personas responsables de liderarlo, activen el nivel 3 y 4 de escucha. Estamos en un momento CLAVE y que el futuro nos depare una paz duradera está en nuestras manos, en las de nadie más, no lo dejemos escapar.

Oportunidad histórica para la paz en Euskal Herria

13.01.2011 (8:50 am)

Xabier Pérez Igrexas
Xabier Pérez Igrexas Contradiscurso.net

“ETA decidió declarar un alto al fuego permanente y de carácter general, que puede ser verificado por la comunidad internacional”. Hasta ahí el fragmento más difundido (aunque de manera parcial e incluso ultraresumida) del comunicado de ETA hecha público en el lunes. Sin restarle la relevancia que tiene ese cacho el texto que le sigue encierra también un elevado significado que está a ser obviado.

“Este es el compromiso firme de ETA con un proceso de solución definitivo y con el final de la confrontación armada” prosigue.

Leídas y escuchadas innumerables, y lamentables, intervenciones que calificaron –en algunos casos por un enfoque errado y en otros por desprecio y oportunismo- este anuncio de insuficiente, demandando un mayor énfasis en la adjetivación de los enunciados del comunicado, uno sólo puede preguntarse si puede existir una solución definitiva que no sea irreversible. ¿No existe sinonimia entre ambos conceptos?

En las próximas semanas habrá un alud de análisis y opiniones sobre lo anunciado ayer. La legión de tertulianas/os del sistema seguro que reiterarán el argumentario que ayer daba la sensación que Rubalcaba había distribuido. Viendo la curiosa coincidencia, en la literalidad, en las reacciones de coordenadas ideológicas pretendidamente antagónicas (el ejemplo paradigmático fue la comparecencia de Cayo Lara), la tesis de una coordinación intencionada de los mensajes coge fuerza. Muchas voces, incluso aparentemente diversas, reproduciendo una y mil veces el mismo discurso.

El comunicado de ETA, firmado el mismo día (8 de enero) que se celebraba una multitudinaria movilización en Bilbo donde millares de vascas y vascos salieron a la calle a defender los derechos de los presos –y que el Partido Popular equiparó con defender violadores y pederastas-, además de ser una muy buena noticia es la manifestación concreta de un paso decisivo, de calado histórico, que avanza en el camino marcado por la izquierda abertzale. Leer toda la entrada

10-E

11.01.2011 (8:01 am)

Hugo Martínez Abarca
Hugo Martínez Abarca

Cuando ETA publicó su comunicado de septiembre a través de la BBC yo estaba fuera, de vacaciones. Me llamó mi madre para decírmelo. ‘¿Pone que es un alto el fuego permanente y verificable?’, ‘No, sólo que han decidido no cometer atentados’. Al filtrarse que a las 12h del (histórico) 10 de enero de 2010 se daría a conocer el esperadísimo comunicado de ETA he tenido una conversación parecida con mi madre: ‘Evidentemente dirá que hay alto el fuego permanente y verificable, pero ha pasado tiempo y ahora es necesario más: tiene que comprometerse con la declaración de Gernika, que pedía que el alto el fuego tuviera vocación de definitivo’.

Lo bueno de explicitar de antemano lo que se espera de un comunicado es que cuando uno lo tiene delante simplemente tiene que contrastarlo con lo que se pedía de antemano y ver si lo cumple. Por eso el comunicado de septiembre era insuficiente. Éste comunicado relata, con su retórica, las propuestas que ha habido “desde Bruselas hasta Gernika” para concluir: “ETA coincide con ello” y finalmente afirma que su “alto el fuego permanente y de carácter general, que puede ser verificado por la comunidad internacional” es “el compromiso firme de ETA con un proceso de solución definitivo y con el final de la confrontación armada.” A cambio de tener una redacción más alambicada que la nítida declaración de Gernika se sustituye la vocación por el compromiso firme. El comunicado de septiembre era muy inferior a las demandas que le hacía la sociedad a ETA. El actual está al nivel de esas demandas.

Existe en cambio toda una serie de agentes políticos y mediáticos que nunca dicen qué es lo que tiene que suceder para que observen cambios. Son quienes no vieron ninguna novedad en la declaración Zutik Euskal Herria, quienes han ninguneado cada paso que ha dado la izquierda abertzale ilegalizada, aquella gente que pase lo que pase dice que es insuficiente, que es lo de siempre, que no hay ningún cambio. Por supuesto esa gente no ha explicado qué esperaban que contuviera el próximo comunicado, no fuera a ser que se lo encontraran y tuvieran que reconocer la relevancia de la situación. Así, a los pocos minutos de publicarse el comunicado los medios de comunicación iban explicando por qué era insuficiente el comunicado, por qué era lo de siempre.

Lo que necesitamos no son comunicados sino hechos. Esta objeción es un tanto intrigante. Porque lo que uno demanda de ETA es precisamente que deje de haber hechos. En lo que ETA se diferencia de otros colectivos, lo que hace que recoja todo nuestro rechazo son sus hechos: su violencia, sus amenazas. Lo que esperamos de ETA, precisamente, es que no haya hechos. ¿Hay entonces que depositar la confianza en la palabra de ETA? No, esa potencial confianza quedó hecha añicos en la T-4. El único hecho que puede hacer evidente que no va a haber hechos (violencia en sus distintos grados) es la verificabilidad del alto el fuego. Por eso es tan importante. Si hay agentes externos a ETA verificando que la organización no se rearma ni se reestructura para la vuelta a las andadas el alto el fuego no tiene vuelta de hoja.

En la tregua de 2006 Zapatero anunció que antes de negociar se verificaría que efectivamente se cumplía el alto el fuego. Y nos dijo que se estaba verificando. Y no era verdad: si hubiera habido verificación nunca habría pillado por sorpresa el atentado de la T-4. Que entonces no se quisiera criticar a quien se arriesgaba por la paz no impedía constatar que aquella supuesta verificación no había existido. No hay hecho más contundente que la verificabilidad. Es una irresponsabilidad de Rubalcaba negarse a llevarla a cabo. Si el ofrecimiento de verificabilidad hecho por ETA no es sincero, sería constatable inmediatamente. Así, si alguien no creyera en la sinceridad de la propuesta de ETA bastaría con aceptar el envite de la verificación para arrebatar la careta. Sólo cabe rechazar esa verificabilidad si se cree que tal verificación constataría la realidad del alto el fuego pero se rechaza tal posibilidad por los cambios políticos que conllevaría: la ruptura de todos los inmovilismos.

ETA no anuncia su disolución, ni la entrega de armas, decía alguno. Y es verdad. Pero es que eso era impensable. El IRA, a día de hoy, no ha anunciado su disolución. Probablemente nunca lo haga y a nadie le importe. Nadie que conozca mínimamente otros procesos de pacificación y normalización política espera que ETA se disuelva de la noche a la mañana. Sí cabe que haya una entrega de armas. Ello sería simbólicamente importantísimo y probablemente en algún momento se produzca si alguien hace algo por poner en marcha un proceso de paz. La entrega de armas es un poderosísimo gesto, de una contundencia inequívoca. Pero como hecho es menos eficaz que la verificación. Pues no existe un censo oficial de armas de ETA, por lo que nunca se podría saber que efectivamente se han entregado todas las armas. Siempre podría haber otras no entregadas o se podrían conseguir nuevas. Mientras, una verificación real del alto el fuego comprobaría que no hay órdenes de aprovisionamiento, que no hay seguimientos, amenazas, etc.

El comunicado es muy parecido al de 2006. Formalmente sí, pero las diferencias son extraordinariamente relevantes. En primer lugar el comunicado de 2006 condicionaba el mantenimiento del alto el fuego a la consecución de un acuerdo. Se anunciaba en primer lugar el alto el fuego y luego se explicaba que “el objetivo de esta decisión es impulsar un proceso democrático en Euskal Herria para construir un nuevo marco en el que sean reconocidos los derechos que como Pueblo nos corresponden y asegurando de cara al futuro la posibilidad de desarrollo de todas las opciones políticas. Al final de ese proceso los ciudadanos vascos deben tener la palabra y la decisión sobre su futuro.” En este comunicado se habla también de un proceso de paz, de diálogo y de acuerdo, pero no se vincula al alto el fuego, que se comunica al final del comunicado sin que se afirme que tal alto el fuego tenga objetivo alguno: es mentira que en el comunicado aparezcan condiciones políticas ni de ningún tipo.

La propia caracterización del alto el fuego es muy distinta de aquella. En 2006 era simplemente un alto el fuego permanente que empezaba un par de días después. Hoy la declaración es mucho más contundente: “ETA ha decidido declarar un alto el fuego permanente y de carácter general, que puede ser verificado por la comunidad internacional. Este es el compromiso firme de ETA con un proceso de solución definitivo y con el final de la confrontación armada.” No, no es lo mismo. El enigmático carácter general podría referirse a la violencia secundaria (kale borroka, impuesto revolucionario). La verificabilidad es la principal novedad, como ya se ha comentado. Y los dos compromisos firmes tienen también su importancia: la inclusión de la solución definitiva, inédita en el anterior comunicado y, sobre todo, la diferenciación del potencial proceso de paz del final de la confrontación armada. Que ETA manifieste, sin más, su compromiso firme con el final de la confrontación armada es una novedad muy relevante. Con todo, es una novedad retórica: lo importante es el carácter verificable del alto el fuego, que de facto conllevaría su carácter definitivo.

Con todo, hay una declaración que no he podido entender. Rubalcaba, que no ha admitido preguntas, ha comparecido ante los medios de comunicación. El comunicado no le ha parecido suficiente, lo cual sería aceptable si fuera razonado. Pero los argumentos que ha dado son de tipo estético e ideológico: ha criticado que ETA siga teniendo la misma retórica, que el comunicado recuerde la estética de anteriores comunicados y que ETA no renuncie a sus ideas. Cualquiera que tuviera hoy la primera noticia de ETA pensaría que el ministro del Interior los persigue por horteras, por tener una retórica fea o por sus horrorosas ideas. Ha renunciado a la verificación del alto el fuego sin dar una sola explicación (salvo que ya habían dicho que no). En ningún caso se ha referido a la violencia de ETA, que es lo que hace que deseemos su desaparición (quienes la deseamos). Sí en cambio a que Batasuna no podrá presentarse a las elecciones aunque anuncie que cumplirá la Ley de Partidos: uno pensaría que si se cumple la ley se es legal y que quien dictamina quién es legal es un juez, no un ministro. Que la entrada de la izquierda abertzale en las instituciones cambiara la composición de los ayuntamientos y diputaciones, no es una razón para retorcer hasta el absurdo los principios democráticos. ¿O quizás sí?

El comunicado es una importantísima noticia. ¿Es definitiva? No. A la sociedad vasca y a la española les queda un largo trecho hacia la paz y hacia la normalización. Pero con el comunicado de hoy se supera un punto de inflexión clave que sólo tendrá vuelta atrás si el gobierno insiste en renunciar a la verificación del alto el fuego. Con todo, y descontando la irresponsabilidad del gobierno, la izquierda abertzale pudo constatar este fin de semana la importancia social que tiene su apuesta por la paz. El éxito de la manifestación del sábado en Bilbo sólo puede comprenderse si entendemos que miles de vascos y vascas daban por imposible que allí se estuviera apoyando atentado alguno. Ya en plena tregua de 1998 la izquierda abertzale constató que sus apoyos se multiplicaban si desaparecía la violencia de ETA. Si la miopía del gobierno condicionara la determinación que ha llevado a la izquierda abertzale a luchar por sus objetivos políticos sólo mediante instrumentos políticos, pacíficos y democráticos estaría certificando su fin irreversible. En cualquier caso no podemos hacer mucho caso a las declaraciones de Rubalcaba. El comunicado es una señal de salida histórica y tanto la sociedad vasca como la española se juegan dar pasos cualitativamente demasiado importantes como para que acabe con ellos la miopía, la cobardía ni la mezquindad de nadie.