bannerbanner



Contra el paradigma de la falta de convivencia en el País Vasco

21.04.2010 (9:14 am)

Mak Makygregor
Mak Makygregor             makgregory.blogspirit.com blogdeblogs.nireblog.com makgregory.wordpress.com

Estos días vengo adentrándome en la pequeña jungla de papel que es el libro “Memoria de Euskadi”, de María Antonia Iglesias. Aparte de recordar, comprender y enterarme de muchas cosas de la Historia contemporánea de mi entorno sociopolítico, creo haberme dado cuenta de una falacia en la que los políticos de todas las siglas nos quieren hacer creer: que en el País Vasco no podemos convivir con quien piensa diferente y por ello hay que hacer una cosa u otra, según quién hable, para llegar a una “normalización”, de modo que esfuerzos que en otras partes dedicarían simplemente a desarrollarse, aquí la clase política los dedica a los diferentes caminos “normalizadores”.

Pero es una falacia, que uno puede observar en cuanto le quita la épica y la mística al verbo convivir, dejándolo en lo que significa en el resto de España, o sea, compartir un espacio y un tiempo.

Si realmente hubiera un problema de convivencia, nadie que se sintiera x sería proclive a amigarse o relacionarse con nadie “y”, pero precisamente los vascos -la mayoría al menos- descubrimos pronto que hay más etiquetas que x e y, y que son las que nos enganchan a compartir experiencias, a convivir por tanto, con mayor o menor intensidad.

Sólo a un gropúsculo diminuto le molesta tanto que haya quien no sea como ellos como para ir matando. Incluso las decenas de miles que les apoyan no matan ellos mismos y toleran que hayamos quienes no estemos con ellos.

Pensemos en todos los contactos sociales que hacemos con quienes se sienten diferentes de nosotros por alguna etiqueta concreta a pesar de esa etiqueta y en lo que perderíamos sin ellos, y presionemos a los políticos que nos representan para que no vuelvan a tensar en exceso la cuerda que une cada posible par de etiquetas a las que nos adscribimos consciente o inconscientemente.