Liberando energia para construir el futuro
30.09.2011 (9:56 am)
Vivido y visto lo ocurrido estos días en el bilbaino barrio de Rekalde con el desalojo y posterior derribo del edificio ‘Kukutza III’ (podéis repasar la crónica en mi blog o en el blog de mi amigo Asier) es momento de reposar y como dice Antonio Moreno en un post titulado “Energía liberada” sobre lo sucedido estos días en Bilbao, es momento de “construir prácticas de aprendizaje en la autonomía con la energía liberada [del derribo kukutza III]”. Esta energia liberada, fruto de la ilusión de tantos proyectos de desarrollo comunitario en tantos barrios de no pocos municipios de nuestro entorno.
Todos estos proyectos comunitarios que sin duda llevan detrás a tantas personas comprometidas, tantas horas invertidas, exitos y fracasos, me vienen hoy a la cabeza de manera inevitable cuando pienso en el derribo de Kukutza.
En cualquiera de todas estas realidades socioeducativas y proyectos similares a la vez que diferentes de Kukutza como son grupos eskaut, tiempo libre,… que apuestan por la comunidad y el trabajo en red, el derribo de Kukutza ha removido algo, ya que, si se viene abajo un proyecto o un grupo por la razón que sea, la energía liberada es de tal entidad que se hace necesario reconducirlo a practicas útiles que reporten algun tipo de “satisfacción” a las partes afectadas. Una de las propuestas de reconducción nos lleva a construir prácticas de aprendizaje como las que mentaba Antonio.
Debemos aprovechar, no sólo esa energía liberada al derribar el edificio o el proyecto, sino todo el saber hacer que tenemos acumulado, experimentado y sobre todo vivido en el ámbito de la Educación No Formal con un único objetivo, claro y firme: prevenir el uso de la violencia como única salida a la resolución de conflictos, conflictos como el de Rekalde u otros de menor calado.
La Educación No formal en todas sus áreas de actuación (alfabetización y educación de adultos, educación en el tiempo libre, animación sociocultural,…) nos ofrece un escenario privilegiado para construir esas prácticas de aprendizaje. Es ofrecida por entidades, asociaciones,.. con dilatada experiencia, evita la actual “titulitis” que vacía de sentido muchas veces los procesos formativos, y está perfectamente estructurada respondiendo a unos objetivos, momentos y entorno claros. Y todo esto sin dejar de ser Educación…
Concretamente en el ámbito de la Educación en el Tiempo Libre, que es para mí el más cercano podemos encontrar apuestas educativas preferentes. No es nada nuevo esto del Tiempo Libre, no voy a inventar la rueda, pero sí creo conveniente reivindicar la importancia de este espacio educativo en la búsqueda del objetivo común que antes comentabámos: prevenir el uso de la violencia como única salida a la resolución de conflictos.
Es en el Tiempo Libre donde, niños y niñas desde los 4 años, adolescentes y jóvenes encuentran un espacio de desarrollo personal acompañado y adaptado a su edad y proceso madurativo que es favorable no sólo por el carácter preventivo sino como germen e inicio en esas personas del proceso de transformación social. Ser conscientes del poder que tienen en sus manos para transformar la sociedad en la que viven de una manera libre y autónoma es el principal objetivo de todos estos procesos de grupos eskaut, tiempo libre u otras estructuras socioeducativas. Con un eje claro en su metodología como es el juego y acompañado por técnicas cooperativas, el trabajo en grupo, la creatividad, la frescura,… se ponen manos a la obra en esta tarea cada día muchas personas voluntarias, personas que sin duda alguna son el verdadero motor de estas realidades.
Como ya adelantábamos antes es la apuesta por la comunidad y el trabajo en red una de las señas de identidad de estas realidades de desarrollo comunitario en nuestros barrios. Son agentes locales, normalmente bien enraizados en la cultura del municipio, con las personas y con el entorno. Con todo esto y desde claves de participación sirven de contrapunto y actuan apostando por inclinar la balanza hacia un modo de resolución de conflictos y un modelo de relación personal y social no violento, totalmente diferente del vivido y transmitido a nuestras generaciones futuras durante los pasados dias en Rekalde.
Reivindico la Educación No Formal en sincronía y apoyada con el resto de servicios, ámbitos educativos,… como elemento fortalecedor de una sociedad más justa, con personas libres y autónomas, y con futuro; un futuro en el que ellas tengan la posibilidad de ser las verdaderas protagonistas en la toma de decisiones sobre lo que quieren ser y lo que quieren que el mundo. Sólo asi las personas que en estos dias hemos peleado y llorado por el derribo de Kukutza conseguiremos que nuestras siguientes generaciones destinen toda su energía liberada hacia la creación de realidades no violentas















