
- Pedro Ibarra, catedrático de Ciencia Política
La situación no es la prevista antes de verano, aunque tampoco resulta muy lejana.
Aunque resulte un poco complejo y algo sofisticado, puede ser útil operar con distintos escenarios a partir de distintas respuestas de ETA. Consideraríamos tres posibles respuestas de ETA y cada una, a su vez y a corto plazo, puede abrir distintos escenarios, distintas posibilidades:
I. Primera respuesta de ETA y previsible respuesta de la IA
Empezamos por la primera respuesta posible de ETA, la que por otro lado, en los muy últimos días aparece como la más probable. Que no exista respuesta o que la respuesta siga en la linea de la anteriores. Es decir, que siga más o menos como hasta ahora. De momento, no está nada claro que lo vayamos a dejar. Suspenderemos tácticamente las acciones ofensivas pero mantendremos las defensivas (robos, chantajes económicos, etc.). De momento vamos a esperar a ver qué es lo que ofrece el Estado (algunos compromisos políticos, por ejemplo). Estas serían sus respuestas. En ellas ETA sigue manifestando que no se enteran de cuál es la realidad social y política y siguen actuando como unos ignorantes creyendo que la liberación del país sigue dependiendo de ellos.
Ante esta situación, resulta previsible una declaración de ruptura de la IA. Una declaración de ruptura de la IA que no tiene por qué implicar condenas o repulsas sobre el pasado, pero sería precisa en el sentido de declarar que en adelante la IA no tiene nada que ver con ETA, o mejor dicho, con la ETA que no ha decidido iniciar su proceso de desaparición incondicional. Lo que le conduciría, asimismo, a afirmar que no aprobará y mucho menos apoyará discursivamente la violencia que ETA ejerza en el futuro.
Parece más lógico que la IA haga esta declaración antes de que ETA cometa un atentado; que la haga desde el momento en que la IA sea consciente de que ETA no va a cambiar, algo de lo que quizás (sólo quizás) ya debería de ser consciente. Hasta que se produzca esta declaración de la IA, que obviamente debería ser repetida en caso de atentado, su legalizacion resulta inviable.
Tras la declaracion caben, en principio, dos escenarios:
-Ecenario A
Que el Gobierno de luz verde a la legalización si la IA, además de la declaración de ruptura (antes o después de un atentado), presenta unos estatutos en lo que aparezca una evidente desconexión respecto a las vías violentas.
-Escenario B
Que a pesar de tales rupturas y tales estatutos, el Gobieno no ceda y siga impidiendo la legalizacion.
Parece mas problable la segunda opción. El Gobierno tiene que resolver este asunto dando la imagen de victoria. Ciertamente su caraterización de la victoria no es tan exigente, tan dura como la que propone el PP. Así, por ejemplo, no parece que el Gobierno exigiría un arrepentimiento y condena pública de la IA y de ETA de todo su pasado, ni va exigir esa majadería de cuarentena -cuatro años de castigo añadido sin poder hacer nada en política- que demanda el PP. Pero no hay que olvidar que muchos votantes del PSOE estarían en contra de cualquier vestigio real o simbólico que pudiera interpretarse como que al final el Gobierno ha sido derrotado por ETA a través de la IA. Resulta muy delgado el filo entre, por un lado, presentar como victorioso el final de ETA en cuanto que la IA ha optado por las vías pacíficas y, por otro lado, ser tenido por la opinión pública española (ojo, toda la opinión pública española) como derrotado, dado que la IA continua la acción de ETA, quien por otro lado, no acaba de desaparecer.
En consecuencia, un situacion en la que ETA sigue activa (o pasiva provisionalmente) dificulta mucho un discurso de victoria aun cuando se haya establecido un nítida distancia política entre ETA y sus anteriores valedores (declaración de deconexión con ETA y estatutos antiviolentos), por lo que la posición más probable del Gobierno sería la de no legalización.
-Escenario C
Tal probalbilidad podría generar un tercer escenario basado en un cambio de posición de la IA. La misma ya no sólo hace un genérica manifestación de desconexión respecto a ETA y eventual reprobación en caso antentado, sino que manifiesta públicamente (más todavía: en un acto público) y oficialmente su condena, su rechazo al pasado y presente tanto de ETA como de ellos mismos. Y además, boicotea todos los actos que puedan percibirse como solidarios con presos o expresos o repreas, etc.
Escenario posible pero poco probable. No parece que la IA está en esta dinámica, en esta cultura de la condena y el arrepentimiento incondicional y perpetuo; desde los orígenes de los tiempos hasta el final de lo días.
II. Segunda respuesta de ETA. Indefinido con reservas
El segundo conjunto de escenarios se abre a partir de una declaración de ETA en la que establece una tregua indefinida y sujeta a verificación; aunque directa o indirectamente no asuma con rotundidad un inmediato cierre incondicional en la medida que aparecen algunas exigencias, como por ejemplo el que en algún momento el Estado negociará cambios políticos con la IA (además, por supuesto, de legalizarla) o/y ciertas garantías de excarcelación rápida de los presos.
Con este supuesto, se abren escenarios algo distintos:
A diferencia del anterior, el Estado no se encuentra con una ETA potencialmente activa, sino con un grupo que con aún con ciertas reservas, quizás mas retóricas que reales (es casi imposible autoliquidar un grupo sin nada a cambio). Esto nos situa en lo siguientes escenarios similares (sólo similares ) al caso anterior:
- Escenario A
La IA sólo tiene que hacer los correspondientes estatutos “pacifistas” para lograr su legalización. No tienen que hacer ninguna declaracion especifica de ruptura con ETA. Habida cuenta que ETA ha decidido -aún con reservas- dejarlo, no parece tener sentido afirmar la desconexión respecto a algo o alguien que prácticamente ha dejado de existir. Con los nuevos estatutos, el Gobierno impulsaría la legalización.
-Escenario B
En un segundo escenario persiste la linea exigente del Gobierno. Ve todavía riesgos en la trayectoria de ETA. Cree que ceder puede ser interpretado como un cierta derrota y en consecuencia exigirá a la IA además de lo estatutos, un adeclaración clara de desconexión con ETA y el correpondiente compromiso de no aprobación ni apoyo en ninguna circuntancia caso de una eventual opcion o acción violenta futura.
Este segundo escenario parece algo más probable. Sin duda no conllevaría, como en el caso anterior, un contrapartida cara a la consistente en una condena radical absoluta (desde siempre, para siempre, pública con boicot, etc.), pero sí una exigencia de declaración de ruptura bastente rigurosa.
III. Respuesta. Indefinido, incondicional, sin reservas
ETA afirma que lo deja. Y lo deja ya. Sin niguna condición, y además admite una verificacion exhaustiva de su desmatelamiento.
En un supuesto así (muy poco probable) parece que el único escenario problable es el de la legalización sin declaración de ruptura , y sólo con estatutos pacifistas.
Bueno, y acabo con un deseo. Es decir, lo que antecede es lo que puede pasar, pero nosotros tenemos que decir que es lo que nos gustaría que pasase, o más exactamente cuáles son los criterios que deberían ser tenidos en cuenta a la hora de resolver este asunt. Para ello reproduzco lo que decía en mi anterior intervención en el Blog:
Pero mañana, en el escenario post-septiembre, la situación va a exigir que pase a primer plano la argumentación basada en principios. Va a ser el momento de afirmar que, al margen de los problemas tácticos que el Gobierno tenga con su coyuntura, lo que está en juego es una cuestión de justicia democrática. Que resultará democráticamente insostenible dejar fuera de la confrontación política y electoral a movimientos u organizaciones que han manifestado de forma indubitada su no conexión -su rechazo- con formas violentas de acción política. A lo mejor estamos adelantando acontecimientos y ciertamente más vale seguir presionando para lograr el primer escenario de noviolencia, pero también auguramos que superar ese segundo reto, el de la Otra exigencia democrática, va a exigir un esfuerzo colectivo superior. Veremos.