By any means necessary…
27.06.2010 (7:42 pm)
El 2 de abril de 1948 Jean-Paul Sartre estrenaba en el teatro parisino Antoine su obra “Les Mains sales”. En esta obra habla sobre el asesinato de un lider político y toda la trama consiste en saber si el asesinato es por motivos políticos o personales. En esta obra aparece una frase que se hizo conocida en su versión inglesa (Dirty Hands): “By any means necessary”. Por cualquier medio que sea necesario. Jean-Paul Sartre se refería en esta frase a la lucha de clases, que habría que derrocar, según decía su personaje, fuera cual fuera el medio usado para ello.
En 1965 el luchador por los derechos civiles y políticos Malcolm X, cuyo nombre tras convertirse al islamismo era El-Hajj Malik El-Shabazz, pronunció esta misma frase en un discurso que luego se hizo famoso. El discurso terminaba así: “Declaramos el derecho en esta tierra a ser un hombre, a ser una persona, a ser respetado como un ser humano, a obtener los derechos que le corresponden a un ser humano en esta sociedad, en esta tierra, en este día, que intentamos traer a la existencia por cualquier medio que sea necesario”.
En 1992 Spike-Lee dirigió una película sobre la vida de Malcolm X llamada así (Malcolm X, no “así”). En esta película hace un cameo Nelson Mandela, que había sido recientemente liberado tras 27 años de presidio. Mandela interpreta a un profesor de Soweto que obliga a los niños a decir “Yo soy Malcolm X”. Se supone que Nelson Mandela debía decir la frase del propio Malcolm X, pero se negó. No porque no estuviera de acuerdo, sino porque los políticos del apartheid podían usarla contra él. Así la película se acaba cuando tiene que decir esa frase y Spike-Lee mete un video en el que es el propio Malcolm X el que dice la dice: por cualquier medio que sea necesario. Nos puede parecer extraño que una persona que practicara la lucha armada aparezca haciendo un cameo en una película. No lo es tanto: Leon Trotsky también lo hizo 75 años antes, en la película “My official wife”. Desconozco si Ernesto “Che” Guevara aparece en alguna película no destinada a la propaganda cubana.
Años antes el propio Nelson Mandela defendía que había que conseguir la liberación, que había que derrocar el apartheid, por cualquier medio que fuera necesario. Lo dejó claro en su defensa de la lucha armada y en la organización del Umkhonto we Sizwe, una organización designada como terrorista por los gobiernos amigos del apartheid y que asesinó a decenas de civiles en su lucha por lo que creían justo.
Malcolm X y Nelson Mandela no eran los únicos líderes en la lucha de los derechos civiles y políticos que creían en la lucha armada. También lo creía el ejemplo del pacifismo Martin Luther King. Dejando de lado el argumento tipo Godwin de que King decía que habría luchado gustosamente contra Hitler si hubiera podido, nos dejó otras frases interesantes para esta argumentación. En su obra “Where we go” dice: “El debate sobre la cuestión de la auto defensa es innecesario, ya que muy poca gente sugiere que los Negros (sic) no deban defenderse a si mismos como individuos cuando son atacados. La cuestión no es si alguien debería usar su pistola cuando su casa es atacada, sino si es tácticamente deseable usar una pistola cuando se está participando en una manifestación organizada”. Martin Luther King apoyaba las luchas armadas de emancipación en África y, para ello, solía usar una frase de John Fitzgerald Kennedy: “aquellos que hacen imposible la revolución pacífica, harán la revolución violenta inevitable”. En Noviembre de 1962 en una conferencia del American Negro Leadership Conference on Africa (ANLCA), organización que colideraba, habló de que los países africanos que habían conseguido adherirse a la liga de naciones libres (Marruecos, Argelia y Tunez en aquel momento) lo habían hecho gracias a una insurrección armada. Por cierto, que también defendió en esa misma conferencia las luchas de liberación armadas en Angola y Mozambique, y llamó a las armas a todas las colonias africanas de los portugueses.
Todos estos líderes históricos de la no-violencia suelen mamar de Mohandas Karamchand Gandhi, el lider espiritual de la resistencia no violenta. Pues bien, Gandhi luchó en 3 guerras. Y no porque fuera llamado a filas, sino porque era su manera de defender que si quería tener los mismos derechos que un británico también tenía que tener las mismas obligaciones. Participó en la Guerra de los Boer y consiguió que le admitieran a él y a otros ciudadanos de origen indio que vivían en Sudáfrica en el cuerpo de ambulancias. También luchó contra los Zulú en la rebelión liderada por Bambatha kaMancinza de 1906 y a favor de los ingleses en la Primera Guerra Mundial (entonces “La Gran Guerra”). Aunque Gandhi sea tomado como una persona que desterró completamente la necesidad del uso de la violencia, esto no es así. En su libro “No violencia en la Paz y en la Guerra” escribió:
“Creo que donde haya que elegir entre cobardía y violencia sólo hay una opción, yo aconsejaría la violencia… Tomé parte en la Guerra de los Boer, en la llamada Rebelión Zulú y en la [Primera Guerra Mundial]. Así que aconsejo entrenarse en el uso de armas para todo aquel que quiera seguir los métodos violentos. Preferiría haber recurrido a las armas para defender la dignidad de la India que permanecer, de una manera cobarde, siendo un testigo desesperado de su propio deshonor”.
Varias décadas después, en Euskal Herria, un nuevo tiempo político parece estar abriéndose. Un tiempo político en el que la confrontación política, democrática y pacífica es la vía preferida por una de las partes del conflicto. La otra, mientras tanto, prefiere seguir ejerciendo el monopolio de la violencia, encarcelando dirigentes políticos y cebándose con los presos políticos. Es hora de analizar, en esta situación actual, la frase de Sartre: por cualquier medio que sea necesario. Leer toda la entrada









