Derecho a vivir, por tanto derecho a pensar
21.02.2010 (11:47 am)

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Víctor Manuel Maeztu, Doctor en pedagogía

Víctor Manuel Maeztu, Doctor en pedagogía
No me da la gana de seguir la corriente del “pienso, luego existo”, me vuelvo a la contra y prefiero seguir la máxima opuesta: “existo, luego pienso”, y desde ahí puedo decir que “no por tener derecho a pensar tengo derecho a la vida”, si no que “primero tengo derecho a la vida y por tanto tengo derecho a pensar libremente”.
Y es que después de muchos años de experiencia vital y de pensamiento, he decidido vivir y pensar en contra de la corriente filosófica imperante en esta sociedad occidental desde hace varios siglos. Pues eso, que por mucho que piense que mi mesa es una castillo medieval, mi mesa sigue siendo un pedazo de madera y hierros en la que tengo que trabajar día a día, o sea que enseguida llego a la conclusión de que no es primero mi pensamiento, sino mi vida. Porque en la medida que tengo vida puedo ver, oler, tocar, oír la mesa cuando la muevo y hasta chuparla si me apetece (aunque no me suele apetecer), o sea que las cosas están ahí y como estoy vivo puedo tener experiencias sensibles y detectar objetos con los que luego podré construir mi pensamiento.
De ahí (evitando doscientos folios de reflexiones filosóficas) concluyo que las cosas están ahí objetivamente, aunque esté ciego y nunca pueda pensar sobre ellas. Y precisamente una de esas cosas son los seres humanos que son los únicos que pueden hacer esta reflexión; es decir, que son los seres más elevados sobre todas las cosas, precisamente porque tienen pensamiento, con el cual pueden decidir libremente y actuar de una u otra manera, llegando a ser capaces hasta de amar, que me parece la actuación más elevada del ser más elevado de esta tierra.
Y como por fuerza hay que ser breve, tengo que ir concluyendo con lo dicho al inicio. Como estoy vivo y puedo pensar, pienso que todos los demás seres humanos tienen que tener el derecho a seguir vivos para seguir pensando libremente. Así que me parece “inhumano” que alguien coja una pistola y pegue un tiro a otro ser humano para que su pensamiento triunfe. ¿Cómo va a triunfar tu pensamiento si no eres capaz de respetar la vida que hace que otro ser humano pueda pensar? Y aunque haga unos meses que no hayan matado a nadie, su existencia como organización con el objetivo de destruir vidas humanas, sobra en esta tierra. Por eso quiero que vivan, para que lleguen a pensar que deben respetar el derecho a vivir de los otros. Todos, ellos incluidos, sólo estando vivos podrán tener el derecho a pensar libremente.





